El Ejército taiwanés realiza su primer tiro real con HIMARS en la costa oeste, en un ejercicio de fuego de precisión orientado a frenar un posible avance enemigo hacia el norte de la isla
Redacción
El Ejército de Taiwán llevó a cabo el primer ejercicio de tiro real con el sistema HIMARS en la costa oeste de la isla, concretamente en la desembocadura del río Dajia, en Taichung, frente al Estrecho de Taiwán. La actividad formó parte de la serie de entrenamientos del Décimo Ejército, dedicada a la validación de tiro con artillería pesada y nuevos sistemas de armas.

Lanzamiento de cohetes desde los HIMARS taiwaneses. Foto: TVBS
Según la Central News Agency (CNA), participaron 6 lanzadores HIMARS, desplegados en ambas orillas del río, 3 en cada lado. Los sistemas dispararon cohetes de entrenamiento M28 de alcance reducido en un ejercicio que simuló apoyo de fuego de precisión contra objetivos de alto valor en el norte de Taiwán, con el objetivo de frenar un posible avance adversario.
La CNA describió el ejercicio como el primer disparo real del sistema HIMARS adquirido a Estados Unidos en la costa oeste taiwanesa, con fuego desde las dos orillas de la desembocadura del Dajia para simular apoyo transregional contra objetivos enemigos de alto valor.
Los lanzamientos se realizaron en 3 oleadas mediante la técnica Time on Target (TOT), que escalona ligeramente los disparos para que varios proyectiles alcancen la zona objetivo de forma simultánea. El área de impacto se situó a unos 9 kilómetros mar adentro. Aunque estaban previstos 36 disparos, finalmente se ejecutaron 32, debido a que 4 cohetes no se encendieron.
Los medios locales destacaron, asimismo, que el ejercicio supone un avance en la operatividad del sistema tras su recepción. Después de las pruebas iniciales realizadas en la base de Jiupeng, en Pingtung, durante 2025, y de simulaciones de apoyo a Penghu, la costa central de Taiwán aparece ahora como un núcleo de despliegue desde el que cubrir el norte, el sur y el archipiélago.
También se subrayó el carácter realista del entrenamiento en un entorno operativo, especialmente por la movilidad del HIMARS y su capacidad de “disparar y moverse”, una característica destinada a reducir la vulnerabilidad frente a fuego de contrabatería.
El ejercicio viene a demostrar el esfuerzo de Taiwán por integrar el HIMARS tan pronto como sea posible dentro de sus escenarios de defensa asimétrica, tras la adquisición de estos sistemas a Estados Unidos junto con cohetes y misiles tácticos. No se reportaron otras incidencias durante la actividad, más allá del fallo en el encendido de esos 4 proyectiles, con respecto a los cuales, las autoridades militares indicaron que investigarán los fallos de ignición, previsiblemente en coordinación con el proveedor estadounidense.
La prueba confirma la importancia que Taiwán concede a los fuegos de precisión móviles en su planificación defensiva. En un escenario condicionado por la geografía insular, la amenaza de desembarcos masivos, la necesidad de dispersión y la supervivencia frente a ataques de precisión, sistemas como HIMARS ofrecerán una capacidad especialmente útil y una combinación de alcance, movilidad, rapidez de entrada y salida de posición, y posibilidad de golpear objetivos de alto valor sin depender de plataformas más expuestas.
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