La botadura del HMS Saud confirma que el programa Tuwaiq avanza, pero también deja en evidencia un calendario hostil. La primera de las 4 fragatas saudíes derivadas del LCS estadounidense llegó al agua años después de lo previsto

Jorge Estévez-Bujez
El programa saudí Multi-Mission Surface Combatant —MMSC— alcanzaba en diciembre pasado, por fin un hito visible. La primera unidad, el HMS Saud, también citada como Jalalat Al-Malik Saud, fue botada en el astillero Fincantieri Marinette Marine, en Wisconsin, dentro del proyecto, llamado Tuwaiq, de la Royal Saudi Naval Forces.
La noticia fue recogida en su día por los medios especializados de medio mundo (Naval News, Janes, Army Recognition, entre otros). Naval News fue especialmente claro para la ocasión al describir los buques como “long-delayed”, una expresión prudente pero suficientemente elocuente. El programa llega tarde, largamente retrasado. En la ceremonia de bendición, el 13 de diciembre de 2025, el primer buque de la serie, que salió del edificio de construcción el 27 de octubre, entraba en el agua días después, el 20 de diciembre, mediante el nuevo syncrolift del astillero.

El primer MMSC saudí. Fotografía de Skip Heckel aparecida en Naval News
El programa MMSC
El origen del programa se remonta a la administrativa autorización estadounidense de Foreign Military Sales (la conocida FMS) de 2015, cuando el Departamento de Estado aprobó una posible venta de 4 MMSC y equipos asociados por un valor estimado de 11.250 millones de dólares. El principal salto contractual llegó en diciembre de 2019, cuando Lockheed Martin recibió, ya en firme, un contrato de 1.955 millones de dólares para el diseño detallado y la construcción de las 4 unidades. En aquel entonces, el calendario previsto establecía que las entregas debían comenzar en 2023. En este programa, Lockheed Martin es el contratista principal y se encarga de todo lo relacionado con los sistemas de combate, integración y gestión del programa, mientras que Fincantieri Marinette Marine construye el buque (es el astillero).
Ese calendario, a la vista está, ha quedado superado. Si bien es cierto que el primer buque ha entrado en el agua hace medio año, a finales de 2025, aún quedan por delante no pocos hitos, como las instalaciones finales, integración de sistemas, pruebas de puerto, pruebas de mar, aceptación y formación. No hay una fecha pública cerrada y verificable para la entrada en servicio del HMS Saud, pero resulta evidente que el programa ya no se mueve dentro del horizonte de entregas inicialmente divulgado. Las estimaciones más recientes llevan el programa a fechas de 2028, 2029, pero es difícil precisar si se cumplirán.
El buque
La MMSC saudí deriva de la variante del siempre polémico, y finalmente cancelado por la US Navy, Freedom del Littoral Combat Ship, pero no es una simple repetición del LCS. El diseño saudí incorpora mejoras «privativas» del reino oriental, como un paquete de combate permanente y más completo, con COMBATSS-21, radar TRS-4D, defensa aérea con Sea Ceptor/CAMM, lanzador vertical Mk 41, misiles antibuque Harpoon, guerra electrónica y capacidades antisubmarinas. Esa mayor ambición explica, en parte, la dificultad mostrada hasta ahora en sacar aadelante los buques, pero no sólo. El buque, en principio, debía combinar una plataforma conocida con una configuración de combate adaptada a las exigencias saudíes.
| Característica | MMSC saudí — datos del fabricante |
|---|---|
| Programa | Multi-Mission Surface Combatant — MMSC |
| Cliente | Royal Saudi Naval Forces |
| Contratista principal | Lockheed Martin |
| Astillero de construcción | Fincantieri Marinette Marine, Wisconsin |
| Base de diseño | Derivado de la variante Freedom del Littoral Combat Ship |
| Tipo de casco | Monocasco de acero de la variante Freedom |
| Eslora | 118 metros |
| Propulsión | Sistema combinado diésel y gas |
| Velocidad | Más de 30 nudos |
| Alcance | 5.000 millas náuticas |
| Entorno operativo | Operaciones en litoral y en océano abierto |
| Sistema de lanzamiento vertical | Mk 41 Vertical Launch System integrado |
| Capacidades declaradas | Buque de combate de superficie multimisión, diseñado para hacer frente a amenazas marítimas modernas |
| Misiones generales | Seguridad marítima, operaciones de combate de superficie y protección de intereses marítimos |
Fuente: Lockheed Martin, ficha oficial del Multi-Mission Surface Combatant
El contraste con las corbetas Avante 2200 / clase Al Jubail construidas por Navantia es incómodo para el programa estadounidense. No son buques equivalentes en tamaño ni complejidad, pero la comparación industrial pesa. Las corbetas españolas avanzaron con una cadencia muy elevada y permitieron a Arabia Saudí recibir una capacidad naval nueva en plazos mucho más contenidos. Frente a ello, la primera MMSC ha necesitado años para llegar al agua desde el contrato principal de 2019.

Bloque de superestructura principal del 2º Avante 2200 de la 2ª serie para la Marina Real saudí, tomada en el Astillero de San Fernando (Cádiz), de Navantia. A la derecha puede apreciarse el bulbo de la proa del buque. Fotografía de Jorge Estévez-Bujez
PROGRAMAS NAVALES EN CURSO PARA LA MARINA REAL SAUDÍ
| Programa | Tipo | Astillero principal | Estado | Año de contrato |
|---|---|---|---|---|
| Avante 2200 — 1ª tanda | 5 corbetas | Navantia — España | Entregadas | 2018 |
| Avante 2200 — 2ª tanda | 3 corbetas | Navantia — España | En construcción | 2024 |
| MMSC / Project Tuwaiq | 4 fragatas | Fincantieri Marinette Marine — EE.UU. | Primera unidad botada en diciembre de 2025 | 2017 — FMS |
Para entender estos retrasos hay que acudir, entre otros lugares, al astillero seleccionado y el contexto industrial poco favorable del mismo desde hace años. Fincantieri Marinette Marine, filial estadounidense del grupo italiano Fincantieri, arrastra, en efecto, el desgaste de varios programas complejos. Primero estuvo el largo y discutido ciclo del Littoral Combat Ship, un modelo que terminó convertido en sinónimo de ambición mal resuelta para la US Navy. Después llegó el golpe mayor y más reciente, como fue la decisión de la Marina estadounidense de recortar de forma drástica el programa de fragatas Constellation, adjudicado también a Marinette. Según supimos en su día, gracias al principal medio de información naval del otro lado del Atántico, USNI News, la US Navy decidía en noviembre de 2025 abandonar la mayor parte del programa y limitarlo, en la práctica, a las 2 primeras unidades, tras años de retrasos, cambios de diseño y problemas de madurez industrial. De acuerdo en que esa secuencia —LCS, MMSC saudí y Constellation— no explica por sí sola todos los retrasos del programa saudí, pero sí ayuda a entender el entorno en el que se ha construido: un astillero con carga de trabajo sobresaliente, presión de calendario, problemas de fuerza laboral y programas navales más exigentes de lo que sus promesas iniciales sugerían.
Para Riad, la cuestión ya no es sólo técnica. Arabia Saudí necesita renovar, reforzar y equilibrar sus capacidades navales entre el golfo Pérsico y el mar Rojo, y el retraso de las MMSC condiciona esa planificación. Aunque no reconocido oficialmente, las 3 nuevas corbetas Avante 2200 que Arabia encargó a Navantia, tienen mucho que ver con el retraso de las MMSC, además de con la enorme satisfacción que su operación está dando a la Marina Saudí.
Lo inmediato. Más fragatas
En el horizonte cercano está, además, el futuro concurso saudí de fragatas, que volverá a abrir la puerta a propuestas europeas y asiáticas, principalmente. Entre los nombres que ya están en el disparadero figuran los primeros espadas de turno, como Navantia, Naval Group, TKMS y HD Hyundai Heavy Industries, cada uno con una lectura distinta, particular. Desde la tranquilidad y continuidad españolas tras el éxito de las Avante, hasta la FDI, la fragata francesa de mayores logros internacionales, pasando por la siempre importante familia MEKO alemana o las muy competitivas propuestas surcoreanas de nueva generación.
La lección del programa MMSC es sencilla y, a la vez, dura. Porque, en construcción naval militar, ni en ningún otro ámbito de la defensa, la firma de un contrato no equivale a capacidad entregada. El HMS Saud ya está en el agua, y eso importa por fin. Pero llega tarde. Y en una región de aguas y fronteras tan calientes, donde los calendarios navales tienen lectura operativa, industrial y repercusión política, ese retraso también cuenta.

Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es


Un comentario
Le queda a los franceses alguna fragata propia que regalar para ganar el concurso de fragatas saudí?
Porque si la cuestión es que da igual el producto, porque llega Francia y «gana» con propuestas fuera de las normas, y el siguiente país va a dar por hecho que una de tus F110 en construcción se la vas a dar para acortar plazos de entrega, prefiero perder el contrato y que mi Armada tenga su buque antes.