Rheinmetall presenta la GMF140, una fragata de 6.000 toneladas con 64 celdas VLS con la vista puesta en la US Navy

La compañía alemana ha desarrollado un combatiente de 140 metros con AEGIS, defensa contra misiles balísticos, capacidad antisubmarina y ataque de largo alcance, que pretende ofrecer inicialmente a un programa todavía no identificado en Norteamérica

Redacción

Rheinmetall ha presentado este 3 de agosto la GMF140, una nueva fragata lanzamisiles concebida para operar en escenarios de alta intensidad y reunir, sobre una plataforma de algo más de 6.000 toneladas, capacidades que habitualmente se encuentran en buques de superficie de mayor tamaño.

El diseño incorpora 64 celdas de lanzamiento vertical de longitud Strike, el sistema de combate AEGIS, distintas opciones de radar estadounidense y una combinación de capacidades de defensa aérea, defensa contra misiles balísticos, guerra antisubmarina y ataque de precisión de largo alcance.

La compañía alemana asegura que la fragata ha sido desarrollada para responder a las necesidades cambiantes de las marinas de la OTAN y de sus aliados. Sin embargo, el elemento posiblemente más significativo del anuncio no se encuentra únicamente en sus características técnicas, sino en que Rheinmetall pretende ofrecer inicialmente el buque en el marco de un proyecto de adquisición en Norteamérica.

 

 

En efecto, el fabricante no ha identificado país, programa de adquisiciones ni calendario de esa posible competición. No obstante, la presentación se produce en un momento en el que Estados Unidos estudia abiertamente fórmulas para recurrir a diseños y astilleros extranjeros con el objetivo de acelerar la incorporación de nuevos buques y aliviar la saturación de su industria naval. Si a ello sumamos que Canadá tiene en marcha un amplio programa de fragatas (la clase River) ya en construcción, la realidad es que el único candidato teóricamente disponible al que ofrecer el buque de Rheinmetall es la US Navy.

Una fragata con armamento de destructor

La GMF140 —Guided Missile Frigate— tiene una eslora de 140 metros y un desplazamiento superior a las 6.000 toneladas. Rheinmetall la define como una plataforma digitalizada, altamente integrada y diseñada para operar con una dotación reducida.

Su configuración está orientada principalmente a 4 grandes cometidos:

— Defensa aérea.

— Defensa contra misiles balísticos.

— Guerra antisubmarina.

— Ataques de precisión de largo alcance.

El buque ha sido concebido para operaciones oceánicas, aunque mantiene capacidad para actuar en aguas litorales, apoyar despliegues expedicionarios e integrarse en agrupaciones navales multinacionales.

Uno de sus elementos centrales será la posibilidad de incorporar radares principales de origen estadounidense en diferentes configuraciones. Las opciones previstas abarcan desde sistemas de defensa aérea hasta sensores con capacidad completa para detectar y seguir misiles balísticos.

Según Rheinmetall, estos radares permitirán detectar, seguir y contribuir a la interceptación de aeronaves convencionales, armas hipersónicas y misiles balísticos. El fabricante no ha identificado, sin embargo, qué modelo concreto de radar se instalaría en cada configuración.

La arquitectura se completa con el sistema de combate AEGIS y 64 celdas VLS de longitud Strike, aptas para alojar misiles de defensa aérea, interceptores contra misiles balísticos y armas de ataque contra objetivos terrestres.

La combinación proporcionaría al buque una capacidad de vigilancia, dirección del combate y control de fuego que, según Rheinmetall, hasta ahora se encontraba principalmente en buques de superficie considerablemente mayores.

AEGIS y una arquitectura abierta

Rheinmetall señala, además, que AEGIS podrá combinarse con diferentes sistemas de gestión de combate. Entre las opciones citadas expresamente se encuentra el CMS330 de Lockheed Martin, empleado como base del sistema de combate de los futuros destructores canadienses de la clase River.

La arquitectura abierta, interoperable y escalable del CMS330 facilitaría la incorporación de sensores y armas europeos, además de permitir la operación del buque dentro de agrupaciones navales aliadas.

Esta combinación entre componentes estadounidenses y europeos parece ocupar una posición central en la estrategia comercial de la GMF140. El diseño no se presenta únicamente como una fragata europea compatible con sistemas norteamericanos, sino como una plataforma deliberadamente preparada para integrar AEGIS, radares estadounidenses, armamento occidental y sistemas procedentes de diferentes proveedores. Esa configuración permitiría adaptar el buque a las exigencias de cada cliente sin quedar completamente vinculado a una única arquitectura nacional.

Guerra antisubmarina y sistemas no tripulados

La GMF140 ha sido concebida desde su origen como un buque multidominio. En el ámbito de la guerra antisubmarina, Rheinmetall anuncia un casco de firma reducida, gestión acústica integrada, sonar de casco y sonar remolcado.

La fragata podrá operar helicópteros navales de fabricación estadounidense o europea, así como sistemas aéreos no tripulados. La compañía no ha concretado el tamaño del hangar, el número de aeronaves embarcadas ni los modelos considerados.

La configuración anunciada incluye además:

— Misiles antibuque.

— Lanzadores de torpedos.

— Un cañón principal de 5 pulgadas.

— Un sistema de armas láser.

— Armamento secundario.

— Un sistema de defensa de muy corto alcance o CIWS.

— Sensores electroópticos.

— Equipos de guerra electrónica.

— Sistemas de señuelos.

— Sonar de casco y sonar remolcado.

Rheinmetall tampoco ha desvelado todavía qué misiles, torpedos, CIWS o sistema láser pretende integrar. Por tanto, la configuración presentada debe entenderse como una arquitectura prevista y adaptable, no como una selección definitiva de equipos.

Un programa norteamericano todavía sin nombre

La compañía afirma que ofrecerá inicialmente la GMF140 dentro de un proyecto de adquisición en Norteamérica, pero no identifica el concurso.

Canadá, antes lo mencionábamos, podría haber aparecido como una posibilidad teórica debido a la presencia del CMS330 y a la implantación industrial de Rheinmetall en el país. Sin embargo, insistimos, Ottawa ya ha seleccionado el diseño Type 26 para construir los 15 futuros destructores/fragatas de la clase River, por lo que la GMF140 no está en modo alguno destinada a competir directamente por ningún otro programa a medio-largo plazo en el país más septentrional de América.

 

 

La opción estadounidense resulta, por tanto, la más coherente con la configuración elegida, el sistema AEGIS, los radares de origen norteamericano y las 64 celdas VLS de longitud Strike. Sin embargo, no existe por el momento la necesaria confirmación oficial de que el destinatario sea la US Navy.

Tampoco puede afirmarse que la fragata esté vinculada al nuevo programa estadounidense FF(X), iniciado después de la cancelación de la clase Constellation. La Marina de Estados Unidos ha escogido como punto de partida para ese programa el casco del National Security Cutter de la clase Legend y ha adjudicado a Ingalls Shipbuilding un primer contrato de 282,9 millones de dólares.

La GMF140 podría responder a una necesidad diferente, a una competición futura o a una propuesta industrial todavía no anunciada. En ausencia de información adicional, sólo es posible la valoración especulativa.

Estados Unidos empieza a mirar al exterior

Sí es cierto que la presentación de Rheinmetall coincide, sin embargo, con un cambio sustancial en el debate naval estadounidense.

Como informó DYS el pasado 9 de mayo, la solicitud presupuestaria de Defensa para el ejercicio fiscal 2027 incluyó 1.850 millones de dólares en investigación y desarrollo para estudiar la incorporación de diseños, empresas y capacidad industrial extranjera a futuros programas de fragatas, destructores y otros combatientes.

El análisis contemplaba expresamente la capacidad de astilleros aliados para construir buques completos o componentes, con especial atención a Japón y Corea del Sur.

Entre los diseños citados en aquel contexto figuraban las fragatas japonesas de la clase Mogami, las surcoreanas de la clase Daegu y los destructores AEGIS de las clases Sejong the Great y Jeongjo the Great.

La razón era esencialmente industrial. La Marina estadounidense necesita aumentar con rapidez el tamaño de su flota, pero sus astilleros soportan retrasos, falta de mano de obra, problemas de productividad, acumulación de programas y dificultades para cumplir los calendarios previstos.

El estudio presupuestario no se limitaba a importar buques terminados. También contemplaba fórmulas de coproducción, inversión extranjera en instalaciones estadounidenses y transferencia de conocimientos desde astilleros aliados hacia la base industrial norteamericana.

La Casa Blanca quiere 4 buques construidos en el extranjero

El debate dio un nuevo paso el pasado 24 de julio, cuando informamos de que la Casa Blanca se había opuesto formalmente a una disposición del Congreso destinada a impedir la compra de buques militares construidos fuera de Estados Unidos.

La Administración pretende obtener autorización para contratar en astilleros aliados 2 combatientes de superficie y 2 buques auxiliares, como primera fase de una estrategia orientada a incorporar rápidamente nuevas unidades y atraer posteriormente inversión, capacidad productiva y tecnología hacia Estados Unidos.

La propuesta se apoya en el denominado “modelo finlandés”: comenzar la construcción de una nueva clase en un astillero extranjero, aprovechar su experiencia y trasladar posteriormente la producción a instalaciones estadounidenses.

La Guardia Costera ya sigue una fórmula semejante para sus nuevos rompehielos Arctic Security Cutter, cuyos primeros cascos se construirían en Finlandia mientras se desarrolla capacidad paralela en Estados Unidos.

La propuesta se enfrenta a una oposición importante en el Congreso y dentro de la industria naval estadounidense. Sus detractores consideran que construir buques en el extranjero puede perjudicar al empleo nacional, debilitar la base industrial y generar riesgos relacionados con la propiedad intelectual, los sistemas clasificados y la transferencia de tecnologías sensibles.

La Casa Blanca sostiene, por el contrario, que impedir cualquier construcción exterior limitaría la capacidad estadounidense para aprovechar la experiencia y productividad de los astilleros aliados, reduciría la competencia y dificultaría la recuperación de la flota.

La GMF140 encaja en el debate

La nueva fragata de Rheinmetall parece concebida para insertarse directamente en ese escenario.

Su configuración responde a requisitos inequívocamente compatibles con Estados Unidos: sistema AEGIS, radares norteamericanos, VLS de longitud Strike, cañón de 5 pulgadas, defensa contra misiles balísticos y capacidad para operar helicópteros y sistemas no tripulados estadounidenses.

Al mismo tiempo, su arquitectura abierta permite incorporar equipos europeos y presentarla como una solución aliada adaptable, en lugar de como un buque completamente extranjero y difícil de integrar.

La elección de 64 celdas VLS también es  más que significativa. La GMF140 se sitúa así muy por encima de numerosas fragatas occidentales y se acerca, al menos en capacidad de lanzamiento vertical, a combatientes clasificados tradicionalmente como destructores.

El diseño puede interpretarse como una respuesta industrial a una demanda emergente: buques de tamaño medio, con potencia de fuego elevada, fuerte capacidad antiaérea y una arquitectura suficientemente flexible para ser construidos o adaptados en diferentes países.

Una oportunidad, ningún contrato

La GMF140 es por ahora un diseño presentado al mercado. No se conocen datos esenciales con que lograríamos un esquema más completo del buque, como la propulsión, la velocidad máxima, la autonomía, la dotación exacta, la disposición del hangar, el número de helicópteros, el modelo de radar o la combinación concreta de misiles. Por tanto, no puede hablarse todavía de un programa de construcción consolidado.

Sin embargo, la presentación difícilmente puede considerarse casual. Rheinmetall ha desarrollado una fragata profundamente orientada hacia sistemas estadounidenses precisamente cuando Washington debate la adquisición de buques en astilleros aliados, financia estudios sobre diseños extranjeros y trata de superar las limitaciones de su propia capacidad constructiva.

La compañía alemana se posiciona así ante una oportunidad que todavía no tiene nombre público, pero que responderá a una necesidad cada vez más evidente y que algunos astilleros ya han identificado: Estados Unidos necesita más buques, los necesita con mayor rapidez y ha comenzado a considerar soluciones que hasta hace muy poco parecían políticamente inaceptables.

Redacción

defensayseguridad.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR NOTICIA

NOTICIAS DESTACADAS

Rheinmetall presenta la GMF140, una fragata de 6.000 toneladas con 64 celdas VLS con la vista puesta en la US Navy
La compañía alemana ha desarrollado un combatiente de 140 metros con AEGIS, defensa contra misiles balísticos,...
Seguir leyendo
China lanza un misil hipersónico YJ-20 desde un destructor Tipo 052D
Las imágenes difundidas por la televisión estatal china confirman públicamente la integración del misil...
Seguir leyendo
La angustia ceutí, el sufrimiento español y el silencio europeo
La crisis migratoria en Ceuta y Melilla ha puesto en evidencia la falta de solidaridad Europea con el...
Seguir leyendo
Saab equipará las nuevas fragatas MEKO A-200 alemanas
El grupo sueco suministrará a TKMS el sistema de combate 9LV, radares Sea Giraffe, sensores pasivos y...
Seguir leyendo
El último buque de la clase ESB completa sus pruebas de aceptación
El USNS Hector A. Cafferata Jr. será la sexta base marítima expedicionaria construida para la U.S. Navy...
Seguir leyendo

COMPARTIR NOTICIA

defensalogo
Resumen de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por él. De estas cookies, las que se clasifican como necesarias se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funciones básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador sólo con su consentimiento. También tiene la opción de excluirse de estas cookies. Sin embargo, la exclusión de algunas de estas cookies puede afectar a su experiencia de navegación.