El fabricante alemán estudia con Fire Point la posible producción en Alemania del misil de crucero Flamingo FP-5 tras no avanzar Berlín en la compra del Tomahawk

Redacción
El fabricante alemán Diehl Defence mantiene conversaciones con la empresa ucraniana Fire Point para estudiar una posible colaboración en torno al misil de crucero Flamingo FP-5, según han informado Laura Pitel, Aysun Bora y Fabrice Deprez en el Financial Times. La noticia llega en un momento en el que varios países europeos, entre ellos, Alemania, buscan reforzar sus capacidades de ataque de largo alcance ante la amenaza rusa y la experiencia acumulada por Ucrania en combate.

Imagen de la producción de un Flamingo
El consejero delegado de Diehl Defence, Helmut Rauch, declaró durante la feria aeronáutica ILA de Berlín que la compañía prevé reunirse con Fire Point en las próximas semanas para analizar cómo podrían cooperar. “Estamos en conversaciones sobre cómo podríamos colaborar”, afirmó Rauch, que se mostró optimista sobre la posibilidad de llevar parte de esa producción a Alemania u otros países europeos.
El sistema en cuestión es el Flamingo FP-5, un misil de crucero ucraniano lanzado desde tierra que, según su fabricante, alcanza más de 3.000 kilómetros. Esa cifra, siempre atribuida a Fire Point, situaría al misil en una categoría de gran alcance para ataques contra objetivos profundos. El arma, sin embargo, habría tenido hasta ahora un empleo limitado en la campaña ucraniana de ataques de largo alcance, y algunos informes citados en la información original han planteado dudas sobre su eficacia.
La posible coproducción del Flamingo en Europa tendría una relevancia especial. No sería sólo una operación industrial entre dos empresas. Representaría también un ejemplo claro de cómo la industria de defensa ucraniana, acelerada por la guerra y por la necesidad de innovar bajo presión, empieza a convertirse en un socio atractivo para compañías y gobiernos europeos.
| Característica → |
FP-5 Flamingo |
| Tipo → |
Misil de crucero subsónico de largo alcance, lanzado desde tierra |
| Alcance operativo → |
Aproximadamente 3.000 km / 1.864 millas |
| Peso de la ojiva → |
1.150 kg |
| Tipo de ojiva → |
Modular; puede adaptarse a distintos tipos de ojiva |
| Ojiva penetrante → |
Puede emplear una ojiva tipo bunker-buster, con capacidad declarada para atravesar hasta 10 metros de hormigón |
| Peso máximo al despegue → |
6.000 kg / 6 toneladas |
| Longitud → |
Entre 12 y 14 metros |
| Velocidad máxima → |
Hasta 950 km/h |
| Velocidad de crucero → |
Entre 850 y 900 km/h |
| Tiempo de vuelo → |
Más de 4 horas, o entre 3,5 y 4 horas según el perfil de misión |
| Motor → |
Turbofán AI-25TL de Ivchenko-Progress |
| Lanzamiento inicial → |
Booster de combustible sólido |
| Sistema de guía → |
Navegación combinada: satélite resistente a guerra electrónica + navegación inercial |
| Precisión reportada → |
CEP aproximado de 14 metros |
| Altitud de vuelo → |
Baja cota, entre 50 y 100 metros o menos en fase final |
| Techo máximo → |
Aproximadamente 5.000 metros |
| Materiales → |
Fuselaje principal de fibra de carbono / material compuesto |
| Firma radar → |
Diseño orientado a baja firma radar |
| Configuración alar → |
Alas fijas rectas |
| Tiempo de despliegue previo al lanzamiento → |
Entre 20 y 40 minutos |
| Coste estimado → |
Representantes de Fire Point lo sitúan en torno a cinco veces menos que un Tomahawk |
| Producción declarada → |
Alrededor de 200 unidades al mes, con posibilidad de aumentar si hay pedidos y financiación |
El contexto alemán ayuda a entender el momento, especialmente ahora que Berlín está buscando alternativas en el ámbito de los misiles de largo alcance tras la cancelación por parte de Donald Trump del despliegue previsto de misiles Tomahawk estadounidenses en Alemania, una decisión originalmente tomada durante la Administración Biden. Además de la negativa al despliegue, y según informamos la semana pasada al respecto, los EE.UU. tampoco estarían interesados, al parecer, en facilitar la venta a Berlín de misiles Tomahawk, tal y como Alemania solicitó el pasado verano.
El uso ruso de misiles lanzados desde tierra contra Ucrania y el despliegue de armamento de largo alcance en Kaliningrado han reforzado la percepción europea de que la disuasión exige disponer de capacidades comparables.
Diehl Defence no parte de cero en Ucrania para conseguir sus objetivos industriales. La compañía es fabricante del sistema de defensa aérea IRIS-T, que está siendo importante para Kiev frente a ataques rusos con misiles. Además, Diehl firmó en abril un acuerdo tecnológico con Fire Point, aunque hasta ahora no se habían difundido detalles concretos sobre su contenido.
Rauch señaló que Diehl podría aportar a Fire Point un buscador más avanzado, es decir, el componente encargado de detectar el objetivo y guiar el arma hacia él. También destacó la experiencia de Diehl en diseño de sistemas y su trayectoria de décadas en el sector. Esa aportación sería sustancial para un misil como el Flamingo, especialmente si se pretende elevar su precisión, fiabilidad y madurez industrial.
Por parte ucraniana, Denys Shtilierman, cofundador y diseñador jefe de Fire Point, afirmó en mayo que la compañía producía alrededor de 200 Flamingos al mes, aunque con capacidad para fabricar más si recibía pedidos y financiación. También reconoció un problema con el motor, que, según dijo, estaba próximo a resolverse.
Fire Point también habría probado un nuevo misil tierra-aire, el FP-7.x, presentado como posible alternativa al sistema estadounidense Patriot en un contexto de escasez global de interceptores. Según Shtilierman, su producción podría comenzar en agosto si la empresa lograba recibir de Diehl un buscador infrarrojo.
La posible cooperación entre Diehl y Fire Point e puede entender dentro de una tendencia más amplia en la que Europa, carente en gran medida de capacidad de ataque profundo, está buscando también con urgencia no sólo municiones de largo alcance, sino también nuevas capacidades en defensa aérea, drones, guerra electrónica y capacidad industrial distribuida. Ucrania aporta experiencia directa de combate, velocidad de adaptación y diseños nacidos de una necesidad inmediata. Alemania, por su parte, puede aportar ingeniería, certificación, componentes avanzados, capacidad de producción y acceso a una base industrial más amplia.
Todavía no hay un acuerdo cerrado y las conversaciones deberán concretarse en las próximas semanas. El propio Rauch evitó presentar la cooperación como una decisión tomada. Pero el interés ya es significativo, habida cuenta de que un fabricante alemán de primer nivel afirma públicamente estar estudiando la producción en Europa un misil ucraniano de largo alcance. En el estado actual de la seguridad europea, eso no es un detalle industrial. Es una señal de hacia dónde se mueve la defensa del continente.
Redacción
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