Defensa ha cerrado una consulta a la industria destinada a analizar la modernización o sustitución de su capacidad de fuego directo pesado y la incorporación de un nuevo vehículo de caballería medio
Redacción
Canadá da sus primeros pasos para definir el futuro de sus carros de combate. El pasado 13 de julio concluía el plazo de respuesta a una solicitud de información (RFI, por sus siglas en inglés) lanzada por el Gobierno canadiense para los proyectos Heavy Direct Fire Modernization (HDFM) y Medium Cavalry Vehicle (MCAV), destinados respectivamente a estudiar la futura capacidad de fuego directo pesado del Ejército y un nuevo vehículo de caballería medio.

Leopard 2 del Ejército canadiense durante unos ejercicios de fuego real en Lituania. Imagen: Ministerio de Defensa de Canadá
La consulta había sido publicada el 12 de mayo de este año por Public Services and Procurement Canada, a petición del Departamento de Defensa Nacional. Ottawa señala expresamente que busca información de la industria para «explorar opciones para modernizar o sustituir» las flotas de vehículos blindados del Ejército canadiense. La RFI servirá como base para el análisis de alternativas y para los trabajos iniciales de definición de ambos programas.
El procedimiento afecta directamente al futuro de la capacidad acorazada pesada canadiense. La documentación oficial incluye entre las categorías asociadas a la consulta los carros de combate y los vehículos blindados de combate, aunque Canadá todavía no ha seleccionado una solución ni ha iniciado una competición para adquirir un modelo concreto.
La iniciativa llega, además, en un momento especialmente delicado para el material blindado terrestre canadiense, entrado en años y con su operatividad en entredicho. El Departamento de Defensa reconoce en su planificación que solo el 52 % de los principales sistemas del Ejército se encuentra actualmente en condiciones de servicio, una situación que afecta expresamente a flotas como los carros de combate y otros vehículos blindados. Entre las causas citadas figuran el envejecimiento de las plataformas, la obsolescencia de componentes, retrasos en programas, insuficiencias históricas en sostenimiento y escasez de técnicos.
Canadá adquirió originalmente 100 Leopard 2, cuya modernización alcanzó la plena capacidad operativa en 2015 y que estaban previstos para proporcionar capacidad de fuego pesado hasta aproximadamente 2035. La flota disponible se redujo posteriormente tras la decisión de entregar 8 Leopard 2A4 a Ucrania en 2023.
Precisamente para sostener la capacidad restante, Ottawa adjudicó en 2024 a KNDS Deutschland un contrato valorado en aproximadamente 2 000 millones de dólares canadienses para el mantenimiento de la flota Leopard 2. El acuerdo tiene una duración inicial de 6 años y 7 meses, con opciones que podrían prolongarlo hasta marzo de 2036, y está orientado expresamente a mejorar la disponibilidad operativa de los carros.
La presión sobre la flota gana especial protagonismo por los compromisos exteriores de Canadá, en especial dentro de la Operación REASSURANCE, en la que Ottawa mantiene en Letonia un escuadrón de 15 Leopard 2, desplegado desde finales de 2023 como parte de la fuerza multinacional de la OTAN liderada por Canadá. El país ejerce allí como nación marco de la Multinational Brigade Latvia, uno de sus principales compromisos militares en Europa.
La apertura de los proyectos HDFM y MCAV indica, por tanto, que Ottawa ha comenzado a estudiar formalmente qué arquitectura de fuerzas blindadas quiere para la próxima generación: si prolongar y modernizar su capacidad pesada actual, algo que exigiría estirar todavía más la vida de unos medios cerca del límite razonable de su desempeño; sustituirla por una nueva plataforma o combinarla con una nueva familia de vehículos medios de caballería.
Por el momento se trata de una fase meramente exploratoria. Lejos aún de futuras decisiones de compra, al menos la RFI ya sitúa de forma oficial la eventual sustitución o modernización profunda de los Leopard 2 dentro del proceso de planificación de adquisiciones del Ejército canadiense.
Redacción
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