La Royal Navy ya no ofrece una fecha cerrada para la entrada en servicio del HMS Venturer, primer buque de la clase Inspiration. El programa acumula años de tensión industrial, revisión de plazos y sobrecostes en un contrato que nació como símbolo de construcción naval rápida y contenida en precio

Redacción
El programa Type 31 de la Royal Navy vuelve a quedar bajo presión, si es que alguna vez ha dejado de estarlo. Según publicaba ayer UK Defence Journal, el Ministerio de Defensa británico ha evitado dar una fecha concreta para la capacidad operativa inicial del HMS Venturer, primera fragata de la clase Inspiration. Preguntado por el diputado conservador Mark Francois, el ministro Luke Pollard se limitó a señalar que el buque está previsto para ser entregado a la Royal Navy “by the end of the decade”, es decir, a finales de la década.

La formulación desplaza el foco desde una entrada en servicio cercana (prevista en 2027) hacia un horizonte mucho menos preciso. La propia Royal Navy recoge ahora que el HMS Venturer está programado para estar en servicio y listo para operaciones a finales de la década, mientras que el conjunto de los 5 buques debería estar en servicio a comienzos de la década de 2030; una fecha que, ya desde las palabras de Pollard, puede darse por descartada.
El programa no nació, por supuesto, con ese calendario. La National Shipbuilding Strategy británica llegó a plantear que el primer buque estuviera en servicio en 2023, pero una actualización de la House of Commons Library de febrero de 2020, sobre cuya pista nos ha puesto el analista naval y colaborador de esta casa, Thibault Lamidel, ya recogía que la fecha aprobada había pasado a 2027. Ese mismo documento señalaba que el consorcio liderado por Babcock firmó el contrato en noviembre de 2019 y que el coste global del programa se situaba en algo menos de 2.000 millones de libras.
La parte industrial del contrato tenía una cifra más acotada. Babcock recibió en noviembre de 2019 un contrato de precio fijo de 1.250 millones de libras para entregar 5 fragatas basadas en el diseño Arrowhead 140. En aquel entonces, un Babcock lógicamente exultante por el contrato de construcción, identificaba en su propia documentación el contrato de noviembre de 2019 como el inicio de otra década de actividad en Rosyth, donde se construye la clase.
La construcción del primer buque arrancó oficialmente el 23 de septiembre de 2021, con el corte de acero del HMS Venturer en Rosyth. Babcock lo presentó entonces como el comienzo oficial del programa de construcción. La puesta de quilla del Venturer llegó en 2022, según la cronología del propio fabricante, y el buque realizó su primera entrada en el agua en el pasado 2025.
Un contrato cada vez más ingrato
La Type 31 fue concebida como una fragata de propósito general, más asequible que la Type 26 y pensada para sostener números de escoltas en la flota. Debía cubrir misiones de presencia avanzada, seguridad marítima, interdicción, apoyo humanitario, inteligencia y tareas de escolta de menor exigencia que la guerra antisubmarina de alta intensidad asignada a la Type 26. La Royal Navy describe aún la clase como un buque destinado a mantener presencia naval británica en todo el mundo y a proteger los intereses del Reino Unido.
El problema es que el proyecto se ha alejado de la promesa inicial de rapidez y bajo coste. Ya en mayo pasado Reuters daba a conocer que Babcock esperaba registrar un cargo adicional de 140 millones de libras por el contrato Type 31 debido a costes de retrabajo superiores a lo previsto. La misma información señalaba que la inflación y el rediseño habían elevado los costes y dejado a la compañía con pérdidas de más de 300 millones de libras en el programa.
No era el primer ajuste. En julio de 2024 (también Reuters) ya se había informado de un impacto de 90 millones de libras en el beneficio anual de Babcock vinculado al contrato naval, después de una carga previa de 100 millones de libras en el ejercicio fiscal de 2023 por la inflación y por costes que la empresa no podía trasladar al cliente dentro de un contrato de precio fijo.

A ello se suma, además, una actualización de capacidad. En abril de 2025, Babcock obtuvo un contrato de aproximadamente 65 millones de libras para ejecutar el Capability Insertion Period de los 5 buques Type 31. Ese trabajo incluye la inserción, prueba y mejora de capacidades adicionales más allá de la especificación inicial de construcción.
El caso del Mk41 VLS es especialmente significativo, tanto por lo que representará para la potencia de esta clase de buques, como lo que supondrá su integración. La Royal Navy afirma que se pretende instalar el sistema de lanzamiento vertical Mk41 en la clase Inspiration, lo que elevaría de forma notable su pegada potencial al permitir una gama amplia de misiles. Pero también introduce una capa adicional de integración, calendario y coste sobre una plataforma que ya atraviesa una fase industrial especialmente delicada y tensionada.
El Venturer, aún en transición
El HMS Venturer ya ha salido del gran edificio de ensamblaje de Rosyth y ha entrado en el agua, pero continúa en fase de alistamiento. UK Defence Journal señala que se le están instalando mástiles, sensores y armamento, con integración de sistemas de combate en colaboración con Thales UK.
La decisión de mantener el Venturer más tiempo bajo techo para avanzar trabajos de equipamiento puede tener sentido desde el punto de vista de calidad y reducción de trabajos posteriores a flote. Pero el resultado operativo es el mismo. la Royal Navy no dispone todavía de su primera Type 31 en servicio, y el calendario ya no se expresa en términos de año concreto, sino en una fórmula más amplia, ambigua en grado político: finales de la década.
La situación añade mucha más presión a la Royal Navy, que atraviesa una fase de progresivo debilitamiento en su flota de escoltas. La Type 31 debía ayudar a sostener masa crítica mientras las Type 23 salen progresivamente de servicio y las Type 26 avanzan con su propio calendario. Si la primera Inspiration no llega hasta finales de la década, el margen para absorber bajas, mantenimientos y despliegues queda más estrecho, y las posibilidades operativas de la flota mucho más condicionadas por números cada vez más delgados.
Características técnicas de la Type 31 / clase Inspiration
| Característica | Datos publicados por Royal Navy / Babcock |
|---|---|
| Clase | Inspiration Class, también denominada Type 31 |
| Buques previstos | 5: HMS Venturer, HMS Active, HMS Formidable, HMS Bulldog y HMS Campbeltown |
| Constructor | Babcock, en Rosyth, Escocia |
| Diseño base | Arrowhead 140, según Babcock |
| Desplazamiento | 5.700 toneladas |
| Eslora | 138,7 metros |
| Velocidad | 26 nudos |
| Alcance | |
| Dotación | Alrededor de 100 tripulantes, con espacio adicional para 40 personas; en la página específica del HMS Venturer, la Royal Navy habla de unos 115 marinos |
| Cubierta de vuelo | Capaz de operar Merlin o Wildcat; en el caso del HMS Venturer, la Royal Navy indica que su cubierta puede operar también Chinook |
| Embarcaciones | Tres bahías para botes Pacific 24 |
| Espacio de misión | 119 m², con capacidad para hasta seis contenedores ISO de 20 pies |
| Misiles / VLS | Prevista la instalación de Mk41 VLS |
| Armamento y sensores citados por la Royal Navy | Sea Ceptor, cañón de 57 mm, dos cañones de 40 mm y radar 4D, según una comunicación de la Royal Navy sobre la dotación inicial del HMS Venturer |
| Funciones previstas | Seguridad marítima, interdicción, inteligencia, presencia naval, apoyo humanitario y adaptación a misiones mediante espacio modular |
Fuentes técnicas: Royal Navy y Babcock.
Un programa que ya no admite triunfalismo
La Type 31 no es un fracaso anunciado ni un programa vacío. Es una fragata grande para su categoría, con margen de crecimiento, diseño exportable, una línea viva de producción y una arquitectura que puede ganar mucho si el Mk41 se integra con éxito. Pero tampoco puede presentarse ya como una historia limpia de construcción rápida y barata.
El contrato se firmó en 2019, la construcción del primer buque comenzó en 2021, la puesta de quilla llegó en 2022, la primera entrada en el agua se produjo en 2025 y la entrega operativa se desplaza ahora a finales de la década. Para un programa que inicialmente se vendió como respuesta ágil al problema de números de escoltas de la Royal Navy, el desfase es evidente, excesivo, sobre todo porque a partir de ahora, no dispone de fecha.
La clave no está sólo en cuándo llegue el HMS Venturer, sino en si Babcock y el Ministerio de Defensa británico consiguen que los siguientes buques aprovechen de verdad el aprendizaje industrial y salgan con menos fricción que la primera de la serie. Si la clase completa se va a comienzos de la década de 2030 (lo que se ya antoja casi imposible), la Type 31 seguirá siendo útil, pero su relato original, el de una fragata asequible entregada con rapidez para aliviar la flota, ha quedado seriamente dañado.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
HMS Venturer es el reflejo de la decadencia de Gran Bretaña, ahora UK-ISTAN. Ya no son capaces ni de construir una pequeña fragata. Exageraciones aparte, el Reino Unido ha tocado fondo en todos los sentidos. Venturer es una muestra de su inoperancia. Y es una gran pena.