Vilna confirma conversaciones aliadas sobre una posible ampliación de las capacidades nucleares estadounidenses en Europa, aunque su Constitución limita cualquier despliegue en territorio nacional

Redacción
Lituania participa en conversaciones dentro de la OTAN sobre el posible despliegue de capacidades nucleares estadounidenses en más Estados miembros europeos, según ha confirmado el ministro de Defensa lituano, Robertas Kaunas.
“Las discusiones están teniendo lugar. No quiero entrar en detalles en este momento porque son clasificados, pero las conversaciones continúan y Lituania ciertamente no se queda al margen”, declaró Kaunas, ayer, 2 de junio ante periodistas en el Seimas, el Parlamento lituano, según recogió la radiotelevisión pública LRT.
Las declaraciones se producen después de que el Financial Times informara de que Washington estaría estudiando ampliar su presencia nuclear en Europa más allá de los países aliados que ya acogen armas nucleares estadounidenses. El debate, de acuerdo con esas informaciones recogidas también por medios lituanos, no se limitaría al almacenamiento físico de armamento, sino que incluiría la disponibilidad de aviones de doble capacidad, preparados para participar en misiones convencionales o nucleares bajo el marco aliado.

El presidente lituano Gitanas Nauseda
Actualmente, las armas nucleares estadounidenses en Europa están asociadas a varios países de la OTAN, entre ellos Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y Turquía, dentro de la política de disuasión nuclear compartida de la Alianza. El debate sobre una posible ampliación cobra peso en un momento en el que los países del flanco oriental, incluidos Polonia y los Estados bálticos, reclaman una postura de defensa más robusta frente a Rusia.
En el caso lituano, sin embargo, el margen político y jurídico es limitado. Lituania no alberga armas nucleares ni bases militares permanentes extranjeras, y el artículo 137 de su Constitución prohíbe la presencia de armas de destrucción masiva en el territorio nacional. Cualquier modificación de ese marco exigiría una reforma constitucional, una mayoría cualificada en el Seimas y un debate político de alcance.
Según LRT, el presidente Gitanas Nausėda, la presidenta del Parlamento y otros dirigentes lituanos no han descartado abrir una discusión sobre posibles cambios constitucionales, aunque por ahora no existe una decisión formal ni un calendario público. La cuestión se mantiene en una fase preliminar, vinculada a consultas aliadas y a conversaciones de trabajo dentro de la OTAN.
Kaunas defendió que las capacidades nucleares forman parte de la disuasión aliada y contribuyen a la seguridad colectiva, insistiendo en que los Estados deben adoptar las medidas necesarias para reforzar su defensa y preservar su independencia. Sus declaraciones, no obstante, evitan concretar si Lituania aspira a acoger medios nucleares, a participar en misiones de apoyo o simplemente a estar presente en la discusión política y militar.
El medio lituano Delfi también ha informado sobre las consideraciones estadounidenses para extender las capacidades nucleares a más países europeos, subrayando el interés existente en el flanco oriental. Por ahora, no se han publicado comunicados oficiales detallados del Ministerio de Defensa lituano que vayan más allá de las declaraciones del ministro.
El debate coincide con la salida de más de 1.000 soldados estadounidenses de Lituania tras el fin de una rotación. Kaunas ha asegurado, según LRT, que Vilna ha recibido garantías de que habrá nuevas rotaciones estadounidenses en el futuro.
Por ahora, el caso lituano arroja conversaciones en marcha, una voluntad política de no quedar fuera del debate aliado y un contexto de presión creciente sobre la disuasión de la OTAN en Europa oriental. Pero no hay, al menos públicamente, un acuerdo cerrado ni una decisión que permita hablar de un despliegue nuclear estadounidense en Lituania.
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