El P1 incorpora cambios aerodinámicos, una configuración revisada del tren de aterrizaje y nuevas previsiones para sensores y guerra electrónica. El inicio de las pruebas de taxi refuerza la posibilidad de que su primer vuelo se produzca antes de finalizar el verano, aunque TUSAŞ todavía no ha confirmado una fecha

Redacción
El programa del caza turco de nueva generación KAAN ha alcanzado uno de los hitos previos más importantes de su próxima campaña de vuelo. El prototipo P1, considerablemente más evolucionado que el demostrador empleado durante los primeros vuelos del programa, ha completado una nueva fase de pruebas de rodaje en las instalaciones de Turkish Aerospace —TUSAŞ— en Kahramankazan, Ankara.
La compañía difundió el 31 de julio imágenes del aparato desplazándose por sus propios medios, confirmando así el avance de las comprobaciones en tierra anteriores al primer vuelo. La prueba fue recogida de manera inmediata por varios medios turcos especializados, entre ellos TURDEF, que destacó tanto la finalización del ensayo como las diferencias visibles entre el nuevo prototipo y el avión P0 utilizado para demostrar inicialmente la viabilidad de la plataforma.
Aunque una prueba de taxi no implica necesariamente que el vuelo inaugural sea inmediato, sí adelanta que el avión ha entrado en una fase avanzada de preparación. Durante este tipo de ensayos se comprueba el funcionamiento integrado de la planta motriz, los frenos, la dirección de la rueda de morro, el tren de aterrizaje, los sistemas hidráulicos y eléctricos, los mandos de vuelo y otros equipos esenciales antes de autorizar pruebas de rodaje a mayor velocidad.
Un prototipo mucho más representativo
El P1 no es únicamente la segunda unidad del KAAN. Se trata de un aparato que incorpora modificaciones importantes derivadas de la experiencia obtenida con el primer demostrador, denominado P0, que realizó el vuelo inaugural del programa hace 2 años y medio, el 21 de febrero de 2024.
Según explicó TURDEF, el nuevo prototipo presenta refinamientos aerodinámicos y cambios relacionados con la gestión de la sección radar equivalente —RCS—, además de una geometría exterior ligeramente revisada. También se habría modificado la disposición del tren de aterrizaje, permitiendo aprovechar mejor el volumen interno disponible.
Las imágenes difundidas por TUSAŞ muestran asimismo nuevas zonas y previsiones estructurales que podrían estar destinadas a la futura integración de sensores, antenas y sistemas de guerra electrónica. No obstante, la función exacta de algunos de estos elementos no ha sido, como es natural, detallada públicamente por el fabricante.

Imágenes del rodaje en pista del P1. Fotografía: Turkish Aerospace
En todo caso, el aparato será utilizado para comprobar progresivamente las características de vuelo, la aviónica, los sistemas de control y el rendimiento del conjunto en diferentes configuraciones.
Estas modificaciones convierten al P1 en un avión mucho más próximo al estándar que deberá sustentar el desarrollo posterior del KAAN. Sin embargo, todavía no representa la configuración definitiva de producción. En adelante, serán los prototipos P4, P5 y P6 los que se aproximen en mayor medida al diseño de serie y cuenten con un grado más completo de integración de sistemas.
El comienzo de una campaña de vuelos mucho más exigente
El primer aparato del programa permitió demostrar que el diseño podía despegar, volar y aterrizar con seguridad. La función del P1 será sensiblemente distinta. TUSAŞ pretende utilizar los nuevos prototipos para desarrollar una campaña de ensayos mucho más intensa, destinada a ampliar progresivamente la envolvente de vuelo y validar el comportamiento del avión a diferentes velocidades, altitudes, cargas y configuraciones.
El consejero delegado de Turkish Aerospace, Mehmet Demiroğlu, ya había anticipado que los siguientes prototipos tendrían que volar con mucha mayor frecuencia que el P0. La intención declarada es mantenerlos en el aire tanto tiempo, tan alto y con tanta frecuencia como resulte posible, con el objetivo de acumular rápidamente todos los que el aparato sea capaz de aportar sobre la resistencia estructural, los controles de vuelo y el rendimiento aerodinámico.
El P1 deberá incorporarse posteriormente a una campaña conjunta con el prototipo P2, que continúa en fase de montaje, integración de sistemas y preparación. La planificación conocida contempla que ambos aparatos participen en las pruebas antes de que termine 2026, lo que permitiría desarrollar en paralelo ensayos aerodinámicos, de aviónica, sensores, controles de vuelo y sistemas de misión.
La utilización simultánea de varios aviones resultará asimismo fundamental para evitar que toda la campaña dependa de un único prototipo y permitir así distribuir entre diferentes células las pruebas estructurales, de rendimiento, aviónica, propulsión y sistemas de misión, reduciendo los tiempos necesarios para completar cada bloque de evaluación.
¿Puede adelantarse el primer vuelo?
La difusión de las pruebas de rodaje ha reabierto el debate sobre un posible adelanto del primer vuelo del P1 respecto a las previsiones más conservadoras que situaban el hito hacia finales de 2026.
Durante la feria aeronáutica de Farnborough, celebrada el pasado mes de julio, Demiroğlu explicó que todavía quedaban por completar varias pruebas terrestres y de sistemas antes de autorizar el vuelo. Sin proporcionar una fecha exacta, señaló, sin embargo, que el P1 podría volar durante los meses siguientes.

El P1 en las imágenes difundidas por el fabricante este 31 de julio
El inicio de las pruebas de taxi el 31 de julio podría ser compatible con ese escenario y sugiere que el programa ha superado una parte relevante de las comprobaciones anteriores al vuelo. Por tanto, un primer despegue antes de que termine el verano o durante el comienzo del otoño aparece ahora como una posibilidad razonable, pero en absoluto confirmada.
En todo caso, no puede hablarse todavía de una fecha confirmada, ya que TUSAŞ no ha anunciado oficialmente que el vuelo vaya a realizarse en agosto ni ha comunicado un día concreto. Tampoco puede descartarse que las pruebas de rodaje, las verificaciones de software o las inspecciones posteriores revelen la necesidad de efectuar ajustes adicionales, que son, en definitiva, el objetivo de estos ensayos sobre pista.
En programas aeronáuticos de esta complejidad, el calendario se encuentra siempre subordinado, y por encima de cualquier otra variable, a la seguridad del aparato y a la validación de cada sistema. El posible adelanto puede ser, por tanto, una expectativa respaldada por el avance visible de los ensayos y por las declaraciones recientes de la compañía, pero no un compromiso formal del fabricante.
Cabe recordar que el calendario del P1 ha experimentado modificaciones anteriores. En 2025 se llegó a plantear que los nuevos prototipos comenzarían a volar en abril de 2026, mientras que a comienzos de este año la previsión se desplazó hacia el verano.
La posibilidad de que el vuelo se produzca ahora en agosto o septiembre no supondría necesariamente un adelanto frente a todos los planes iniciales del programa, pero sí frente a las estimaciones posteriores que contemplaban incorporar los nuevos aviones a la campaña hacia el tramo final de 2026.
Del demostrador al avión de combate
El KAAN inició su actividad aérea con el P0, una célula concebida principalmente para demostrar la viabilidad básica del diseño. El nuevo P1 representa el paso hacia una arquitectura más madura, preparada para una validación sistemática de prestaciones y sistemas.
El programa deberá comprobar todavía numerosos elementos esenciales, entre ellos el comportamiento del avión a velocidades supersónicas, la estabilidad en distintas condiciones, la gestión de la firma radar, la integración de sensores, la fusión de datos, la guerra electrónica y el empleo de armamento desde bodegas internas.

El primer prototipo en sus vuelos de prueba. En breve será el P1 quien inicie los suyos
Los primeros ejemplares seguirán utilizando 2 motores General Electric F110-GE-129, una solución que reduce considerablemente el riesgo tecnológico durante las fases iniciales y permitirá concentrar la campaña en la célula y sus sistemas. La motorización nacional prevista para las versiones posteriores constituye un programa paralelo, con plazos de desarrollo más prolongados.
TUSAŞ y la Presidencia de Industrias de Defensa de Turquía mantienen el objetivo de comenzar las entregas de los primeros KAAN Block 10 a la Fuerza Aérea turca entre 2028 y 2030. El acuerdo inicial contempla 20 aparatos, aunque alcanzar ese calendario dependerá del resultado de las campañas de vuelo, del ritmo de producción y de la disponibilidad de los motores y demás sistemas críticos.
Las pruebas de taxi del P1 representan un hito significativo. El programa ya deja atrás la etapa dominada por un único demostrador y se aproxima a una fase en la que varios prototipos deberán acumular horas de vuelo, ampliar la envolvente operacional y validar progresivamente la configuración del futuro avión de combate.
El próximo paso será observar si TUSAŞ continúa con rodajes a velocidades crecientes y si confirma finalmente una fecha para el primer vuelo. De producirse durante las próximas semanas, el despegue del P1 permitiría a Turquía comenzar antes de lo previsto la campaña intensiva que determinará hasta qué punto el KAAN puede mantener su ambicioso calendario industrial y operativo.
Redacción
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