El primer ejemplar que será entregado a la Türk Hava Kuvvetleri completa su vuelo inaugural y acerca al entrenador supersónico turco a su entrada en servicio, un nuevo paso de especial interés para España, que ha elegido la plataforma como base de su futuro SAETA II

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Redacción
El programa Hürjet ha superado uno de esos hitos que permiten ir distinguiendo el desarrollo de un avión de lo que habrá de ser su futura explotación operativa. El primer Hürjet destinado a ser entregado a la Fuerza Aérea turca realizó este domingo 30 de agosto su primer vuelo, después de completar previamente las correspondientes pruebas en tierra y de rodaje.
No se trata, por tanto, del primer vuelo del Hürjet como modelo. Ese acontecimiento tuvo lugar hace ya 3 años, el 25 de abril de 2023, cuando se elevó por primera vez el prototipo del entrenador avanzado desarrollado por Turkish Aerospace. Lo ocurrido ahora tiene otra significación, porque el aparato que ha volado es el primero destinado a incorporarse a la Türk Hava Kuvvetleri, acercando el programa desde la fase de desarrollo y ensayos hacia la introducción efectiva del avión en servicio.
El presidente de la Agencia de Industrias de Defensa de Turquía (SSB), Haluk Görgün, confirmó oficialmente que el avión había completado con éxito su primer vuelo tras superar las pruebas de tierra y de rodaje. Turkish Aerospace difundió igualmente la información a través de sus canales corporativos, destacando el carácter especialmente trascendental del acontecimiento para el programa nacional de aviación turco.
La elección del 30 de agosto, Día de la Victoria en Turquía, tampoco fue casual. Ankara ha vinculado desde su origen programas como Hürjet, KAAN, Hürkuş o los diferentes sistemas aéreos no tripulados con su estrategia de autonomía tecnológica y desarrollo de una industria aeronáutica propia. Sin embargo, más allá del componente simbólico, la importancia industrial del vuelo es mucho más concreta. Turkish Aerospace empieza a trasladar el Hürjet desde los aparatos dedicados a desarrollo y validación hacia los aviones destinados a sus clientes.
De los prototipos al avión de servicio
El Hürjet nació como respuesta a la necesidad turca de disponer de un entrenador avanzado capaz de cubrir el espacio existente entre la enseñanza básica y la transición a aviones de combate de altas prestaciones. Turkish Aerospace lo ha desarrollado como un reactor monomotor, supersónico y biplaza en tándem, concebido tanto para la formación avanzada y Lead-In Fighter Training como para disponer, dependiendo de su configuración y llegado el caso, de capacidades de combate ligero.

El programa comenzó formalmente en 2017 y alcanzó su principal punto de inflexión tecnológico con aquel primer vuelo de abril de 2023. Desde entonces, los prototipos han permitido ampliar progresivamente la envolvente de vuelo y validar el comportamiento de la plataforma. Turkish Aerospace comunicó posteriormente que el Hürjet había alcanzado velocidades supersónicas y había superado sucesivamente diferentes hitos dentro de su campaña de ensayos.
El vuelo del aparato destinado a la Fuerza Aérea turca introduce ahora un elemento diferente. Ya no se está probando únicamente el concepto Hürjet: empieza a volar el avión que deberá incorporarse al inventario militar. Entre ambas cosas existe una diferencia fundamental para cualquier programa aeronáutico. Y, por descontado, también la hay para sus clientes extranjeros.
España está directamente implicada
El acontecimiento tiene especial interés para España porque el Hürjet fue la plataforma elegida para construir en torno a ese aparato el futuro SAETA II, que reemplazará a los veteranos F-5M del Ala 23 y constituirá la base del nuevo Sistema Integrado de Entrenamiento de Combate —ITS-C— del Ejército del Aire y del Espacio.
En DYS hemos seguido con detalle la evolución del programa desde sus primeras fases y, especialmente, el tránsito desde la previsión inicial de hasta 45 aeronaves hacia la configuración contractual actualmente anunciada de 30 aviones.
Para España, con un presupuesto aprobado de más de 3000 millones de euros, y en lo que a los términos oficiales del programa se refiere, el Ministerio de Defensa define al ITS-C como un proyecto industrial nacional desarrollado en cooperación con Turquía y liderado en España por Airbus. No se trata, en efecto, de un programa que se limita a adquirir aeronaves, sino que comprende el sistema completo de formación avanzada de los futuros pilotos de combate, simulación, infraestructuras, mantenimiento, apoyo logístico, aviónica, sistemas de misión y la adaptación del avión a los requisitos nacionales.
La base seguirá siendo el Hürjet, fabricado por Turkish Aerospace, pero el resultado español deberá ser sustancialmente más amplio que una compra directa del modelo turco. Así al menos es como se ha previsto mediante la firma en su día de los acuerdos entre la industria española, el Ministerio de Defensa y Turkish Aerospace.

Grosso modo, la arquitectura prevista se articula en torno a Airbus, que ejercerá como contratista principal y coordinador industrial nacional, mientras Turkish Aerospace proporciona la plataforma de partida. La industria española asumirá posteriormente buena parte de la integración y de la evolución del sistema. Airbus confirmó en abril que la participación nacional alcanzará aproximadamente el 60 % del programa, incluyendo empresas responsables de aviónica, computadores de misión, enlaces de datos, identificación amigo-enemigo, gestión de audio y grabación de misión.
Entre las compañías identificadas oficialmente figuran GMV, Sener, Aertec, Grupo Oesía, Orbital e Indra, además de Airbus como integrador principal.
Como explicábamos en DYS en nuestro trabajo «Saeta II: el Hürjet español para relevar al F-5M», la lógica del programa consiste precisamente en transformar una plataforma desarrollada en Turquía en un sistema de enseñanza avanzado adaptado a las necesidades españolas, con una arquitectura industrial y tecnológica propia.
2028 continúa siendo la fecha clave para España
El calendario oficial más reciente proporcionado por Airbus establece que la primera fase comenzará en 2028 con la recepción de un lote inicial de 21 aeronaves. Uno de estos ejemplares será empleado por Airbus como prototipo para integrar la aviónica y los sistemas de misión de nueva generación que definirán posteriormente la configuración española.
Paralelamente deberá desarrollarse el sistema de entrenamiento en tierra, con el objetivo de que pueda comenzar a utilizarse durante el curso 2029-2030.

Maqueta del Hürjet en FEINDEF 2025. Imagen: Jorge Estévez-Bujez
La segunda fase comprenderá la adaptación de esos primeros 21 aparatos y de los 9 restantes, completando los 30 previstos. Las entregas de los aviones completamente convertidos a la configuración española SAETA II y de su correspondiente sistema terrestre están programadas entre 2031 y 2035.
Un vuelo turco que interesa especialmente en España
Por ello, el primer vuelo del Hürjet destinado a la Fuerza Aérea turca tiene una relevancia que va bastante más allá de Ankara, y que para España supone observar directamente cómo evoluciona hacia la producción y entrada en servicio la plataforma sobre la que deberá construirse su futuro sistema de enseñanza de caza y ataque. El calendario español exige disponer de los primeros aviones a partir de 2028 y cualquier progreso —o retraso— en la maduración industrial del programa turco terminará teniendo inevitablemente interés para el ITS-C.
España recibirá inicialmente una plataforma Hürjet que posteriormente deberá experimentar un proceso considerable de integración, modificación y nacionalización tecnológica. Pero, antes de españolizar el Hürjet, habrá que convertirlo en un avión producido, probado y entregable. Y ese proceso acaba de dar uno de sus pasos más importantes.
Puede decirse que el Hürjet dejó atrás hace tiempo su condición de avión exclusivamente experimental. Ahora, además, ha comenzado a volar el primero de los aparatos que deberán llegar a una fuerza aérea. Turquía será la primera. España, si se mantiene el calendario previsto, será el siguiente gran escaparate internacional de una plataforma que en nuestro país recibirá nombre propio: SAETA II.
Redacción
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