El consorcio completa nuevas revisiones de diseño y supera las 100 pruebas de componentes a escala reducida, aunque todavía no ha comunicado cuándo comenzará la campaña de ensayos del motor completo

Redacción
Londres, 20 de julio de 2026. — Rolls-Royce, Avio Aero e IHI Corporation han anunciado un nuevo avance en el desarrollo del sistema de potencia y propulsión destinado al Global Combat Air Programme (GCAP). Las tres compañías han completado una serie de revisiones conjuntas que aproximan el diseño del demostrador de motor de línea central a su aprobación definitiva.

Según el comunicado publicado este lunes por Rolls-Royce, la fabricación de componentes continúa progresando y el consorcio ha completado ya más de 100 pruebas de componentes a escala reducida. El siguiente gran hito será la campaña de pruebas en tierra del demostrador desarrollado conjuntamente por Reino Unido, Italia y Japón.
Las compañías no han precisado todavía la fecha, la ubicación ni la duración prevista de esos ensayos. Tampoco han divulgado datos relativos al empuje, las dimensiones o la configuración interna del futuro motor. Las pruebas permitirán obtener información destinada a orientar el diseño y el desarrollo del sistema completo de potencia y propulsión del GCAP.
El demostrador no debe confundirse con el motor definitivo que equipará al futuro avión de combate. Su función principal será reducir riesgos tecnológicos y comprobar la madurez de las soluciones desarrolladas por los tres socios, incluida su integración dentro de una arquitectura común. También permitirá validar procesos industriales, herramientas de ingeniería y métodos de trabajo trilaterales antes de abordar fases posteriores del programa.
Este planteamiento refleja que el sistema propulsivo del GCAP tendrá que desempeñar funciones que van más allá de la generación de empuje. La futura planta motriz deberá proporcionar y gestionar la energía eléctrica necesaria para alimentar sensores, sistemas de misión y armamento avanzado, además de responder a unas exigencias térmicas previsiblemente superiores a las de los actuales aviones de combate.
Phil Townley, director de Programas Futuros de Defensa de Rolls-Royce, resumió esta evolución señalando que el consorcio no se limita a generar empuje, sino que está creando “una central eléctrica voladora capaz de gestionar las cargas eléctricas y térmicas sin precedentes requeridas por los sensores y sistemas de armas de próxima generación”.
Townley añadió que, al trabajar como un único equipo trilateral, las compañías están “derribando fronteras geográficas e industriales para entregar esta capacidad con rapidez”.
Una estructura industrial plenamente trilateral
La cooperación se ha reforzado durante el último año mediante la apertura de un Centro de Colaboración específico en Reading, Reino Unido. La instalación permite reunir físicamente a personal de Rolls-Royce, Avio Aero e IHI y mantener una coordinación más directa con la GCAP International Government Organisation, responsable de la dirección gubernamental del programa, y con Edgewing, la empresa conjunta industrial encargada del desarrollo del futuro avión.
El consorcio presenta esta co-localización como una herramienta para acelerar la toma de decisiones y evitar que los trabajos nacionales evolucionen de manera separada. El demostrador será, por tanto, una prueba tanto de las tecnologías de propulsión como de la capacidad de las tres industrias para aplicar conjuntamente criterios de diseño, fabricación y validación.
Edoardo Curti, director general de la Unidad de Negocio de Defensa de Avio Aero, afirmó que los progresos alcanzados representan “un hito significativo” dentro del compromiso compartido para entregar capacidades de próxima generación y responder a la evolución de los requisitos de los países participantes.
Por su parte, Noriyuki Nakamura, asesor técnico sénior del área de Motores Aeronáuticos, Espacio y Defensa de IHI, señaló que la compañía está integrando las tecnologías japonesas de motores con la experiencia de sus socios para configurar “el ‘corazón’ de los aviones de combate del mañana”.
Nakamura destacó además que esta cooperación, concebida como un esfuerzo de varias décadas, deberá contribuir a desarrollar nuevas capacidades industriales, profesionales especializados y futuras oportunidades de colaboración internacional.
El anuncio confirma así el avance de uno de los elementos tecnológicamente más exigentes del GCAP, pero no equivale todavía al inicio de las pruebas del motor completo. La aprobación final del diseño del demostrador continúa pendiente y el consorcio no ha divulgado un calendario concreto para su ensamblaje definitivo ni para el comienzo de los ensayos en tierra.
El conjunto del programa GCAP sostiene actualmente, según Rolls-Royce, más de 9.000 empleos aeroespaciales altamente cualificados en Reino Unido, Italia, Japón y otros emplazamientos vinculados a su cadena industrial, además de inversiones destinadas a formar a las próximas generaciones de profesionales del sector.
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