El grupo sueco suministrará a TKMS el sistema de combate 9LV, radares Sea Giraffe, sensores pasivos y las superestructuras de materiales compuestos de las 4 primeras F128, dentro de un contrato valorado en unos 800 millones de euros

Redacción
Saab ha recibido de TKMS un contrato para suministrar e integrar los sistemas de combate, sensores y superestructuras de las 4 nuevas fragatas MEKO A-200 DEU destinadas a la Marina alemana. El acuerdo está valorado en aproximadamente 800 millones de euros y contempla entregas entre 2029 y 2032.

Sea Giraffe AMB
El encargo convierte al fabricante sueco en uno de los principales socios tecnológicos del nuevo programa de fragatas alemán, denominado internamente F128, y define una parte sustancial de la arquitectura electrónica y de combate de los futuros buques.
Las fragatas serán construidas en Alemania bajo la responsabilidad de TKMS como contratista principal. El contrato incluye, además, una opción para integrar y equipar unidades adicionales, en correspondencia con la posibilidad de que Berlín amplíe posteriormente la serie inicial.
Sistema de combate 9LV y radares Sea Giraffe
El paquete contratado comprende el suministro e integración del sistema de combate 9LV, incluidos tanto el sistema de gestión de combate como el sistema de control de tiro.
Saab también proporcionará el radar de vigilancia de largo alcance Sea Giraffe 4A Fixed Face, el radar multimisión ligero Sea Giraffe 1X y diferentes sensores pasivos. A estos equipos se añaden las superestructuras fabricadas con materiales compuestos, una de las áreas de especialización naval de la compañía sueca.
Esta combinación busca configurar una arquitectura de sensores destinada a apoyar las principales misiones de las fragatas, entre ellas la defensa aérea, la guerra de superficie y la guerra antisubmarina.
Según el presidente y consejero delegado de Saab, Micael Johansson, los sistemas contratados permitirán mejorar significativamente las capacidades de la Marina alemana en esos 3 ámbitos operativos. El directivo también ha destacado la continuidad de la relación industrial entre Saab, TKMS y las Fuerzas Armadas alemanas.
Una pieza central de las futuras F128
El contrato facilita en adelante la definición de la configuración de las MEKO A-200 DEU, una versión adaptada específicamente a los requisitos alemanes y sensiblemente diferente de las variantes anteriormente construidas para otros clientes.
Aunque parte de una familia naval ya desarrollada, la F128 incorporará una arquitectura de combate y sensores específica, además de cambios estructurales y operativos derivados de las necesidades de la Deutsche Marine.
La participación de Saab no se limita, por tanto, al suministro de radares aislados. La compañía asumirá la integración de una parte esencial del sistema de combate, desde la detección y el seguimiento de amenazas hasta la gestión de la información táctica y el control de tiro.

Idealización de las Meko A-200
El Sea Giraffe 4A Fixed Face proporcionará la capacidad principal de vigilancia aérea de largo alcance, mientras que el Sea Giraffe 1X podrá desempeñar funciones complementarias de vigilancia de corto alcance, detección de objetivos pequeños y apoyo frente a amenazas de baja firma, incluidos vehículos no tripulados.
El nuevo rumbo naval de Alemania
Como ha informado DYS, Alemania decidió recurrir a las MEKO A-200 DEU de TKMS después de cancelar el programa F126, afectado por graves retrasos, incrementos de costes y dudas sobre su viabilidad industrial.
El programa original preveía la construcción de 6 fragatas de la clase Niedersachsen bajo el liderazgo de Damen Schelde Naval Shipbuilding. Sin embargo, las estimaciones actualizadas situaban su posible coste por encima de los 18.000 millones de euros, frente a los aproximadamente 10.000 millones contemplados inicialmente.
Berlín optó entonces por una solución basada en un diseño más maduro y controlable. El plan contempla inicialmente 4 fragatas MEKO A-200 DEU por unos 6.300 millones de euros, con la posibilidad de incorporar otras 4 unidades mediante una opción posterior.
El Comité de Presupuestos del Bundestag autorizó el primer lote, aunque impuso un régimen reforzado de vigilancia parlamentaria debido al aumento del coste unitario, situado en torno a los 1.570 millones de euros por fragata. El Ministerio de Defensa deberá presentar informes periódicos y comunicar cualquier nueva desviación presupuestaria o reclamación de los contratistas.
La primera unidad debe entregarse en diciembre de 2029, un calendario realmente atrevido que se explica, en principio, por la elección de una plataforma ya existente y el recurso a equipos con un grado avanzado de madurez tecnológica.
Menor riesgo, pero una integración exigente
La contratación de Saab refuerza la idea de que Alemania busca reducir los riesgos de desarrollo mediante una combinación de plataforma madura, construcción nacional y sistemas de combate ya disponibles.
Sin embargo, la adaptación de la MEKO A-200 a los requisitos de la Marina alemana seguirá siendo una operación industrial compleja. La integración del sistema 9LV, los radares de antenas fijas, los sensores pasivos, el armamento y las capacidades de guerra antisubmarina deberá realizarse dentro de un calendario muy limitado.
La elección de Saab define, en cualquier caso, una de las piezas más importantes del programa. TKMS conservará el liderazgo industrial y la responsabilidad sobre la plataforma, mientras que la compañía sueca asumirá una parte decisiva de su capacidad de detección, mando y combate.
Después del fracaso de la F126, Alemania necesita que las nuevas fragatas permitan recuperar tanto el calendario de renovación naval como la capacidad industrial perdida. El contrato con Saab supone un nuevo paso hacia la materialización de las F128, pero también fija responsabilidades concretas para cumplir unas entregas que comenzarán, según lo previsto, en 2029.
Redacción
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