Airbus ha presentado el primer Eurofighter del programa Halcón I, el lote de 20 aparatos destinado a renovar la caza española y a permitir iniciar el relevo (con unidades del Tramo -Tranche- 3) de los F/A-18 del Ala 46, mientras se inicia el debate técnico sobre la configuración final de sensores

Redacción/Jorge Estévez-Bujez
Airbus Defence and Space mostraba ayer en sus instalaciones de Getafe el primer Eurofighter del programa Halcón I para el Ejército del Aire y del Espacio. El aparato sale ahora de la línea de montaje final para afrontar las pruebas previas al vuelo, incluidos los ensayos en tierra, la puesta en marcha de motores y el primer vuelo. La compañía confirmó la salida del avión el 1 de junio de 2026, dentro del calendario previsto para iniciar entregas este año.

El programa Halcón I procede, como saben, del contrato firmado en 2022 para la adquisición de 20 Eurofighter de nueva producción, conformados como 16 monoplazas y 4 biplazas. Su finalidad principal es renovar la capacidad aérea de combate española y permitir relevar, de manera indirecta (serán sustituidos por los Eurofighter Tramo 3 del Ala 14, como informaba Julio Maíz hace unos días en defensa.com) a los F/A-18 Hornet desplegados en la Base Aérea de Gando, en Canarias, donde opera el Ala 46. Airbus ya señaló en su momento que las entregas comenzarían en 2026 y que el contrato aseguraba actividad industrial asociada al Eurofighter en España hasta 2030 (en lo que al Halcón I se refiere).
La modernización no se limita a sustituir células antiguas por aviones nuevos. Los Halcón I pertenecen al estándar Tramo 4, con radar ECRS Mk1 de barrido electrónico activo, aviónica actualizada, mejoras de conectividad, sistemas de misión revisados y plena integración de armamento avanzado, incluido el misil Meteor. Airbus ha vinculado este estándar a una mejora de las capacidades aire-aire y aire-superficie del Eurofighter, especialmente por la incorporación del radar E-Scan.

El segundo bloque del programa, Halcón II, fue contratado en diciembre de 2024 e incorpora otros 25 Eurofighter, de ellos 21 monoplazas y 4 biplazas. Con ambos lotes, España sumará 45 aviones nuevos y la flota nacional de Eurofighter alcanzará los 115 aparatos, una cifra que consolidará al modelo como el núcleo de la aviación de combate española durante las próxima décadas, a la espera del caza que lo complemente, con independencia de que sea el FCAS o cualquier otro modelo susceptible de adquisición/fabricación en consorcio.
Uno de los puntos que más comentarios ha generado tras la presentación del primer Halcón I es la aparente ausencia del sensor PIRATE en las imágenes difundidas. El analista italiano Gabriele Molinelli se cuestionaba ayer, a la vista de las fotografías distribuidas por Airbus, por el destino del PIRATE. En todo caso, será necesario tratar este aspecto con prudencia, ya que una fotografía de un avión (biplaza) en fase de salida de línea no permite concluir por sí sola que un equipo haya sido eliminado de la configuración final, por más que el aspecto delate tal circunstancia. Puede tratarse de un aparato aún pendiente de completar en determinados elementos o de una secuencia de integración posterior. Lo descocemos. Pero, sí es cierto que no es perceptible en las fotografías dadas ayer a conocer, a simple vista, el característico bulbo del sistema, que de forma general se encaja en el borde inferior izquierdo (parte delantera) de la cabina del caza.

El PIRATE —Passive InfraRed Airborne Track Equipment— es el sistema FLIR/IRST del Eurofighter. Se trata de un sensor pasivo de búsqueda y seguimiento por infrarrojos, desarrollado por el consorcio EuroFIRST, liderado por Leonardo y con participación de Thales y, por parte española, Tecnobit. Su función es detectar y seguir blancos mediante firma térmica, sin emitir como lo haría un radar, lo que aporta una vía adicional de adquisición y seguimiento en misiones aire-aire.
Valga anotar aquí que los Eurofighters alemanes no integran el PIRATE, cómo sí lo hacen italianos, británicos y españoles.
Ese punto es, por supuesto, importante, porque España, como antes apuntábamos, ha tenido participación industrial en el sistema a través de Tecnobit y porque el Eurofighter español ya emplea configuraciones con sensores avanzados. Ahora bien, no hay una comunicación oficial que permita afirmar que el primer Halcón I prescinde del PIRATE, como tampoco basta la imagen difundida para certificar la configuración definitiva del avión. En un programa de este tipo, la prudencia es más útil que la lectura apresurada de una fotografía, por más que nos lleve a una conclusión en apariencia indubitable, cual es que no es visible el PIRATE, y que es posible que Halcón I prescinda de él.
En todo caso, y aceptando que Halcón I no llevará de serie el PIRATE, existirían al menos 4 salidas razonables (seguramente más) para el caso de que otro sistema lo sustituya: la más elemental de todas, que es mantener los Litening III/AT mientras sea posible; estudiar una alternativa europea como el TALIOS de Thales; el Legion Pod de Lockheed Martin podría también cubrir parte del vacío; o acudir a una solución estadounidense ya integrada en Eurofighter (Kuwait), como el Sniper ATP de Lockheed Martin. Con respecto a este último sensor, recordar que el Ejército del Aire ya hizo pruebas de integración hace relativamente poco, 2023, en el Polígono de las Bardenas Reales. También existe una rama estadounidense del propio Litening, asociada a Northrop Grumman, pero eso no elimina del todo el problema político e industrial de origen: el sistema nace de una familia desarrollada por Rafael y cualquier continuidad dependería de qué componentes, licencias, soporte y autorizaciones quedasen realmente bajo control estadounidense. Muy probablemente estemos ante un debate que acaba de abrirse.

En esta imagen de Roberto Yáñez, para Key Aero, se aprecia el Eurofighter IPA4 de pruebas, con el SNIPER en la parte central del fuselaje, entre las ruedas del tren de aterrizaje. Es una imagen de las pruebas de 2023 a que hacíamos referencia
La salida de línea del primer Halcón I confirma que el relevo material de los F/A-18 canarios entrará por fin en una fase visible. A partir de ahora, lo importante será el ritmo real de entregas, la aceptación por parte del Ejército del Aire, la formación de tripulaciones y personal de mantenimiento, y la plena integración del nuevo estándar en la estructura operativa española.
Para la Fuerza Aérea, el Halcón I no es un programa aislado, sino una pieza más de una transición que debe sostener la defensa aérea nacional mientras maduran, como decíamos, otros proyectos europeos de combate aéreo. El Eurofighter seguirá siendo, durante años, el principal caza de superioridad aérea y defensa del espacio aéreo español. Sólo falta saber quién, y cuándo, lo acompañará en sus, todavía, largas décadas de servicio por delante.

Redacción/Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es
Imágenes: Airbus (Getafe) y Leonardo; Roberto Yáñez (Key Aero)

