EE. UU. activa un escuadrón submarino en Australia

La reactivación del Submarine Squadron 3 en HMAS Stirling acerca la Fuerza Rotacional Submarina-Oeste de AUKUS y convierte Australia Occidental en un punto de apoyo notable para la presencia submarina aliada en el Indo-Pacífico

Redacción

El Pacífico sigue reconfigurando su aspecto a fuerza de despliegues en lo que a sus actores principales se refiere. Estados Unidos volverá a disponer de una estructura de escuadrón submarino en Australia. La U.S. Navy ha reactivado el Submarine Squadron 3CSS-3— para apoyar la futura Submarine Rotational Force-WestSRF-West—, el mecanismo de presencia rotacional de submarinos nucleares de ataque estadounidenses y británicos en la base australiana de HMAS Stirling, en Australia Occidental.

 

El USS Virginia, de la US Navy

 

La medida repsonde a la arquitectura AUKUS, la asociación entre Australia, Estados Unidos y Reino Unido para dotar a Canberra de submarinos de propulsión nuclear armados convencionalmente y construir, antes de eso, la infraestructura, la fuerza laboral y la experiencia operativa necesarias. Según el comunicado del Ministerio de Defensa australiano, la SRF-West está “un paso más cerca” de su establecimiento, con elementos de apoyo fundamentales ya en funcionamiento.

El Gobierno de Anthony Albanese invertirá hasta 8.000 millones de dólares australianos en la ampliación de HMAS Stirling, una obra que, según Canberra, generará alrededor de 3.000 empleos directos en Australia. La base, situada cerca de Perth, será el principal punto de apoyo de la presencia submarina aliada en el oeste del país y una pieza central del pilar submarino de AUKUS.

El elemento más visible es la reactivación del Submarine Squadron 3. El mando submarino estadounidense en el Pacífico ha confirmado que el escuadrón, que anteriormente operaba desde Pearl Harbor y fue desactivado en febrero de 2012, volverá a operar ahora desde HMAS Stirling. Su función será preparar el terreno para el mantenimiento, la logística y el apoyo operativo de los submarinos estadounidenses y británicos que roten por la base australiana.

La decisión no equivale a una base permanente estadounidense en Australia en sentido clásico. El propio marco australiano insiste en que el acceso y uso de instalaciones se realizará de forma rotativa, por invitación de Australia y con respeto a su soberanía, conforme al Force Posture Agreement entre Canberra y Washington. La Agencia Australiana de Submarinos también subraya que las plataformas de la SRF-West rotarán por HMAS Stirling y no estarán basadas permanentemente en Australia.

Junto al CSS-3, se establecerá una Lead Maintenance Activity en Australia Occidental desde mediados de 2026, destinada a apoyar el mantenimiento de los submarinos estadounidenses asignados a la SRF-West y a proporcionar formación continua a la fuerza laboral australiana. También se creará la Naval Support Activity Stirling, que prestará servicios de apoyo al personal estadounidense, contratistas y familias que roten como parte de la fuerza submarina.

La lógica de la información es que Australia necesita aprender a operar, mantener, regular y sostener submarinos nucleares antes de recibir sus propias unidades. La SRF-West servirá como puente operativo e industrial: submarinos estadounidenses y británicos rotarán por HMAS Stirling, mientras personal australiano gana experiencia en mantenimiento, logística, seguridad nuclear naval y operaciones en la mar.

El Ministerio de Defensa australiano destaca que más de 200 efectivos de la Royal Australian Navy están ya en formación y destino en Estados Unidos, centrados en la operación segura y la cualificación en submarinos de propulsión nuclear. Además, más de 220 profesionales australianos trabajan en el astillero naval de Pearl Harbor, adquiriendo experiencia en el mantenimiento de submarinos de la clase Virginia. Desde diciembre de 2025, más de una decena de esos trabajadores habría regresado a Australia para aplicar esas capacidades en el país.

El viceprimer ministro y ministro de Defensa australiano, Richard Marles, presentó el anuncio como una prueba de que AUKUS avanza según lo previsto. En sus palabras, “AUKUS va por buen camino y ya es una realidad”. También señaló que la SRF-West apoyará directamente el despliegue de submarinos mediante la ampliación de las opciones de mantenimiento y la infraestructura de sostenimiento, y que permitirá a Australia poseer, operar, mantener y sostener su futura capacidad submarina de propulsión nuclear armada convencionalmente.

Desde el punto de vista estadounidense, la reactivación del CSS-3 aporta un mando avanzado para coordinar la presencia submarina en una zona clave. El contralmirante Chris Cavanaugh, jefe de la fuerza submarina de la Flota del Pacífico, afirmó que añadir un escuadrón submarino avanzado en el Indo-Pacífico mejora la presencia, agilidad y capacidad de respuesta de Estados Unidos en la región.

La importancia militar de HMAS Stirling no se limita a Australia. Su posición en el Índico oriental y su proximidad a rutas críticas del Indo-Pacífico convierten la base en un punto de apoyo valioso para submarinos nucleares de ataque aliados. En caso de crisis, reducir tiempos de tránsito, disponer de mantenimiento avanzado y sostener rotaciones lejos de las bases tradicionales en Hawái o la costa oeste estadounidense puede marcar una diferencia operativa relevante.

La SRF-West también tiene un valor político, porque el acuerdo AUKUS no se medirá sólo por la entrega futura de submarinos a Australia, sino por la capacidad de construir antes una comunidad técnica, industrial y militar capaz de sostenerlos. Reactivar un escuadrón estadounidense en HMAS Stirling, crear una actividad principal de mantenimiento y levantar una infraestructura de apoyo naval son pasos prácticos en esa dirección.

AUKUS parece haber entrado por fin en una fase menos declarativa y más material. Ya no se trata sólo de anuncios sobre futuros submarinos, sino de personal, obras, mantenimiento, familias, contratistas, formación, procedimientos y mando. Esa parte es menos visible que la firma de un acuerdo, pero probablemente más importante para que Australia pueda operar submarinos nucleares propios en la década de 2030.

La presencia rotacional de submarinos estadounidenses y británicos en Australia refuerza la arquitectura aliada en el Indo-Pacífico y añadirá profundidad a la disuasión submarina frente a un entorno cada vez más marcado por la competencia naval de grandes actores. No cambia por sí sola el equilibrio regional, pero sí consolida a Australia Occidental como uno de los nodos principales de la guerra submarina aliada.

La reactivación del Submarine Squadron 3 en HMAS Stirling es, por tanto, mucho más que un ajuste orgánico de la U.S. Navy. Es una señal de que la infraestructura de AUKUS empieza a tomar forma sobre el terreno.

 

Redacción

defensayseguridad.es

Fuente: Ministerio de Defensa de Australia, comunicado del 12 de junio de 2026, y Commander, Submarine Force, U.S. Pacific Fleet.

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