Turquía muestra, por primera vez, su avión de guerra electrónica aerotransportada, un programa de 4 plataformas Global 6000 para reforzar la capacidad de apoyo y ataque electrónico de su Fuerza Aérea

Redacción
Turquía ha dejado ver por primera vez de forma pública su HAVA SOJ, el avión de guerra electrónica aerotransportada desarrollado para la Fuerza Aérea Turca. La aparición del aparato se produjo en el vídeo difundido por el Ministerio de Defensa Nacional turco con motivo del 115º aniversario de la Türk Hava Kuvvetleri (Fuerza Aérea Turca), un gesto limitado en duración, pero significativo, en especial por el nivel de reserva que ha rodeado al programa durante años. Medios turcos especializados como SavunmaSanayiST y Defence Turk han identificado la aeronave en esas imágenes y la vinculan con la fase avanzada de pruebas del proyecto.

Imagen: Defence Turk
El programa HAVA SOJ —Hava Platformunda Uzaktan Elektronik Destek / Elektronik Taarruz Kabiliyeti— está gestionado por la Presidencia de Industrias de Defensa de Turquía. Según la propia SSB, su objetivo es dotar a la Fuerza Aérea Turca de 4 sistemas HAVA SOJ, junto con hangares, edificio de escuadrón y un centro de planificación y entrenamiento. La misión natural de estos sistemas será operar desde distancia de seguridad para presionar sobre los radares de defensa aérea enemiga, afectar ciclos de mando y control, interferir comunicaciones y abrir corredores de entrada para fuerzas propias sin necesidad de penetrar inicialmente en el espacio aéreo adversario.
La plataforma elegida es el Bombardier Global 6000, el popular reactor de largo alcance que Turquía ha empleado como base para convertirlo en avión especial de guerra electrónica. La integración, en el caso turco, corresponde a Turkish Aerospace —TUSAŞ—, mientras que los sistemas de misión son desarrollados por ASELSAN. TUSAŞ ha explicado que los equipos instalados en estos aviones buscan aportar capacidad de apoyo electrónico y ataque electrónico desde plataforma aérea, con sistemas de misión producidos mediante capacidades nacionales.
El proyecto, pese a lo reciente de las imágenes aparecidas ahora, no es nuevo. El contrato fue firmado el 9 de agosto de 2018 entre la SSB y ASELSAN. El planteamiento inicial incluía la modificación y certificación en Turquía de los aviones comerciales adquiridos, así como el desarrollo nacional de los sistemas de guerra electrónica que serían integrados en la plataforma.
La entrada de los aviones en el país se produjo de forma escalonada. De acuerdo con información publicada hasta ahora, el primer Global 6000 llegó a las instalaciones de la compañía en febrero de 2019 y el último de los 4 fue recibido a comienzos de 2020. La previsión original apuntaba a entregas desde 2023, pero la integración de una plataforma de este tipo —sensores, antenas, equipos de misión, sistemas de comunicación, pruebas de compatibilidad electromagnética y certificación— ha llevado el calendario más allá de lo inicialmente previsto.
Ese retraso, con haber sido notable, tampoco resulta anómalo en programas de guerra electrónica de alta complejidad. HAVA SOJ no es un simple avión de enlace con antenas añadidas, sino una plataforma con desarrollos nacionales turcos, destinada a detectar, clasificar, localizar y perturbar emisiones radar y de comunicaciones desde fuera del alcance inmediato de las defensas enemigas. La propia SSB subraya que los sistemas integrados de origen turco actuarán como multiplicadores de fuerza cuando se emplean de forma coordinada con cazas, drones, defensa aérea y estructuras de mando.

Imagen de portada del Bombardier, aún sin el esquema de pintura definitivo, en vuelos de prueba. Foto: Ministerio de Defensa turco
El interés militar del programa es evidente. Turquía ha invertido durante años en drones armados, misiles, defensa aérea, radares, municiones guiadas y aviones de combate nacionales o parcialmente nacionales. HAVA SOJ añade una pieza distinta en demanda del control del espectro electromagnético.
Su entrada en servicio reforzará la autonomía de Ankara en un campo especialmente sensible. No hay muchos países con aviones dedicados de stand-off jamming y apoyo electrónico aerotransportado. El valor de HAVA SOJ no estará sólo en los 4 aviones previstos, sino en el conocimiento acumulado por TUSAŞ y ASELSAN en integración, guerra electrónica, pruebas y sostenimiento de una plataforma de misión compleja.
Queda por confirmar el calendario definitivo de entrega. Medios turcos especializados han señalado que las primeras entregas se esperan a partir de este año 2026, apoyándose en declaraciones de responsables de TUSAŞ, aunque no consta todavía una aceptación operativa pública por parte de la Fuerza Aérea Turca. Por prudencia, lo que se ha verificado hasta hoy es que el sistema ya ha sido mostrado oficialmente, que el programa contempla esas 4 plataformas y que se encuentra en una fase mucho más visible que en años anteriores.
HAVA SOJ confirma una dirección ya conocida de la industria turca, que es seguir desarrollando capacidades nacionales en áreas donde la dependencia exterior puede condicionar la libertad de acción. En este caso, el objetivo no es sólo fabricar un avión especial, sino disponer de una herramienta propia para operar en entornos aéreos disputados, proteger a sus medios de combate y aumentar la capacidad de la Fuerza Aérea Turca para actuar sobre el sistema nervioso electrónico del adversario.
Redacción
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