La alta tecnología militar también depende de lo elemental: acero, máquinas y salarios para mantener las fábricas en marcha
La plantilla de Forges de Tarbes reclama la intervención del Estado ante los problemas de suministro y producción. Los trabajadores denuncian que KNDS está retirando material de su propiedad, una circunstancia que Europlasma niega

Redacción ![]()
Los trabajadores de Forges de Tarbes, la única planta francesa que fabrica cuerpos huecos de acero para proyectiles de artillería de 155 mm, han alertado sobre el riesgo de quedarse sin materia prima para mantener la producción. En una carta abierta fechada el 6 de octubre, recogida por BFM Business en una información de Matthieu Heyman, la plantilla reclama respuestas sobre el suministro y pide al Estado que intervenga para preservar la actividad y los empleos.
Según el documento citado por BFM, desde comienzos de año no han llegado nuevas entregas de materia prima y la fábrica ha continuado trabajando con las existencias almacenadas en sus instalaciones, pertenecientes a KNDS, su cliente histórico. Los empleados aseguran que el grupo ha comenzado a retirar parte del acero que todavía es de su propiedad y preguntan con qué material podrán producir cuando se agoten las reservas.
La retirada del acero es una denuncia de los trabajadores que no ha sido confirmada por KNDS. Contactado, el grupo declinó comentar y señaló que seguía de cerca la situación. La dirección de la fábrica no respondió a las solicitudes del medio. Por su parte, Europlasma, propietario de Forges de Tarbes desde 2021, negó en declaraciones a RTL publicadas el 7 de octubre que KNDS hubiera recuperado sus existencias de acero y sostuvo que las perspectivas para 2027 se ajustaban a sus previsiones.
La preocupación de la plantilla abarca también la liquidez de la empresa, la incertidumbre sobre el pago de salarios, la antigüedad de los equipos y las averías que interrumpen la producción. Los empleados solicitan al Gobierno soluciones concretas y un proyecto industrial que permita asegurar la continuidad de la planta.
La importancia de Tarbes reside en una fase específica de la fabricación de municiones: la producción del cuerpo hueco de acero que posteriormente recibe la carga explosiva. No se trata de casquillos. KNDS identifica la instalación como la única forja francesa capaz de producir cuerpos huecos de grandes dimensiones. Esta singularidad no significa que Francia carezca de otras plantas dedicadas a las restantes etapas de fabricación de los proyectiles.
En diciembre de 2025, KNDS y Europlasma anunciaron un acuerdo para el suministro de entre 60 000 y 150 000 cuerpos de proyectiles de 155 mm durante el periodo 2026–2028, con una duración de tres años y posibilidad de renovación por otros tres. Las denuncias de la plantilla plantean ahora dudas sobre las condiciones materiales para sostener esa actividad, mientras las versiones sobre la retirada del acero siguen siendo contradictorias.
Redacción
DYS

