Un informe parlamentario de defensa sitúa la sustitución de los entrenadores Hawk como una condición necesaria para asegurar la formación de pilotos del F-35 y adaptar la defensa aérea finesa a la próxima década

Redacción
El informe Development and resource needs of national defence in the 2030s, publicado por el Ministerio de Defensa de Finlandia y elaborado por el grupo parlamentario de trabajo sobre defensa, introduce una decisión a futuro y muy trascendente para la Fuerza Aérea finesa. Se trata de comenzar a preparar la adquisición de una nueva solución nacional de entrenamiento para sustituir a la actual flota de BAE Systems Hawk.

F-35 bajo la nieve
La frase del documento es breve, pero clara: «La adquisición de una nueva solución nacional de entrenamiento debe comenzar para garantizar la calidad de la formación de pilotos del F-35 y sustituir la actual flota de entrenadores Hawk». No se trata, por tanto, de una mención secundaria, sino de una necesidad vinculada directamente a la entrada en servicio del F-35A (sustituto del F-18)y al cambio de nivel tecnológico que supondrá para la aviación de combate finesa.
El informe no identifica modelo, proveedor, número de aeronaves ni coste previsto para ese relevo. Tampoco fija un calendario detallado de adquisición. Lo que sí establece es el marco en que habrá de desenvolverse la cuestión una vez que se aborde. La Fuerza Aérea finesa tendrá que adaptar su sistema de enseñanza avanzada y de transición al caza a un entorno en el que el F-35 será el eje de la defensa aérea del país para las próximas décadas.
La sustitución del Hawk aparece dentro del capítulo dedicado a defensa aérea y antimisil, en un contexto de transformación más amplio. El documento afirma que el objetivo de la defensa aérea y antimisil de Finlandia es «repeler ataques aéreos» y que las operaciones aéreas buscan alcanzar una superioridad aérea local y temporal que permita tanto las operaciones nacionales como las de la OTAN.
Ese marco explica por qué el entrenador avanzado deja de ser un asunto de escuela y pasa a formar parte de la arquitectura de defensa. El mismo apartado sostiene que la defensa aérea finesa debe ser adaptable, multicapa y capaz de reducir la amenaza mediante operaciones aéreas ofensivas. En ese esquema, la formación de pilotos no puede quedar anclada a un sistema concebido para preparar el salto al Hornet, cuando el destino final será el F-35.
La Fuerza Aérea finesa opera actualmente 32 Hawk modernizados. Según la ficha oficial de la propia Fuerza Aérea, se trata de 9 Hawk Mk 51, 7 Hawk Mk 51A y 16 Hawk Mk 66. La misma fuente señala que los Hawk llevan la designación militar HW y son operados por el Fighter Squadron 41 de la Academia de la Fuerza Aérea, principalmente en funciones de entrenamiento avanzado y táctico.
El papel de estos aviones ha sido central durante décadas. La web oficial describe el Hawk como el aparato en el que el cadete que aspira a piloto de caza tiene «su primera experiencia de vuelo a reacción» tras aprender las bases en aeronaves de pistón. La primera fase, denominada HW 1, cubre habilitación de tipo, navegación, vuelo instrumental, acrobacia, formación y vuelo nocturno; la fase HW 2 se centra en entrenamiento táctico aire-aire y aire-tierra antes de pasar al caza de combate.
La composición actual de la Fuerza Aérea finesa tiene como núcleo de combate a los veteranos y eficaces Boeing F/A-18C/D Hornet, apoyados por los BAE Systems Hawk en entrenamiento avanzado y de transición al caza.*
En cifras oficiales, el componente aéreo incluye 62 F/A-18C/D Hornet, repartidos entre 55 monoplazas F/A-18C y 7 biplazas F/A-18D, además los ya citados 32 Hawk.

F-18 finés en Islandia. Créditos al autor
El relevo del Hawk se entiende mejor al observar la llegada del F-35. Finlandia autorizó en diciembre de 2021 la adquisición de 64 F-35A para sustituir a la flota Hornet, con entregas previstas entre 2026 y 2030. Esos aparatos serán el principal activo aéreo de la Fuerza Aérea finesa y estarán asignados a los mandos aéreos del servicio.
El informe parlamentario señala que los F-35 y el sistema David’s Sling entrarán en servicio en los próximos años y que ambos «mejorarán significativamente el rendimiento de la defensa aérea de Finlandia». Pero añade una advertencia: el pleno aprovechamiento de esos sistemas exigirá mejoras en mando y control, en la imagen operativa común y en la introducción de soluciones de automatización e inteligencia artificial.
Esa es la clave. El F-35 no es sólo un sustituto del Hornet; es una plataforma que exige otra forma de formar, operar y compartir información. Por eso, el informe no habla únicamente de comprar aviones, sino de construir un sistema completo. En sus propios términos, «la adquisición de material por sí sola no es sostenible a largo plazo»: el desarrollo debe afectar también a la estructura de fuerzas, los conceptos y el entrenamiento de las Fuerzas de Defensa finesas.
El Hawk, pese a sus modernizaciones, pertenece a otra generación de enseñanza. La Fuerza Aérea finesa destaca que la actualización de cabina, realizada por Patria, sustituyó instrumentos analógicos por pantallas modernas y redujo la distancia entre la disposición de cabina del Hawk y la del Hornet. También incorporó el sistema Hawk Link en los Mk 66 para simular una imagen de situación más cercana a la de un caza moderno.
Sin embargo, el propio informe ya no toma al Hornet como referencia futura. El salto será hacia el F-35, con sensores, enlaces de datos, guerra electrónica, fusión de información, baja observabilidad y operaciones distribuidas. En ese contexto, la formación avanzada debe preparar al piloto para un entorno más digital, más conectado y más exigente desde el punto de vista cognitivo.
El documento también subraya que las capacidades de vigilancia aérea deben modernizarse porque los sistemas envejecidos serán retirados y porque la detección de amenazas será cada vez más difícil. Cita en particular los microdrones de baja cota y los proyectiles como un reto para la conciencia situacional, y apunta que Finlandia estudia, junto con aliados, opciones como aeronaves de alerta temprana y control, con la cooperación nórdica como una posibilidad.
La sustitución del Hawk, por tanto, no debe entenderse como un programa aislado de entrenamiento. Es una pieza de una transformación mayor que incluye F-35, David’s Sling (el sistema de defensa aérea y antimisil que Finlandia incorpora para cubrir la capa de media y alta cota frente a amenazas más exigentes que las que puede afrontar la artillería antiaérea o los sistemas de corto alcance), defensa aérea multicapa, mando y control, vigilancia aérea modernizada, defensa frente a misiles de crucero y balísticos, y una mayor interoperabilidad con la OTAN. El informe resume esa orientación al señalar que Finlandia desarrollará su defensa aérea teniendo en cuenta «capacidades multicapa entre servicios».
En el apartado financiero, el informe no asigna una cifra específica al sustituto del Hawk. Sí sitúa el esfuerzo de defensa en un proyecto de gasto considerable. Para 2026, la inversión de defensa finesa asciende a unos 7.700 millones de euros, con un presupuesto del área del Ministerio de Defensa de unos 6.400 millones de euros. Dentro de ese presupuesto figuran 1.300 millones de euros vinculados al programa F-35 de la Fuerza Aérea; un porcentaje nada desdeñable del total.
La ausencia de una cifra concreta en el informe simboliza que se identifica la necesidad, pero no se desarrolla todavía el programa. Lo que hace es advertir al poder político de que el nuevo sistema de entrenamiento debe iniciarse si Finlandia quiere mantener la calidad de la formación de sus pilotos en la transición al F-35.
*La flota se completa con Airbus Military C-295M para transporte táctico, Learjet 35A/S para remolque de blancos, vigilancia, cartografía aérea y transporte ligero, Pilatus PC-12NG para movimiento ligero de personal y carga, y Grob G 115E para la fase básica de enseñanza de vuelo. 3 C-295M; 6 Pilatus PC-12NG; 3 Learjet 35A/S; 28 Grob G 115E.
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