El nuevo Gobierno colombiano revisará el contrato de los 17 Gripen tras incluirlo entre los «hallazgos» de Defensa
Bogotá estudia plantear a Suecia un reajuste de las condiciones de la operación, valorada en 3100 millones de euros, aunque por el momento no cuestiona la adquisición de los cazas ni existe constancia de que se hayan acreditado irregularidades en el contrato

Redacción
El nuevo Gobierno colombiano ha puesto bajo revisión el contrato para la adquisición de 17 cazas Gripen E/F de Saab, firmado por la anterior Administración en noviembre de 2025. La operación no está siendo cuestionada en cuanto a la necesidad de renovar la aviación de combate colombiana ni, al menos hasta ahora, existe una decisión de cancelarla, pero sus condiciones económicas y contractuales serán examinadas por el nuevo Ejecutivo.

Gripen de la Fuerza Aérea sueca
El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, confirmó que el programa Gripen figura entre los 47 «hallazgos» identificados por el equipo encargado de analizar la situación del Ministerio de Defensa durante el proceso de transición gubernamental. Según explicó en declaraciones recogidas por La FM, el equipo preparó más de 470 preguntas sobre contratos, decisiones administrativas y otros asuntos.
Preguntado expresamente por la adquisición de los cazas suecos, Mora señaló: «Dentro de esos 47 hallazgos está el tema de los Gripen». Añadió que el equipo dispone de documentación procedente de fuentes abiertas y reservadas, así como de información recibida desde el propio Ministerio, que servirá para examinar el procedimiento seguido. El ministro no concretó, sin embargo, qué posibles anomalías se habrían identificado ni afirmó que exista ya una irregularidad demostrada.
El Gobierno quiere revisar las condiciones
La decisión va más allá de una revisión administrativa. Según informó El Espectador el pasado 10 de agosto, citando fuentes próximas al presidente Abelardo De La Espriella, el Gobierno estudia plantear a Suecia una revisión de determinadas condiciones del acuerdo, especialmente las relacionadas con el precio y con las contraprestaciones obtenidas por Colombia.
La intención, según estas informaciones, no sería cancelar la adquisición. El Ejecutivo prevé recibir los 17 aviones y reconoce la capacidad del Gripen, pero pretende determinar si existen posibilidades de mejorar las condiciones negociadas por la Administración anterior.
El contrato fue firmado el 15 de noviembre de 2025 entre Saab y el Gobierno colombiano y tiene un valor comunicado oficialmente de 3100 millones de euros. Comprende 15 Gripen E monoplaza y 2 Gripen F biplaza, cuyas entregas están previstas entre 2026 y 2032. El fabricante especificó además que el acuerdo incluye equipamiento asociado, armamento, entrenamiento y servicios. Paralelamente fueron suscritos 2 acuerdos de compensaciones destinados a proyectos militares y civiles en ámbitos como aeronáutica, ciberseguridad, salud, energía sostenible y tratamiento de agua.
Si se divide el importe global anunciado por Saab entre los 17 aparatos contratados, el paquete colombiano representa un valor contractual medio de aproximadamente 182,4 millones de euros por caza. Esta cifra, sin embargo, no equivale al precio unitario del Gripen, puesto que el importe incluye armamento, equipos, formación y servicios adicionales.
La comparación con Tailandia
Una parte de las dudas planteadas en Colombia procede de la comparación con la adquisición tailandesa de Gripen E/F. Saab anunció en agosto de 2025 un contrato por aproximadamente 478 millones de euros para 4 aparatos —3 Gripen E y 1 Gripen F—, incluyendo equipos asociados, apoyo y entrenamiento. Tailandia recibió también un acuerdo separado de compensaciones y cooperación industrial.
Tomando igualmente el valor completo del contrato y dividiéndolo entre los 4 cazas, el paquete tailandés supone aproximadamente 119,5 millones de euros por aparato, frente a los 182,4 millones del contrato colombiano. La diferencia alcanza, por tanto, alrededor de 62,9 millones de euros por avión, o aproximadamente un 53 % más en el caso colombiano si se realiza esta comparación puramente aritmética.

Gripen F
Esa diferencia ha alimentado en Colombia las acusaciones de un posible sobrecoste. Sin embargo, la comparación directa del precio total dividido entre el número de aviones no permite, por sí sola, establecer que exista una irregularidad. Los 2 contratos no contienen exactamente las mismas prestaciones: el colombiano especifica expresamente armamento, además de equipos, entrenamiento y servicios, mientras que Saab describe el contrato tailandés como compuesto por los aviones, equipos asociados, apoyo y formación.
Por eso, los 182,4 y 119,5 millones de euros deberían entenderse como valores medios de sus respectivos paquetes contractuales y no como el precio de fábrica de cada Gripen. La diferencia es suficientemente importante como para justificar el examen de las condiciones de ambos acuerdos, pero no equivale por sí misma a la existencia de un sobrecoste irregular.
Las dudas sobre el contrato, además, son anteriores al cambio de Gobierno. En noviembre de 2025, la Contraloría General solicitó al Ministerio de Defensa el contrato y los documentos utilizados para comparar la propuesta sueca con las restantes alternativas examinadas. Posteriormente, el contralor Carlos Hernán Rodríguez defendió la necesidad de renovar la flota de combate colombiana —«era una adquisición que debía hacerse»—, al tiempo que mantenía la fiscalización de las condiciones de la operación.
Una revisión que ahora adquiere una dimensión política mayor
La revisión del Gripen se produce además en medio del examen general que el nuevo Ejecutivo está realizando sobre la gestión anterior. Este 18 de agosto pasado, De La Espriella entregó a la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría el denominado «Libro de la Verdad», que Presidencia define como un documento que reúne información sobre presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos detectadas durante la transición gubernamental.
Por el momento, sin embargo, Presidencia no ha identificado públicamente el contrato Gripen como uno de los expedientes incluidos en ese documento, por lo que no cabe vincular ambas cuestiones de manera directa sin nueva información oficial.
En todo caso, y a la vista de las informaciones que van llegando desde Bogotá, la adquisición de los 17 Gripen ha pasado a formar parte de los asuntos que el nuevo Ministerio de Defensa colombiano quiere revisar y que el Gobierno estudia plantear a Suecia modificaciones en las condiciones de la operación. Esto no equivale, al menos por ahora, a que haya quedado demostrado un sobrecoste o una actuación irregular.
La posición conocida de Saab continúa siendo la de considerar el contrato colombiano plenamente vigente. El fabricante mantiene oficialmente los 17 Gripen E/F y los 3100 millones de euros como un pedido firme, sin haber comunicado hasta ahora ninguna modificación de la operación.
Redacción
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