El programa británico Fleet Solid Support avanza con bloques ya en construcción en 3 centros, las proas en Appledore, módulos en Puerto Real y la preparación de Belfast para el ensamblaje final. El primer buque, RFA Resurgent, mantiene prevista su entrega en 2031

Redacción
La construcción de los nuevos Fleet Solid Support (FSS) destinados a la Royal Fleet Auxiliary británica deja definitivamente atrás la fase de diseño para entrar de lleno en producción. 8 meses después del corte de acero del primero de los 3 buques, el RFA Resurgent, el programa que lidera Navantia UK avanza ya simultáneamente en varios centros industriales de Reino Unido y España.

La confirmación más reciente de los avances del proyecto procede del Gobierno británico, hace apenas unas semanas. El Major Projects Annual Report 2025-26, publicado el 13 de julio, señala que el programa se encuentra ya «firmemente en producción» y que han comenzado a fabricarse bloques en 3 de los emplazamientos previstos. El documento confirma además que la mayor parte de las inversiones en infraestructura contempladas en el contrato se encuentra próxima a su finalización.
Es el siguiente capítulo de un programa que DYS viene siguiendo desde antes de comenzar la construcción. En noviembre de 2025 informábamos de la superación de la Critical Design Review, que permitió dar el paso desde el desarrollo del diseño hacia la fabricación, y el 3 de diciembre recogíamos el corte de la primera chapa en Appledore y la presentación del nombre RFA Resurgent.
Appledore, Cádiz y Belfast
El modelo industrial elegido distribuye la construcción entre las diferentes instalaciones de Navantia, tanto en España como en Reino Unido, aunque será Belfast donde los grandes bloques converjan y los buques adquieran su configuración definitiva.
En Appledore, North Devon, Navantia UK está construyendo las secciones de proa de los 3 FSS. Durante una visita realizada en julio por el director de Adquisiciones Navales británico, contralmirante Matthew Stratton, la compañía mostró los trabajos en curso y las instalaciones modernizadas del astillero, entre ellas un nuevo taller de tuberías y nuevos equipos de corte por plasma.
Las sedes en España de Navantia participan directamente en la fabricación. El astillero de Puerto Real, Cádiz, comenzó en enero de 2026 la construcción de sus módulos para el programa. Módulos que serán posteriormente trasladados a Belfast para su integración. Se trataba entonces del inicio de los trabajos gaditanos como continuación material de la transición del programa desde el diseño hacia la producción.
Finalmente, ya en suelo británico, el histórico astillero de Harland & Wolff en Belfast, plenamente integrado en Navantia UK, será responsable del ensamblaje final, integración de sistemas y pruebas de los 3 buques. La estrategia del astillero público español convierte así el FSS en un programa industrial distribuido, pero con Belfast como punto de convergencia y entrega.

La operación cuenta, además, con una pieza logística construida específicamente para hacer posible este modelo industrial. La barcaza Navantia UK Seahorse, de 85 metros de eslora y unas 1400 toneladas, llegó al astillero de Appledore en junio y se encuentra ya prestando apoyo al programa FSS. Construida por la plantilla de Navantia UK en Methil, fue entregada dentro del presupuesto y apenas 8 meses después del primer corte de acero. Su misión será trasladar grandes bloques y componentes navales entre Appledore y Belfast, convirtiéndose en un elemento esencial de la estrategia de construcción distribuida adoptada para los tres nuevos buques de la Royal Fleet Auxiliary.
Belfast recupera capacidad de construcción naval
El FSS está sirviendo igualmente para reconstruir buena parte de la capacidad industrial adquirida por Navantia en Reino Unido tras hacerse con los 4 antiguos astilleros de Harland & Wolff.
Navantia UK eleva actualmente a 157 millones de libras su programa de inversión en Appledore, Belfast, Methil y Arnish. Entre las actuaciones destaca la instalación en Belfast de una línea automatizada de paneles, destinada a fabricar grandes estructuras de acero con un elevado grado de mecanización, además de la introducción progresiva de herramientas digitales y procesos derivados del concepto Shipyard 5.0 desarrollado por Navantia.
Precisamente, el informe de grandes proyectos del Gobierno británico constató que la inversión en infraestructura, que se había visto ralentizada antes de que Navantia UK adquiriese Harland & Wolff, ha recuperado por fin ritmo, y que sus principales elementos, incluida esa línea automatizada de paneles, se encuentran ya cerca de completarse.
Se trata de un elemento capital para los trabajos del astillero y la actualización de las instalaciones fabriles en suelo británico. Porque la realidad es que la ejecución del FSS no consiste únicamente en construir 3 grandes buques auxiliares, sino que ha obligado a Navantia UK a recuperar, modernizar y articular capacidad de construcción naval pesada en varios astilleros británicos, creando una base industrial que la compañía pretende emplear también en futuros programas navales del Reino Unido.
RFA Resurgent, entrega prevista en 2031
El RFA Resurgent, primero de la serie, comenzó oficialmente su construcción el 3 de diciembre de 2025. El Ministerio de Defensa británico mantiene 2031 como fecha prevista para su entrega, mientras que los datos del Gobierno sitúan actualmente el final global del programa en el 31 de marzo de 2033.
Los 3 buques tendrán 216 metros de eslora y unas 39 000 toneladas de desplazamiento, dimensiones que los convertirán, según Navantia, en las mayores unidades al servicio de la Defensa británica después de los portaaviones de la clase Queen Elizabeth. Su cometido será transportar y transferir en navegación municiones, repuestos, víveres y otros suministros esenciales, permitiendo sostener durante periodos prolongados las operaciones de los grupos navales británicos y, especialmente, de sus grupos de portaaviones.

Las instalaciones de Navantia UK han recibido una inversión cuantiosa para afrontar los trabajos con garantías
El programa tiene un valor aproximado de 1600 millones de libras y contempla 3 unidades para la Royal Fleet Auxiliary, la organización civil que proporciona el apoyo logístico marítimo a la Royal Navy.
El programa continúa en «Amber»
El avance industrial no significa, sin embargo, que hayan desaparecido todos los riesgos. El Gobierno británico mantiene para el FSS una valoración de confianza de entrega Amber, ámbar, la misma que al cierre del ejercicio anterior.
El informe identifica todavía preocupaciones relacionadas con la cadena de suministro y los recursos humanos del programa. También añade una cuestión diferente, lejos del desarrollo tecnológico e industrial del proyecto, pero particularmente importante de cara a la entrada efectiva en servicio, cual es la disponibilidad futura de las tripulaciones de la Royal Fleet Auxiliary. Según el documento, la situación actual de personal probablemente ralentizará la incorporación operacional de los nuevos buques.
Sea como fuere, y llegado el caso, no se trataría de una dilación anunciada en la construcción del Resurgent, como tal, sino de un hecho consustancial a la entrada en servicio del buque, por causas derivadas de la escasez de personal por la que atraviesa la Royal Navy, en general, y la Royal Fleet Auxiliary, en particular. De hecho, el mismo informe señala que el contratista está recuperando ritmo respecto al calendario de hitos, particularmente en aquellas inversiones industriales que habían quedado rezagadas antes de la adquisición de Harland & Wolff por Navantia UK.
La instantánea del programa en agosto de 2026 es así considerablemente distinta de la que ofrecía cuando se cortó la primera chapa: el FSS ya está materialmente en un ritmo de construcción óptimo; España y Reino Unido fabrican módulos y secciones de forma simultánea; la infraestructura de Belfast se aproxima a su configuración definitiva y la logística necesaria para trasladar los grandes bloques ya está disponible.
El siguiente gran escenario será precisamente Belfast. Allí deberán comenzar a encontrarse las piezas fabricadas por una estructura industrial que Navantia UK ha tenido que reconstruir al mismo tiempo que da forma a los buques. Y será allí donde el RFA Resurgent empiece a dejar de ser una sucesión de bloques repartidos entre astilleros para convertirse en el primero de los 3 grandes logísticos que deberán sostener en el mar a la Royal Navy de la próxima década.
Redacción
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