La US Navy estudia la fragata Mogami japonesa y otros diseños extranjeros en un análisis presupuestario de 1.850 millones de dólares

Redacción
Según las informaciones publicadas por USNI News, referencia autorizada en asuntos navales estadounidenses, la Armada de Estados Unidos ha incluido en la solicitud presupuestaria para el ejercicio fiscal 2027 (FY2027) -de la que hablamos la pasada semana- un estudio de 1.850 millones de dólares en investigación y desarrollo destinado a evaluar la viabilidad de incorporar diseños y astilleros extranjeros en futuros programas de fragatas y destructores.

Una pareja de Mogami japonesas
El objetivo de este análisis, a la vista de la crisis constructiva que atraviesan los astilleros norteamericanos, es acelerar la expansión de la flota ante los retrasos persistentes que afectan a los programas de construcción naval domésticos. Según los documentos presupuestarios revisados por USNI News, los fondos se destinarán a “investigar un espectro completo de opciones de adquisición con el fin de atraer más capacidad de construcción naval a los astilleros domésticos y traer más buques a la flota, incluyendo estudios sobre la capacidad de empresas de construcción naval aliadas”.
Contexto del programa FF(X)
El estudio llega poco después de la cancelación del programa de fragatas Constellation (FFG-62) y de la adjudicación, el 29 de abril pasado, a Huntington Ingalls Industries (Ingalls Shipbuilding) de un contrato inicial de 282,9 millones de dólares para el nuevo programa FF(X).
Esta nueva fragata se basa, como nuestros lectores saben, en el casco ya probado del National Security Cutter, clase Legend, de la Guardia Costera, con una previsión de entrega del primer buque en 2028.

Representación de la futura FFX de la US Navy
Interés en la clase Mogami y diseños asiáticos
El Pentágono ha orientado a la Navy a analizar, en particular, diseños procedentes de Japón y Corea del Sur. Entre ellos sobresale, cómo no, la clase Mogami (30FFM) japonesa, una fragata furtiva multimisión de aproximadamente 5.500 toneladas, construida por Mitsubishi Heavy Industries, de la que ayer mismo hablábamos a propósito del interés neozelandés por dotarse de una pareja de estas (ya) populares embarcaciones niponas.
También figuran en la evaluación diseños surcoreanos como la clase Daegu y los destructores Aegis de las series Sejong the Great y Jeongjo the Great.
Estos buques ya incorporan sistemas de combate Aegis y radares de origen estadounidense, lo que facilitaría una eventual adaptación. Según fuentes consultadas por USNI News, si se optara por esta vía, el foco se situaría en Japón y Corea del Sur por su probada capacidad de producción industrial a gran escala.
Coproducción y límites legales
El análisis contempla fórmulas de coproducción, similares al modelo empleado por la Guardia Costera en programas de rompehielos: construcción inicial en astilleros aliados y posterior transferencia tecnológica a Estados Unidos.
No obstante, cualquier construcción en el extranjero requeriría autorización expresa del Congreso y exenciones presidenciales por razones de seguridad nacional, dado que la legislación federal reserva la construcción de buques de guerra a astilleros estadounidenses.
Seguiremos informando de los progresos de esta recomendación del Pentágono.
Redacción
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