Berna eleva drásticamente el tono: el abandono total del contrato Patriot ya no es tabú


Redacción
Hace apenas unos días, DYS revelaba cómo la Administración estadounidense había encontrado una forma de eludir el congelamiento de pagos impuesto por Berna: redirigiendo más de 100 millones de francos suizos destinados al programa F-35 para cubrir las cuotas pendientes del sistema Patriot. Aquella información ya anticipaba la creciente tensión entre Suiza y Estados Unidos. Lea aquí nuestro artículo del domingo pasado
Ayer, esa tensión daba un salto cualitativo. El ministro suizo de Defensa, Martin Pfister, ha declarado públicamente que el abandono completo del contrato Patriot ya no es una hipótesis teórica, sino una opción real que “ya no es tabú”.
Según informan de forma coincidente los principales medios suizos en sus ediciones del 1 de abril, Pfister afirmó públicamente en Berna:
«Una cancelación es siempre una opción cuando hay aplazamientos».
Y añadió con claridad:
«Estamos negociando actualmente todas las opciones posibles con Estados Unidos. Entre ellas figura también una eventual cancelación. Pero no sabemos en qué condiciones».
El Consejo Federal y el Departamento Federal de Defensa, Protección Civil y Deportes han confirmado que mantienen íntegro el congelamiento de pagos impuesto el pasado otoño hasta que Washington proporcione fechas de entrega vinculantes y costes definitivos.
Pfister ha anunciado además que el Departamento Federal de Defensa, Protección Civil y Deportes presentará antes de finales de junio de 2026 una base de decisión al Consejo Federal para que este resuelva sobre el futuro del programa.

Lo que empezó como un retraso en las entregas, inicialmente previstas entre 2025 y 2028, se ha convertido en una crisis abierta. Suiza, que había suspendido los pagos como medida de presión legítima ante los sucesivos aplazamientos, se enfrenta ahora a una respuesta estadounidense que ha incluido la reasignación unilateral de fondos, tal y como adelantamos en este medio.
Con estas declaraciones, Berna envía un mensaje inequívoco a Washington: el congelamiento de pagos se mantiene y la paciencia suiza se está agotando. Por primera vez, el ministro de Defensa y el Gobierno federal contemplan de forma oficial la terminación completa del contrato Patriot, uno de los mayores programas de adquisición de la historia reciente del ejército suizo.
En DYS seguiremos con atención la evolución de este caso, que ilustra las dificultades que pueden surgir cuando un país neutral intenta ejercer su soberanía en materia de adquisiciones de defensa frente a las prioridades y presiones de un gran proveedor.
Redacción
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