DYS adelanta en España que la compañía surcoreana ha comunicado este 31 de agosto la firma, efectuada el pasado día 28, del contrato de ejecución para el suministro a Indra de los K9 y equipos asociados destinados a España. El acuerdo supone un hito crucial en el programa ATP Cadenas, dotado con 4.554 millones de euros y destinado a proporcionar 128 nuevos obuses autopropulsados, junto con sus vehículos de apoyo, al Ejército de Tierra y la Infantería de Marina

Redacción
Hanwha Aerospace firmaba con Indra Sistemas el pasado viernes, día 28, el contrato de ejecución para el suministro a España de obuses autopropulsados K9 y equipos relacionados, convirtiendo en operación contractual efectiva lo que hasta ahora había avanzado fundamentalmente a través de los acuerdos industriales y tecnológicos alcanzados entre ambas compañías durante los últimos meses.

El obús K9, seleccionado para el programa ATP español
La información, divulgada este 31 de agosto en Corea del Sur, tiene, cómo no, especial relevancia para España. Hanwha comunicó a las autoridades reguladoras surcoreanas que el contrato fue firmado el pasado 28 de agosto, apenas 3 días antes de hacerse público. La compañía no ha revelado ni su importe ni el calendario de ejecución alegando razones de confidencialidad.
El importe definitivo y la duración podrán modificarse durante la ejecución del acuerdo
Sí se conocen, sin embargo, algunas de sus condiciones económicas. Indra abonará a Hanwha un primer anticipo equivalente al 20 % del valor del contrato después de su firma y un segundo pago anticipado del 5 % antes del 31 de diciembre de 2026. Hanwha ha indicado igualmente que el importe definitivo y la duración podrán modificarse durante la ejecución del acuerdo.
La importancia y trascendencia del anuncio van, lógicamente, bastante más allá de una nueva declaración de intenciones. El documento divulgado en Corea es definido como un contrato de ejecución de exportación —Derivative Contract— para los K9 destinados a España, y tiene como contraparte contractual directa a Indra Sistemas. Hanwha considera, además, que la operación supone la primera entrada del K9 en Europa Occidental y eleva a 11 el número de países operadores del sistema.
Un contrato distinto de los 4.554 millones españoles
Conviene establecer desde el principio una diferencia fundamental. Los 4.554 millones de euros que en DYS hemos venido señalando corresponden al conjunto del Programa Especial de Modernización ATP Cadenas español, adjudicado a la UTE constituida por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), y no constituyen el valor del contrato que acaba de firmarse entre Indra y Hanwha.
El importe de este último permanece oficialmente bajo confidencialidad. Precisamente por ello, tampoco debe interpretarse la expresión utilizada en Corea —«exportación de K9 a España»— como la simple adquisición española de 128 obuses terminados en Corea del Sur. La arquitectura industrial definida para el programa español es considerablemente más amplia y contempla fabricación, transferencia tecnológica, integración y progresiva nacionalización en España. Dicho sea lo anterior con todas las cautelas y en tanto los hitos industriales se vayan cumpliendo.
DYS viene siguiendo este programa prácticamente desde su nacimiento y adelantó sucesivamente la posición cada vez más favorable del K9, la adjudicación directa de los programas ATP Cadenas y ATP Ruedas a la UTE Indra-Escribano y, finalmente, el acuerdo vinculante alcanzado entre Indra y Hanwha el pasado 24 de marzo.
Aquel acuerdo convirtió al K9 de 155 mm y 52 calibres en la plataforma tecnológica de partida para la futura familia española de artillería autopropulsada sobre cadenas.
128 obuses y toda una familia de vehículos
El programa, como decimos, no consiste únicamente en adquirir un nuevo cañón autopropulsado para sustituir a los veteranos M109A5E.

M109A5E del ET haciendo fuego. Imagen: ET
La configuración actualmente anunciada comprende los 128 vehículos de artillería autopropulsada sobre cadenas, a los que se añadirán 120 vehículos de reabastecimiento de munición, 21 vehículos de recuperación y 11 vehículos de mando y control, además del correspondiente soporte logístico, equipos de mantenimiento, simulación y demás elementos asociados al sistema.
En consecuencia, estamos hablando de una familia completa de plataformas pesadas y no simplemente de 128 piezas de artillería.
El programa debe proporcionar capacidad tanto al Ejército de Tierra como a la Infantería de Marina, sustituyendo progresivamente los actuales M109 y proporcionando una pieza de 155 mm mucho más moderna, automatizada, protegida y preparada para operar integrada en las redes españolas y aliadas de mando y control.
El K9 constituye para ello una base particularmente madura. Se trata de uno de los sistemas de artillería autopropulsada sobre cadenas con mayor implantación internacional y está actualmente presente en numerosos ejércitos aliados. Hanwha señala que, con España, el número de países operadores alcanzará ya los 11.
Fabricación española sobre tecnología K9
Uno de los aspectos que quiere ser más determinante del programa es precisamente su modelo industrial.
El acuerdo alcanzado en marzo estableció que Indra desarrollará una plataforma española tomando como referencia tecnológica la familia K9 de Hanwha, incorporando transferencia de tecnología y asumiendo un grado de autoridad de diseño considerablemente superior al correspondiente a una mera integración de equipos.
Así, Indra ha anunciado que fabricará en España las barcazas de los vehículos y que éstas incorporarán sistemas nacionales de misión, visión 360º, gestión del campo de batalla y comunicaciones. La compañía asumirá igualmente la integración de diferentes sistemas nacionales y la fabricación de los vehículos de mando y control.

Los K9 están viviendo un momento dulce de exportación. Ya son 11 los países que los operan
La principal instalación productiva será, en principio, El Tallerón, en Gijón, adquirido por Indra a Duro Felguera y destinado a convertirse en una de las piezas centrales de su nueva capacidad de fabricación de grandes plataformas terrestres.
Para adaptar las instalaciones al programa, Indra anunció una inversión superior a 130 millones de euros, que comprende nueva maquinaria, capacidades industriales y una instalación adicional destinada a la integración de los sistemas. La previsión divulgada inicialmente por la compañía asociaba al proyecto alrededor de 500 puestos de trabajo directos y más de 1000 indirectos.

K9 en las instalaciones de Hanwha
¿Cuántos K9 llegarán realmente desde Corea?
Este es precisamente uno de los puntos sobre los que resulta necesario mantener la prudencia. No se ha comunicado oficialmente hasta ahora una distribución cerrada que permita afirmar cuántos de los 128 vehículos de artillería serán construidos inicialmente en Corea, cuántos llegarán parcialmente montados y cuántos, llegado el caso, serán fabricados íntegramente en España.
DYS ya señaló anteriormente que las primeras unidades podrían proceder, total o parcialmente, de Corea del Sur mientras se completa la transferencia tecnológica, se forman los equipos españoles y alcanza madurez la nueva capacidad industrial de Gijón. Pero no existe todavía una cifra oficial pública que permita repartir con rigor las 128 piezas entre fabricación coreana, integración española y producción plenamente nacional.
Y el contrato anunciado ahora por Hanwha tampoco despeja esa incógnita, ya que la compañía ha decidido mantener confidenciales el volumen exacto del suministro, su importe y el calendario de ejecución.
Es una distinción importante, porque una cosa es que Hanwha exporte a Indra conjuntos, componentes, tecnología o eventualmente primeras plataformas y otra muy distinta que los 128 K9 españoles vayan a fabricarse en Corea. Eso último no es lo anunciado y entraría en contradicción con la arquitectura industrial presentada públicamente para el programa.
Indra y EM&E, responsables del programa español
El contrato conocido hoy tampoco modifica, al menos por el momento, la estructura española del programa.
El ATP Cadenas fue adjudicado a la UTE constituida por Indra y EM&E, mientras Hanwha actúa como suministrador tecnológico fundamental y propietario de la plataforma de origen sobre la que se desarrollará la solución española.
Indra dispone del 57,11 % de la UTE ATP Cadenas, mientras el porcentaje restante corresponde a EM&E. El programa cuenta con unos 4.554 millones de euros y constituye, junto con el paralelo ATP Ruedas, uno de los mayores proyectos de modernización de sistemas terrestres actualmente emprendidos por España.

K9 estonios en maniobras. Imagen: Ejército de Estonia
La firma del contrato con Hanwha consolida ahora una parte esencial de aquella arquitectura.
El pasado marzo, Indra y la compañía surcoreana establecieron un acuerdo vinculante que debía permitir a la empresa española disponer de la tecnología necesaria para desarrollar su propia familia de plataformas. Ahora, 5 meses después, el nuevo documento comunicado en Corea supone ya la contratación efectiva del suministro asociado al K9.
De candidato a contrato
La evolución del programa resulta particularmente significativa si se observa desde la perspectiva de los últimos meses.
En DYS señalamos ya en octubre de 2025 al K9 y al PzH 2000 como las 2 alternativas que, por madurez tecnológica e industrial, parecían disponer de mayores posibilidades para convertirse en la base del futuro ATP español. Posteriormente, las informaciones disponibles comenzaron a situar al sistema surcoreano cada vez más claramente en cabeza.
En diciembre, la elección parecía ya encauzada hacia el K9; en enero, Hanwha aparecía preparándose para hacerse con el mayor contrato artillero español; y el 24 de marzo de 2026 llegó finalmente el acuerdo vinculante con Indra.
La noticia conocida este 31 de agosto completa otro de los pasos que faltaban.
Hanwha ya no está únicamente asociada a Indra para desarrollar el futuro obús español. Existe ahora un contrato de suministro formalmente firmado entre ambas compañías para los K9 destinados a España.
Todavía quedan cuestiones relevantes por conocer, y no precisamente intrascendentes, como el importe exacto de ese contrato, el volumen de material procedente de Corea, la secuencia de nacionalización, la configuración definitiva del futuro K9 español, el calendario de las primeras entregas y el reparto industrial detallado de determinados componentes.
Pero el hecho fundamental puede darse ya por confirmado. Y es que España será operador de la familia K9 y el programa ATP Cadenas acaba de superar uno de sus principales hitos contractuales.
Hanwha lo firmó con Indra el 28 de agosto de 2026. Y ahora, 3 días después, la compañía surcoreana lo ha hecho público.
Redacción
defensayseguridad.es


6 respuestas
El puñado de K9A2 que se fabricarán en Korea, tampoco está claro si no serán previamente españolizados allí. Dependiendo de qué abarque la españolización, sería un escenario factible.
Lo más probable es que mecánicamente no cambie nada. En ese caso, parece lógico pensar que no se harán trabajos específicos para España en Korea. No obstante, tampoco es descartable que la versión española acabe montando una transmisión SAPA. Recordemos aquí, rápidamente:
-SAPA es uno de los mayores accionistas de Indra
-La transmisión SAPA ha sido elegida por la US Army para los prototipos del nuevo Abrams
-La transmisión SAPA, de la mano de GDLS, compite por los VCI experimentales XM30 contra la propuesta de Rheinmetall-Allison
-Actualmente, los K9 montan una transmisión americana Allison, lo cual ya les ha chafado en otras ocasiones ventas a países que no cuentan con el beneplácito norteamericano. Esto significa que estarán interesados en una solución ITAR-free.
Corea con C.
Respecto a la transmisión, uno de los asuntos que tienen paralizado el VAC es que después del Dragón 8×8 el ministerio dice que los experimentos con gaseosa y que no va a pagar por I+D sino por el vehículo, así que tan posible es que metan las SAPA como que sea una transmisión construida bajo licencia
Este programa es otro que no entiendo. Quiero digo que no lo entiendo, no quiere decir que no lo entienda en sentido estricto (al contrario y eso hace que hasta lo encuentre irritante), quiere decir que no me parece la mejor alternativa ni la opción de coste idóneo.
En primer lugar porque el modelo industrial por el que se apuesta tiene el mismo tufillo que el programa Dragón. Un vehículo blindado y de artillería pesado gestionado por dos empresas sin experiencia. Malo. Supongo que la extracción de ingenieros de Santa Bárbara continuará, porque, a menos que vengan de Corea, no veo claro cómo se va a agilizar la producción y el conocimiento en la plataforma. Si alguien es tan idiota de decir que el know-how va con la documentación adquirida a Corea demuestra ser un perfecto ignorante en ingenieria. El know-how no lo dan los kilos de papel, lo da la experiencia de los equipos técnicos y su familiaridad con el sistema en cuestión.
En segundo lugar, habiendo un desarrollo de SBSELS basado en un chasis común a nuestros IFV y al VAC (otra plataforma en el limbo), se optó por una plataforma totalmente ajena y nueva en nuestras FAS. Bien es verdad que este obús va camino de convertirse en el universal de los ejércitos occiedentales u occidentalizados, pero eso no suaviza el impacto logístico que va a tener.
En tercer lugar, reconozco mi ignorancia respecto a las limitaciones que tendremos como autoridad de diseño. Acaso no tengamos ninguna, pero me cuesta creerlo y pienso que esto afectará más al ciclo de vida de los que adquiramos nosotros y no a que se nos permita exportarlo por nuestra cuenta con componentes propios. Me parece fantástico que a los coreanos les beneficie que le metamos una transmisión itarfree que mejores sus espectativas de exportación…la cuestión es: España ha pagado un dineral sobre el precio de mercado para poder hacer esos tuneos como autoridad de diseño. Ese sobrecoste, en caso de beneficiar las perspectivas de exportación de la plataforma, en qué medida va a ser retribuido a nosotros? Si se van a beneficiar, que paguen, que a nosotros no nos lo están regalando para poder hacerle mejoras.
En fin…seguramente haya más cuestiones sobre este programa y se irán viendo a medida que avance (y cruzo los dedos para que no sea otra Neverending Story como el Dragón). Tan preocupante o más será el programa del obús sobre ruedas. Lo.suyo sería que, elegido éste para cadenas, el de ruedas tenga comunalidad muy alta con él, pero a estas alturas, lo que me preocupa es que intereses industriales privados prevalezcan sobre los de nuestra defensa nacional.
A mí también me soliviantó que no se escogiese el Ascod Cargo como plataforma, bien con la AGM que ya integra (Donar/Némesis), bien, mismamente, con la K9MH, que al ser aséptica del vehículo, se podría integrar en el Ascod. Aparte de la ventaja industrial y logística, está que esta plataforma Ascod sí se podría aerotransportar en A400M, cosa que no es posible con el K9A2.
Dicho esto, el Donar/Némesis, con la AGM, dispone de 30 disparos. El K9A2 tiene muchos más: 48. No me parece baladí.
A esto hay que añadir que con el K9 el remunicionado es automático, mientras que KNDS no tiene una solución análoga.
Luego está la cuestión de cómo de bueno sería ese Némesis. En Gran Bretaña los VCI Ajax, cuya base es el Ascod3, están teniendo problemas de vibraciones que, en parte, se deben al sobrepeso. ¿Esto está bien resuelto en el Némesis? (¿Y qué pasará con el VAC)?
Quiero decir con esto que hay diferencias de capacidades entre una solución y otra.
Con respecto a la adjudicación a Indra y Escribano, es cierto que ninguno de los dos tiene experiencia con vehículos pesados. Sin embargo, Indra sí que tiene experiencia con los sistemas de combate de los vehículos pesados (Dragón VCR), y Escribano sí tiene experiencia en torres automáticas: la GMOS es un mortero de 120 mm automático, análogo en concepto al de un obús, aunque para presiones mucho más bajas. Que Escribano construya bajo licencia la torre del K9 no me chirría demasiado, pues ya ha demostrado con la GMOS que saben hacer ese tipo de cosas.
Tema de exportar K9 españolizados:
Le veo muy bajas posibilidades, igual que a los Dragones o a los Saeta II o incluso a los submarinos. Dicho de otra manera, no me preocupa. Pero de haber oportunidades de exportación, no sería en competencia con Hanwha; ellos se van a llevar la pasta acordada aunque nosotros construyamos bajo licencia esos vehículos.
En cuanto a la españolización:
Hanwha ha acordado meter en sus vehículos (es decir, no sólo en los que nos vendan a nosotros) componentes de Indra. Se ve que Indra ahí tiene buenas soluciones. Esto no significa que pasen a vender el K9 españolizado, pues incorporarán sólo algunos elementos.
Transferencia tecnológica:
Efectivamente, el conocimiento no va en el papel y aquí, para montar hierro, a Indra la falta mucho. Pero yo supongo que aparte de la documentación se ha adquiriro el correspondiente soporte técnico para elevar consultas, la formación, etc. ¿Y para qué esto? Por un lado, para españolizarlo en cosas que son de cajón: el sistema de fuegos Talos de GMV, la guerra electrónica de Indra, las comunicaciones ¿de Tecnobit?, la torreta Guardian 2.0 de Escribano para autoprotección, tal vez cámaras distribuidas, al estilo del Dragón, para aumentar la conciencia situacional… Hay muchas cosas que no son el hierro y que están totalmente dentro del ámbito de Indra y Escribano (más otras empresas españolas).
Tema del precio:
Yo he analizado los costes unitarios de esta y otras adjudicaciones del K9 y no observo un precio desmesuradamente alto en nuestro caso. Aquí hay que considerar que España adquiere un vehículo municionador por cada obús autopropulsado, lo cual es una relación mayor que en los contratos de otros países. Hagan el ejercicio y pónganle, por ejemplo, un 50% de valor de esos municionadores K10 con respecto al K9A2.
En resumen, con este comentario no pretendo llevarte la contraria, pues tienes razón en lo que indicas. Solamente estoy aportando un punto de vista complementario: aunque se trate de la misma moneda, estas suelen tener dos caras.
Otra cuestión: la noticia dice que el calibre sobre el que se basa la solución española es el 155/52. Esto podría quedásenos corto. Ya sabemos que la zona de muerte en un frente moderno y con drones es de alrededor de 50-100 km. O la munición lleva propulsión para aumentar el alcance, o estos obuses tan caros van a tener que operar en zona muy expuesta. Ya no hablamos de fuego de contrabatería, hablamos de un aire infestado de drones de reconocimiento y ataque. No entro a evaluar la eficacia de sistemas antidron para las baterías de ATP, lo que manifiesto es que, con independencia de ellos, cuanto mayor alcance mejor seguridad.
Sé que ya se están evaluando cañones de calibre 58 con alcances sensiblemente superiores. Por supuesto, entiendo los retos que estos calibres imolican desde un punto de vista de la fabricación, desgaste y degradación por uso sostenido, pero creo que debería primar la seguridad de las dotaciones (y la reducción de sus efectivos para minorar bajas: automatización).
Vamos a adquirir obuses de calibre 52 en un momento en que, para municiones estándar este calibre ya está justo?
La solución al problema que indicas… no es una solución: esperar.
Esperar a que existan obuses autopropulsados con calibres L58 o L60. Pero todavía no los hay.
Hanwha está desarrollando el K9A3 con cañón L58. Pero el K9A2 que hemos adquirido acaba de salir este año o el pasado el mercado. Al futuro K9A3 todavía le queda. Este desarrollo de los coreanos está siendo apoyado por la US Army que, hasta que salga, lo que hacen es… esperar…. Bueno, esperar y adquirir Paldines M105A7 de calibre L39… como nuestros actuales M105A5.
Ya veremos si los K9A2 son actualizables al futuro cañón de L58 de Hanwha. Tal vez sí, tal vez no.
En paralelo, Rheinmetall estaría trabajando en un cañón de L60, pero eso es para su sistema basado en camión, por lo que no nos solucionaría nada en cuanto a las cadenas, amén de que no tienen ese cañón todavía. La torreta sobre camión HX3 10×10 de Rheinmetall en realidad está basada en la israelí Sigma de Elbit.
De elegirse los HX3 10×10 de Rheinmetall para la solución sobre camión, estos vehículos tienen reserva de peso para poder instalarles un cañón mayor, siempre y cuando la torreta elegida lo soporte. No sabemos si la K9MH soportaría el cañón L58 que está desarrollando Hanwha. Pero es que ni siquiera sabemos si se ha elegido la K9MH o si el camión será un Tatra, un Rheinmetall o un Leonardo (Iveco) Astra.
En cualquier caso, el problema es que no hay calibres mayores en estos momentos. La solución es o bien esperar… o bien comprar lo que hay. Y dentro de lo que hay, el K9 me parece de lo mejor.