El nuevo centro de TRMOTOR en la Universidad Técnica de Gebze refuerza la parte más delicada del programa KAAN: la propulsión nacional. También se inauguró un laboratorio de tecnologías cuánticas

Redacción
Turquía ha inaugurado en la Universidad Técnica de Gebze —GTÜ— 2 instalaciones de especial interés para su industria de defensa: el TRMOTOR Alt Sistemler Test Merkezi, dedicado a pruebas de subsistemas de motor, y el Kuantum Bilim ve Teknoloji Laboratuvarı, centrado en ciencia y tecnología cuántica. El acto fue presidido por Haluk Görgün, presidente de la Presidencia de Industrias de Defensa de Turquía —SSB—, y se enmarca en la apuesta de Ankara por reducir dependencias exteriores en áreas críticas.

La instalación más significativa de cara al programa KAAN es el centro de pruebas de TRMOTOR. Su función será apoyar la validación de subsistemas de propulsión, una fase imprescindible antes de integrar componentes en motores completos o en plataformas aéreas. En un programa de combate de nueva generación, diseñar el motor es sólo una parte del problema; luego están el probarlo, medirlo, corregirlo y certificarlo. Y todas ellas configuran, casi siempre, la parte más difícil.
El centro está, como decimos, directamente relacionado con el desarrollo del TF35000, el motor turbofán nacional previsto para futuras versiones del KAAN. Se trata de una pieza central para la autonomía tecnológica turca que hay que ubicar en su calendario. El KAAN ya ha volado, aunque lo ha hecho con motores General Electric F110, una solución razonable para las primeras fases de ensayos y para reducir riesgos en la entrada inicial del programa.
Como ya recogimos en esta información de DYS, en un análisis sobre la fase decisiva del KAAN, TUSAŞ prepara una campaña intensiva con entre 4 y 6 prototipos durante los próximos 2 años, mientras mantiene el objetivo de entregar los primeros 20 KAAN Block-10 entre 2028 y 2030. Esa primera configuración empleará motores F110-GE-129 de General Electric. El TF35000, por tanto, no condiciona de forma inmediata los primeros Block-10, sino las fases posteriores del programa, con integración prevista en torno al Block-30.
El nuevo centro de pruebas no significa que Turquía tenga ya resuelto el problema de la propulsión nacional, ni que el TF35000 esté listo para equipar al KAAN a corto plazo. Significa que Ankara está construyendo la infraestructura necesaria para avanzar desde el diseño hacia la validación técnica. Y en motores militares de altas prestaciones, esa diferencia será absolutamente decisiva para el desarrollo completo del KAAN con tecnologías propias.
La segunda instalación inaugurada, el Laboratorio de Ciencia y Tecnología Cuántica, apunta a un horizonte más amplio. Según la información difundida en Turquía, trabajará en áreas como radar cuántico, comunicaciones seguras, sensores y computación cuántica, con participación de actores como ASELSAN y TÜBİTAK. Este terreno exige todavía ser prudentes, porque muchas aplicaciones cuánticas de defensa siguen en fases de investigación o maduración, pero disponer de laboratorios, personal especializado y cooperación universidad-industria es un paso necesario si Turquía quiere competir en tecnologías de base durante la próxima década.

Imagen: tabyadijital.com
El KAAN no puede entenderse sólo como un avión, ya que a su alrededor se articula todo un ecosistema formado por TUSAŞ, TEI, TRMOTOR, ASELSAN, TÜBİTAK, universidades técnicas y la propia SSB. El objetivo no es únicamente fabricar una célula de combate, sino dominar sensores, sistemas de misión, comunicaciones, electrónica, materiales y propulsión.
La inauguración en Gebze, por tanto, es una pieza concreta dentro de una política industrial mucho más amplia. Los motores F110 permiten a Turquía avanzar en las primeras etapas del KAAN. El TF35000, si madura, será el elemento que determine hasta qué punto Ankara puede sostener versiones posteriores del avión con menor dependencia exterior.
El nuevo centro de TRMOTOR y el laboratorio cuántico no cierran ningún camino, sin que lo abren. Y lo hacen precisamente en los campos donde Turquía tiene más que demostrar. La autonomía industrial se validará, a partir de ahora, durante años en nuevas instalaciones destinadas a culminar los desarrollos tecnológicos nacionales que aseguren no sólo el éxito del caza, sino su independencia soberana.
Redacción
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