Koizumi y Pistorius activan la vía de un acuerdo de acceso recíproco, refuerzan la cooperación en los 3 dominios y atan la seguridad del Indo-Pacífico a la del espacio euroatlántico

jiji.com

Redacción
El ministro de Defensa japonés, Shinjirō Koizumi, mantuvo ayer, 22 de marzo, una reunión con su homólogo alemán, Boris Pistorius, en la base naval de Yokosuka de la Fuerza Marítima de Autodefensa (JSDMF). La cita, de aproximadamente 65 minutos, giró sobre una idea cada vez menos discutible en las capitales aliadas de que la cooperación bilateral en defensa ya no es un lujo diplomático, sino una necesidad práctica ante un entorno internacional volátil, con especial atención a la inseparabilidad entre la estabilidad del Indo-Pacífico y la del espacio euroatlántico. En este sentido, recomendamos nuestro artículo sobre el Informe Böll https://defensayseguridad.es/el-informe-de-boll-sobre-la-ue-bilateralismo-en-alza-ante-la-incertidumbre-de-lo-amplio/, donde desgranamos la tendencia al bilateralismo que acapara cada vez mayor protagonismo en las relaciones diplomáticas internacionales.
Según el comunicado del Ministerio de Defensa de Japón y los informes a que hemos tenido acceso de los medios Nikkei, Jiji Press, y Asahi Shimbun, ambos ministros coincidieron en que la seguridad regional no admite huecos y acordaron consultarse mutuamente y considerar respuestas conjuntas cuando resulte necesario para garantizar la paz y la estabilidad. Koizumi dejó una de esas frases que resumen por sí solas el tono del encuentro: «mientras el mundo centra su atención en Oriente Medio, no se puede permitir ninguna brecha en la seguridad alrededor de Japón ni en la región Indo-Pacífica». Y añadió otra idea de fondo, que es la importancia de que países con valores compartidos, como Japón y Alemania, actúen como «compañeros» en tiempos de paz para elevar la disuasión.

Pasando revista a las tropas niponas. Foto: mainichi.jp
Uno de los puntos centrales de la agenda fue la propuesta explícita del ministro Pistorius para avanzar hacia un Acuerdo de Acceso Recíproco, o Acuerdo para Facilitar Actividades, tal y como se ha nombrado en los medios nipones. Pistorius señaló que él mismo presentó la iniciativa, explicando que ese pacto permitiría facilitar de forma extraordinaria las actividades de las fuerzas de ambos países en territorio del otro, reduciendo trabas legales y burocráticas para adiestramientos conjuntos, ejercicios y visitas mutuas. Tanto Nikkei como Jiji Press recogen que ese acuerdo permitiría a la Fuerza de Autodefensa y al Ejército Alemán realizar visitas y maniobras con mayor fluidez.
Japón ya mantiene acuerdos de este tipo con Australia y el Reino Unido, y esa experiencia ha servido para mejorar la interoperabilidad en ejercicios multilaterales. Si las negociaciones avanzan, Alemania pasará a ocupar un lugar de peso en ese formato, construyendo además sobre el ACSA (acuerdo logístico) firmado en 2024 entre ambos países, calificado entonces como un hito en la relación bilateral.
Durante la reunión, los ministros intercambiaron puntos de vista sobre la situación en Oriente Medio —incluida la crisis en el Estrecho de Ormuz—, la invasión rusa de Ucrania y las amenazas en el Indo-Pacífico. Pistorius incidió en la necesidad de garantizar la libertad de navegación en rutas marítimas críticas y lo formuló sin rodeos: «la libertad de las rutas debe ser protegida», añadiendo que cualquier bloqueo del estrecho debe cesar de inmediato. Koizumi respondió con la constatación de la postura alemán en este conflicto: ningún país puede afrontar por sí solo este tipo de desafíos, y la cooperación entre aliados resulta hoy más necesaria que nunca.
Ambos ministros expresaron además su satisfacción por el avance sostenido de los intercambios bilaterales en los 3 dominios: tierra, mar y aire. Entre los ejemplos citados figura la visita de buena voluntad de cazas F-15 de la Fuerza Aérea de Autodefensa a Alemania en septiembre de 2025, la primera de ese tipo en Europa. También acordaron seguir profundizando la cooperación en distintas fórmulas, incluidas consultas regulares de defensa y posibles áreas de colaboración industrial en equipamiento.
La reunión se inscribe en el incremento de la presencia alemana en el Indo-Pacífico, en lo que quiere ser la consolidación de esa estrategia de Berlín a medio plazo con los actores centrales de aquella región planetaria y, también, en un contexto de amenazas crecientes y de conexión cada vez más directa entre teatros antes analizados por separado. Las conversaciones sobre el acuerdo propuesto se encuentran aún en fase exploratoria, pero lo relevante ya no es sólo el punto procedimental. Lo relevante es que existe voluntad política clara en ambas partes para avanzar hacia una cooperación más estrecha, más operativa y con mayor efecto disuasorio.
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