Rumanía encarga a Rheinmetall 2 patrulleros oceánicos y 2 embarcaciones para buceadores, con el astillero de Mangalia como pieza industrial del paquete SAFE

Redacción
Rumanía firma de 7 contratos de defensa con empresas del grupo Rheinmetall por cerca de 6.000 millones de euros, dentro del programa europeo SAFE.
Bucarest fía todo al sello alemán de Düsseldorf en la renovación de varias capacidades militares, en las que el núcleo naval destaca, además de los vehículos terrestres KF-41 Lynx, el sistema de defensa aérea de muy corto alcance VSR-CUAS SKYRANGER 35, el CIWS Millenium, sistemas Skynex y munición antiaérea de 35mm.

OPV de Rheinmetall
En cuanto a las capacidades navales, el Minaiterio de Defensa rumano anuncia la adquisición de 2 patrulleras marítimos tipo OPV, por 836 millones de euros, y 2 embarcaciones de intervención para buceadores, por 84 millones de euros. En ambos casos, el contratista identificado es NVL B.V. & Co. KG / Rheinmetall Naval Systems.
El dato industrial es tan importante como el militar, ya que las 4 unidades deberán construirse en el astillero Mangalia–2 Mai, instalación que en los últimos años ha simbolizado tanto el potencial naval rumano como sus problemas de continuidad industrial.
Ahora que el mar Negro ha dejado de ser, digamos, un flanco periférico para convertirse en una zona de vigilancia permanente, Rumanía, miembro de la OTAN y país ribereño, necesita con urgencia los OPV como medio de asegurar la presencia, el control marítimo, la protección de infraestructuras, la vigilancia de tráfico, y la respuesta ante incidentes, así como para brindar apoyo a operaciones de seguridad en aguas propias y próximas. Por supuesto, no sustituyen a fragatas ni corbetas de combate, pero cubren una necesidad muy concreta: la de tener medios disponibles, sostenibles y con capacidad de operar muchos días, allí donde la Armada rumana necesita estar sin consumir recursos mayores.
El Ministerio de Defensa rumano describe el proyecto de los patrulleros como una dotación de 2 naves de patrulla marítima tipo Offshore Patrol Vessel, mientras que el programa de las embarcaciones de buceadores busca incorporar 2 unidades de intervención para fuerzas especializadas. En un teatro como el mar Negro, donde las amenazas pueden incluir minas, sabotaje, drones navales, restos de munición, inspección de cascos e infraestructuras portuarias o energéticas, las capacidades de buceo militar son una herramienta discreta, pero necesaria.
SAFE, en este caso, no funciona sólo como una bolsa financiera. La Comisión Europea presentó el instrumento como una vía de préstamos de largo plazo para acelerar inversiones de defensa, favorecer compras conjuntas y reforzar la base industrial europea. En enero de este año, la Comisión indicó que Rumanía tenía asignados provisionalmente 16.680 millones de euros, una de las mayores cantidades del mecanismo.
El Ministerio de Defensa rumano incluye además otros proyectos navales o con impacto naval dentro de la lista SAFE. Entre ellos figura la adquisición de 7 sistemas de lanzamiento Naval Strike Missile (el mismo que ha elegido la Armada española) y 48 misiles NSM para buques de superficie, por 207 millones de euros, así como 2 sistemas CIWS Millennium para defensa antiaérea muy próxima de las Fuerzas Navales. También aparece un programa de munición merodeadora destinado a fuerzas terrestres y navales.

El KF-41 Lynx, de Rheinmetall
Estamos ante una arquitectura naval en construcción con buques de presencia, medios auxiliares especializados, misiles antibuque, defensa de punto y capacidades contra amenazas aéreas o no tripuladas. Falta conocer aún el detalle técnico de los OPV, como su desplazamiento, sensores, armamento, autonomía, helicóptero o UAV embarcado, sistemas de mando y grado real de integración nacional.
Rheinmetall, por su parte, ya había situado Mangalia en el centro de sus planes navales. La compañía señaló en mayo que estudiaba, junto a MSC, la toma del astillero y su transformación en un centro de doble uso, civil y militar. También afirmó que la actividad prevista iría más allá de las 4 naves actualmente contempladas, con la intención de atraer otros programas europeos y globales.
Rumanía está intentando pasar de la carencia acumulada durante decenios, a una renovación por capas. No es todavía una revolución de su Armada, pero sí es un cambio notable.
Redacción
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