Metrea proveerá a Canberra de nuevos sistemas para vigilancia marítima y fronteriza que se sumarán a los P-8A Poseidon

Redacción
Australia ha culminado en parte, y reforzado todavía más en 2026 sus capacidades de patrulla marítima, vigilancia fronteriza y control de sus amplias zonas de responsabilidad con 2 actuaciones complementarias: la recepción del último Boeing P-8A Poseidon de la Real Fuerza Aérea Australiana y la adjudicación a Metrea Australia Pty Ltd de un nuevo contrato de servicios de vigilancia aérea tripulada.

Uno de los Poseidon australianos
El 27 de mayo pasado, la RAAF recibió en la Base Aérea de Edinburgh su 14º P-8A Poseidon, completando así la flota prevista. Basado en la ampliamente extendida plataforma Boeing 737-800 modificada, el P-8A proporciona capacidades muy avanzadas de guerra antisubmarina, ataque marítimo e inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
La flota completa será operada por los Escuadrones nº 11, 12 y 292, y permitirá aumentar la disponibilidad de medios, sostener operaciones durante periodos prolongados y reforzar la capacidad de respuesta de Australia en el marco de su Estrategia de Defensa Nacional.
De forma paralela, el 22 de mayo pasado, el Department of Home Affairs y la Australian Border Force adjudicaron a Metrea Australia Pty Ltd un contrato para la prestación de servicios de vigilancia aérea fija. El acuerdo contempla una flota de 11 aeronaves tripuladas, destinada a mejorar la cobertura nacional de vigilancia aérea de corto y largo alcance, con operaciones durante las 24 horas del día, los 365 días del año.
El inicio de las operaciones está previsto para el 1 de enero de 2028, momento en el que este contrato sustituirá al anterior acuerdo civil de vigilancia marítima.
Dentro de esa flota contratada se han confirmado 3 Bombardier Global 6500 configurados para misiones especiales de vigilancia marítima de largo alcance. El resto de aeronaves, hasta donde ha podido saberse, corresponderá principalmente a plataformas Beechcraft King Air 350 adaptadas para tareas de vigilancia, como la variante Swift Eye de Metrea.
Ambas capacidades, previstas para dotar sobresalientemente a los servicios australianos, responden a necesidades distintas pero complementarias. Los P-8A Poseidon constituyen el núcleo de la capacidad militar australiana de patrulla marítima, con sensores avanzados, armamento y funciones orientadas a operaciones de defensa. Las aeronaves de Metrea, por su parte, reforzarán la vigilancia fronteriza y marítima de carácter civil mediante un modelo de prestación de servicios.
Esta combinación de medios militares propios y servicios contratados permite a Australia distribuir mejor sus recursos, mantener una vigilancia sostenida sobre áreas muy extensas y mejorar la continuidad operativa en el control marítimo y fronterizo.
Redacción
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