El Ministerio de Defensa británico avala la marcha del programa de 1.600 millones de libras que lidera la compañía española, coincidiendo con la inauguración de una nueva instalación industrial en Belfast

Redacción ![]()
El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha confirmado que el programa Fleet Solid Support (FSS), dirigido por Navantia UK para construir 3 grandes buques logísticos destinados a la Royal Fleet Auxiliary, avanza conforme al calendario previsto y dentro del presupuesto asignado. La declaración, recogida en un comunicado gubernamental publicado ayer, 2 de noviembre, constituye un respaldo oficial a la ejecución de uno de los principales contratos navales internacionales obtenidos por la industria naval española.
La confirmación llega coincidiendo con la inauguración de la nueva nave de fabricación Resurgent Hall, en el histórico astillero de Harland & Wolff, en Belfast, cuya recuperación y modernización forman parte del despliegue industrial de Navantia en territorio británico.
El comunicado del Gobierno señala expresamente que los trabajos avanzan «según lo previsto y dentro del presupuesto», y mantiene la entrada en servicio de las 3 unidades durante los primeros años de la década de 2030. Los futuros RFA Resurgent, RFA Reliant y RFA Resourceful cuentan con una financiación anunciada de 1.600 millones de libras, con Navantia UK como contratista principal.

Resurgent Hall en Belfast. Imagen: Navantia UK
Lo más destacable de esta declaración reside, a nuestro juicio, en su procedencia. Es el propio cliente gubernamental quien confirma públicamente la situación óptima del programa, después de un periodo en el que la recuperación de las instalaciones británicas, la organización de los trabajos y los plazos de construcción habían requerido una atención particular y especialmente dedicada por parte de la matriz española.
Belfast, una inversión que empieza a materializarse
La apertura de la nueva instalación supone otro paso más en la transformación de los antiguos astilleros de Harland & Wolff, adquiridos por Navantia en enero de 2025 junto con los centros de Appledore, Methil y Arnish.
La nueva nave incorpora 5.000 m² adicionales de superficie de fabricación, equipados con grúas, tecnología robotizada de corte por plasma y una línea mecanizada de fabricación de paneles. Estas capacidades permitirán acometer la construcción e integración de las grandes estructuras de acero destinadas a los FSS.
La inversión total comprometida por Navantia UK para sus 4 centros británicos asciende a 157 millones de libras, de los cuales alrededor de 100 millones corresponden solo a Belfast, según los datos publicados por el Ministerio de Defensa.
El ministro británico responsable de Preparación e Industria de Defensa, Luke Pollard, ha vinculado la apertura de la instalación con la necesaria recuperación de la construcción naval en Irlanda del Norte. En su intervención recordó el valor simbólico de las grandes grúas Samson y Goliath, que dominan el paisaje industrial del astillero, y señaló que la nueva infraestructura permite al fin dar continuidad a esa tradición mediante capacidades modernas de fabricación.
Pollard destacó asimismo la inversión de Navantia y su contribución al empleo, la cualificación profesional y la construcción de los buques que necesita la Marina británica.
Por su parte, la ministra para Irlanda del Norte, Sarah Owen, señaló que la nueva instalación constituye «un hito clave» del programa FSS y subrayó el papel que desempeña Navantia en la recuperación de la tradición industrial de Belfast.
La actuación incluye también trabajos de rehabilitación de las propias grúas Samson y Goliath, todos ellos integrados en un proceso de modernización destinado a ampliar las capacidades productivas del astillero.
Una ejecución industrial entre España y Reino Unido
El anuncio británico da continuidad a una trayectoria que en DYS hemos seguido desde las primeras etapas industriales del programa.
En noviembre de 2025, informamos de que Navantia había superado satisfactoriamente la revisión crítica de diseño (Critical Design Review), un paso necesario e imprescindible para abandonar la fase principal de definición técnica y preparar la fabricación de las unidades.
El siguiente hito llegó el 3 de diciembre de 2025, con el primer corte de acero del RFA Resurgent en Appledore. Posteriormente, ya en enero de este 2026, el astillero de Puerto Real, en Cádiz, inició la fabricación de módulos para los buques británicos, incorporando de forma directa las instalaciones españolas al proceso de construcción.
La producción se desarrolla mediante un modelo industrial distribuido entre ambos países. Appledore fabrica las secciones de proa, Puerto Real participa en la construcción de módulos y Belfast concentra las actividades de ensamblaje final, integración de sistemas y pruebas.
A todo ello se suma la participación de Methil, donde se construyó la barcaza Navantia UK Seahorse, concebida para transportar grandes bloques navales entre las instalaciones británicas.
El pasado 3 de septiembre, DYS recogió la puesta de quilla del primer FSS, el RFA Resurgent, ceremonia durante la que se anunciaron también los nombres de los otros 2 buques de la serie, anotados más arriba.
Esta distribución de las tareas está permitiendo mantener una actividad industrial simultánea, aunque exige una coordinación particularmente cuidadosa de los plazos, la logística y el transporte de estructuras de grandes dimensiones. La nueva capacidad instalada en Belfast constituye, precisamente, uno de los elementos necesarios para sostener ese modelo de producción.
La satisfacción de Navantia UK
El consejero delegado de Navantia UK, Donato Martínez, ha situado la inauguración de la nueva nave en el contexto de la recuperación de la actividad naval en Belfast.
«La construcción naval está regresando a Belfast», declaraba ayer, antes de expresar la intención de transformar las instalaciones de Harland & Wolff en uno de los astilleros más avanzados de Europa.
Martínez explicó que la denominación Resurgent responde deliberadamente a la recuperación de la inversión, el empleo y la actividad productiva en el astillero. El directivo también ha señalado que el programa FSS es el primero de varios proyectos que la compañía aspira a desarrollar en Belfast para el Ministerio de Defensa británico.
Esta última afirmación ya supone una aspiración comercial e industrial muy seria con la que Navantia UK quiere entrar a competir por más programas para la ROyal Navy, pero no solo. La capacidad que está incorporando Navantia UK podría permitirle competir por otros programas navales británicos e internacionales.
En la misma línea se pronunció Keith Bethell, director marítimo del grupo del Director Nacional de Armamento británico, quien destacó la recuperación de las capacidades industriales, el empleo cualificado y el fortalecimiento de las cadenas de suministro. Para Bethell, la nueva instalación proporciona los medios necesarios para completar los buques de la Royal Fleet Auxiliary y prepara a Belfast para participar en futuras competiciones navales y marítimas.
Un programa que había identificado riesgos
Como publicó DYS el pasado 13 de agosto, el Major Projects Annual Report 2025-26 del Gobierno británico señalaba que el FSS se encontraba «firmemente en producción», con bloques en construcción en 3 centros industriales.
Sin embargo, aquel documento mantenía una valoración de confianza de entrega Amber (ámbar), que reflejaba la persistencia de determinados riesgos asociados a la cadena de suministro, los recursos humanos y la disponibilidad futura de las tripulaciones de la Royal Fleet Auxiliary. Un trío de circunstancias en absoluto menores y que, aun no dependiendo directamente del astillero, sí que habrían podido condicionar gravemente el programa.
El informe también reconocía que varias inversiones en infraestructura, retrasadas antes de la adquisición de Harland & Wolff por Navantia UK, estaban recuperando el ritmo previsto.
La inauguración del Resurgent Hall viene así a confirmar un avance concreto en ese proceso, y la nueva declaración de cumplimiento de calendario y presupuesto ya es, por sí sola, una prueba contundente de la eliminación formal, hasta el momento, de al menos gran parte de los riesgos identificados anteriormente.
El anuncio de noviembre proporciona, en cualquier caso, una actualización favorable de la ejecución contractual por parte del Ministerio de Defensa.

Tres grandes unidades para sostener la flota británica
Los futuros FSS constituirán una parte fundamental de la capacidad de sostenimiento logístico de los grupos navales de la Royal Navy, especialmente de aquellos organizados alrededor de los portaaviones de la clase Queen Elizabeth.
Los buques tendrán aproximadamente 216 metros de eslora, 34,5 metros de manga y un desplazamiento del orden de 39.000 toneladas, situándose entre las mayores unidades al servicio de la Defensa británica.
Su función principal consistirá en transportar y transferir en navegación municiones, víveres, repuestos y otras cargas sólidas, haciendo posible que las unidades combatientes prolonguen sus despliegues sin necesidad de regresar continuamente a puerto para reaprovisionarse.
A diferencia de los buques diseñados principalmente para suministrar combustibles, los FSS estarán especializados en el abastecimiento de carga sólida y contribuirán, junto con otros medios auxiliares, a mantener la autonomía operativa de las agrupaciones navales.
La Royal Fleet Auxiliary será la organización encargada de su operación, como parte del dispositivo de apoyo logístico de la Marina británica.
Navantia consolida su presencia industrial británica
La apertura de la nueva nave también sirvió para apreciar la dimensión que ha adquirido Navantia UK desde la incorporación de los antiguos centros de Harland & Wolff.
Según los datos oficiales difundidos el 2 de noviembre, la compañía sostiene actualmente más de 1.300 puestos de trabajo y más de 340 plazas de aprendizaje entre Irlanda del Norte, Inglaterra y Escocia. Asimismo, mantiene el compromiso de crear 750 plazas de aprendizaje hasta 2030.
El Gobierno británico vincula específicamente la actividad de Belfast con más de 900 puestos cualificados y oportunidades de formación, mientras que los trabajos de modernización de sus instalaciones servirán para recuperar las tan necesarias capacidades de fabricación naval de gran escala.
El programa FSS ha proporcionado a Navantia una base industrial propia en Reino Unido y un contrato que combina construcción naval, modernización de infraestructuras, transferencia de conocimientos y desarrollo de personal especializado.
Para la compañía española, la importancia del proyecto trascenderá la construcción de las 3 unidades contratadas. Su ejecución viene a representar la posibilidad de consolidar una presencia permanente en uno de los principales mercados europeos de construcción naval militar, mediante instalaciones y trabajadores británicos, pero con el respaldo tecnológico, organizativo e industrial del grupo español.
En un contrato de estas dimensiones, sujeto a importantes exigencias industriales y desarrollado entre astilleros de 2 países, ese reconocimiento oficial tiene un valor propio. La siguiente etapa deberá confirmar que la modernización de Belfast y el avance simultáneo de la producción ayudan definitivamente a sostener el calendario de las 3 unidades hasta su entrega.
Por ahora, el Gobierno británico confirma que Navantia está cumpliendo con el programa que le ha confiado. Y eso no es poco en un país que está encontrando dificultades en otros programas navales de vital importancia para la seguridad nacional de Reino Unido.
Redacción
DYS

