El Ministerio de Defensa neerlandés abre la puerta a nuevos socios industriales mientras adapta soluciones nacionales como Scout2, de Lobster Robotics, para usos navales y militares

Redacción
El Ministerio de Defensa de los Países Bajos ha dado comienzo a la búsqueda de socios industriales para el desarrollo de un vehículo submarino autónomo —AUV— capaz de integrar un sistema de sonar avanzado, con especial atención a las contramedidas de minas.

Las capacidades contra minas de la Armada neerlandesa han crecido de forma notable con la incorporación del rMCM Vlissingen
La iniciativa sale de los planes de la Real Armada Neerlandesa para ampliar el uso de sistemas submarinos no tripulados y mejorar su capacidad de vigilancia, reconocimiento del fondo marino y conocimiento del entorno marítimo. El objetivo es disponer de plataformas capaces de operar en zonas donde los medios tradicionales encuentran mayores limitaciones, como aguas turbias, fondos irregulares o áreas litorales con elevada complejidad operativa, en lo que parece una introducción muy sensata de las capacidades no tripuladas para cualquier marina de guerra que, como la mayoría, esté empezando a introducir estas tecnologías.
En paralelo, Defensa ha formalizado una colaboración con Lobster Robotics, empresa neerlandesa con sede en Delft. El acuerdo contempla la adaptación de su plataforma Scout2, un AUV civil diseñado para el mapeo óptico de alta resolución del lecho marino, a requisitos de uso militar.
El Scout2 mide menos de 2 metros de longitud y está diseñado para generar mapas georreferenciados detallados incluso en condiciones de visibilidad reducida. Según la información disponible, cuenta con un alcance operativo aproximado de 65 kilómetros y puede trabajar en entornos donde la visibilidad apenas alcanza un metro.
La cooperación con la Armada neerlandesa permitirá evolucionar esta plataforma hacia misiones de detección, clasificación de objetos, apoyo a operaciones de seguridad marítima y, potencialmente, tareas relacionadas con la lucha contra minas. La adaptación militar del sistema se vincula también con iniciativas aliadas como el Defence Innovation Accelerator for the North Atlantic —DIANA— de la OTAN y el Rapid Adoption Action Plan, orientadas a acelerar la incorporación de tecnologías emergentes a capacidades militares.
Países Bajos ya trabaja junto a Bélgica en programas de contramedidas de minas de nueva generación, con una presencia creciente de sistemas robóticos y autónomos. Además, participa en proyectos europeos como SPHYDA, de la Agencia Europea de Defensa, centrado en la reducción de la firma acústica de los AUV para mejorar su discreción y reducir el impacto ambiental de estas plataformas.
La apuesta por vehículos submarinos no tripulados responde a una necesidad cada vez más clara en las marinas europeas de ser capaces de operar durante más tiempo, reducir riesgos para las dotaciones y obtener datos precisos en zonas donde el acceso resulta difícil o peligroso. En operaciones de minas, vigilancia submarina o protección de infraestructuras críticas, este tipo de sistemas ofrece una ventaja evidente frente al empleo exclusivo de plataformas tripuladas.
Para Países Bajos, el desarrollo de esta capacidad significará un refuerzo considerable del papel de su industria nacional en el ámbito de las tecnologías marítimas no tripuladas. La combinación de empresas especializadas, cooperación con la Armada neerlandesa y programas de la OTAN y de la Unión Europea deberá conseguir trasladar soluciones civiles avanzadas al entorno militar, reduciendo plazos de desarrollo y acelerando su validación operativa.
El resultado será trascendente no solo para la Armada neerlandesa, sino también para el conjunto de aliados europeos que buscan mejorar sus capacidades en el dominio submarino. La guerra de minas, la vigilancia de cables, tuberías e infraestructuras críticas, y el seguimiento de actividad bajo la superficie han ganado peso en la planificación naval de la OTAN y los AUV han dejado de ser sistemas experimentales para convertirse en herramientas cada vez más necesarias.
Redacción
defensayeguridad.es

