La intención es operarlo junto a la flota sueca
La aeronave neerlandesa se integrará en una flota conjunta con los tres GlobalEye suecos. Países Bajos podrá utilizar los aparatos de Suecia desde 2028, antes de recibir el suyo en 2031, en un nuevo espaldarazo para un sistema AEW&C que acumula importantes éxitos comerciales en Europa y la OTAN

Redacción
Países Bajos y Suecia han firmado una declaración de intenciones para la adquisición por parte neerlandesa de un Saab GlobalEye, el avanzado sistema de alerta temprana y control aerotransportado —AEW&C— desarrollado por el fabricante sueco.
El anuncio ha sido realizado este jueves, 10 de septiembre, por el Ministerio de Defensa de Países Bajos, que indica que el aparato neerlandés se integrará en una flota conjunta con los tres GlobalEye adquiridos por Suecia, permitiendo que las tripulaciones de ambos países tengan acceso a las aeronaves disponibles.
El calendario previsto recoge que la entrega del GlobalEye neerlandés se espera para 2031, pero Países Bajos tendrá acceso desde 2028 a los aparatos suecos, lo que permitirá iniciar antes la formación de sus tripulaciones, adquirir experiencia con el sistema y, según el propio Ministerio neerlandés, emplearlo incluso operativamente.
El acuerdo contempla, asimismo, que ambos países colaboren en la evolución futura del sistema, reforzando una cooperación que no se limitará, por tanto, a compartir aeronaves, sino que alcanzará también su desarrollo posterior.

El sistema GlobalEye de Saab goza de gran salud comercial
Una capacidad nacional que complementará a la OTAN
Países Bajos no dispone actualmente de una aeronave propia capaz de desarrollar este tipo de misiones y depende, entre otros medios, de los veteranos E-3A AWACS de la OTAN.
La adquisición de un GlobalEye permitirá a La Haya disponer por primera vez de una capacidad nacional de esta naturaleza y decidir con mayor autonomía dónde y cuándo emplearla, al tiempo que mantiene su participación en el programa multinacional de sustitución de los AWACS de la Alianza.
Precisamente el GlobalEye ha conseguido durante los últimos meses uno de sus principales éxitos internacionales. En julio, la OTAN seleccionó la propuesta de Saab como base de su futura capacidad AEW&C y anunció el inicio de negociaciones para la posible adquisición de hasta diez sistemas GlobalEye destinados a sustituir progresivamente a sus E-3A.
DYS ya analizó entonces la creciente expansión del sistema en «¿Hacia el GlobalEye? Los “ojos” que España nunca tuvo», una pieza de Roberto Escámez publicada el 10 de julio en la que se abordaba el nuevo escenario europeo alrededor de las capacidades AEW&C.
Erieye ER y vigilancia multidominio
El GlobalEye combina una plataforma de gran autonomía derivada de la familia Bombardier Global 6000/6500 con el radar Erieye Extended Range —Erieye ER—, diferentes sensores activos y pasivos y un sistema integrado de mando y control multidominio.
La configuración permite realizar simultáneamente misiones de vigilancia aérea, marítima y terrestre, procesar la información obtenida en tiempo real y distribuirla a aeronaves, buques o unidades terrestres.
Según la información de la propia Saab, el conocido y ampliamente establecido GlobalEye ofrece una autonomía operativa de alrededor de 12 horas y un alcance instrumental del sistema de unos 650 kilómetros —350 millas náuticas—. El fabricante señala también que su conjunto de sensores puede detectar amenazas aéreas que vuelan a baja cota a distancias superiores a 400 kilómetros cuando la aeronave opera a unos 35 000 pies.
El elemento más reconocible del aparato es precisamente el radar Erieye ER. Su antena, de aproximadamente 10 metros de longitud, está instalada sobre el fuselaje en la característica estructura dorsal del GlobalEye. Saab atribuye al Erieye ER un alcance superior a 550 kilómetros, dependiendo lógicamente del objetivo y de las condiciones de empleo.
La aeronave incorpora, además, capacidades específicas de vigilancia marítima. Saab sostiene que la combinación del Erieye ER con el radar dedicado de vigilancia marítima proporciona capacidad para localizar desde grandes blancos de superficie hasta objetivos mucho más pequeños, incluyendo embarcaciones ligeras e, incluso, objetos del tamaño de un periscopio, complementándose con AIS, sensores electroópticos y modos ISAR para su identificación.
Sobre tierra, dispone de funciones GMTI —Ground Moving Target Indication— para detectar y seguir blancos móviles sobre áreas extensas, además de capacidades radar de obtención de imágenes independientes de las condiciones meteorológicas.
El GlobalEye dispone igualmente de una suite de autoprotección, que Saab describe con receptores de alerta radar y láser y sistemas dispensadores de contramedidas.
De sistema de nicho a uno de los grandes éxitos recientes de Saab
La decisión neerlandesa llega en un momento a todas luces favorable para el programa, que vive un momento dulce internacional. Profeta en su casa, Suecia contrató inicialmente 2 GlobalEye en 2022 y ejerció posteriormente una opción para un tercer aparato en junio de 2024. En las Fuerzas Armadas suecas el sistema recibe la designación S 106.
A ello se añadió Francia. La Dirección General de Armamento francesa —DGA— contrató en diciembre de 2025 dos GlobalEye, con equipos terrestres, formación y apoyo, y mantiene además una opción sobre otros dos aparatos. Las entregas están previstas entre 2029 y 2032.

GlobalEye de Saab
Después llegó, como antes decíamos, la selección de la OTAN, sin lugar a dudas el mayor respaldo institucional conseguido hasta ahora por el sistema: las diez aeronaves antes referidas para constituir la futura capacidad aliada de alerta temprana y control aerotransportado.
Y, apenas unas semanas más tarde, el 27 de julio, Saab anunciaba otro contrato por dos GlobalEye para un cliente no identificado de Oriente Medio, con entregas previstas durante 2030. El fabricante valoró entonces el pedido en unos 900 millones de euros y señaló expresamente el creciente interés internacional por la plataforma.
Desde su primer vuelo en 2018 y la posterior entrada en servicio con Emiratos Árabes Unidos, GlobalEye ha pasado a contar con Suecia, Francia y nuevos clientes internacionales, mientras Canadá ha abierto negociaciones y la OTAN lo ha seleccionado como futura base de su capacidad AEW&C.
Este sobresaliente éxito comercial coincide con los trabajos de Saab para ampliar el concepto operativo alrededor de GlobalEye.
Hace apenas cuatro días, DYS explicaba en «Saab prepara el futuro del GlobalEye: alerta temprana tripulada y no tripulada» cómo el fabricante sueco está detectando interés entre potenciales clientes por combinar GlobalEye con el LoyalEye, la nueva capacidad de alerta temprana no tripulada que desarrolla junto a General Atomics sobre la plataforma MQ-9B.
La idea, informábamos, apunta hacia una arquitectura en la que una plataforma tripulada de gran capacidad de procesamiento, mando y control pueda complementarse con aeronaves no tripuladas capaces de proporcionar mayor persistencia y extender la cobertura de sensores.
La decisión anunciada ahora por Países Bajos incorpora otra dimensión a esa evolución, la de compartir aeronaves entre aliados y crear flotas multinacionales interoperables, manteniendo al mismo tiempo capacidades nacionales.
Así pues, el programa de Saab suma un nuevo país europeo y profundiza una tendencia que se ha acelerado de forma considerable durante el último año. GlobalEye ha dejado de ser una solución limitada a unos pocos operadores para convertirse en uno de los principales candidatos a configurar la nueva generación de alerta temprana aerotransportada occidental.
Redacción
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Etiquetas: Saab, GlobalEye, Países Bajos, Suecia, AEW&C, Erieye ER, OTAN, AWACS, Fuerza Aérea, vigilancia aérea, Bombardier Global 6000, defensa europea
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Un comentario
Y yo, que no soy nadie, quiero 4 o 5 para España. Pero…como dije, no soy nadie…