La primera cumbre polaco-francesa tras el Tratado de Nancy reúne seguridad europea, cooperación militar, energía nuclear e intereses industriales compartidos

Redacción
Hoy, lunes 20 de abril, el presidente francés Emmanuel Macron visita Gdańsk para participar en la I Cumbre Polaco-Francesa Intergubernamental, coincidiendo con la primera celebración del Día de la Amistad Polaco-Francesa, instaurado tras el Tratado de Nancy, firmado el 9 de mayo del pasado 2025.

Donald Tusk. Primer ministro polaco. Foto: getty images
La visita, cursada por invitación del primer ministro polaco, Donald Tusk, se acomoda a la aplicación de ese tratado, que contempla un marco común de garantías mutuas de seguridad y cooperación en los ámbitos militar, económico, científico y cultural.
Según fuentes del Palacio del Elíseo, Macron llegará acompañado por una amplia delegación gubernamental y empresarial, como corresponde a la naturaleza del profundo acuerdo bilateral. Entre los miembros del Gobierno francés figuran los ministros directamente relacionados con las materias de dicho acuerdo: Catherine Vautrin (Defensa), Jean-Noël Barrot (Asuntos Exteriores), Maud Bregeon (Energía, en el Ministerio de Economía) y Catherine Pégard (Cultura).
La delegación incluye, como es natural, a representantes de grandes compañías galas, como EDF, Eutelsat y Thales. Parte de este grupo permanecerá en Polonia tras la cumbre para asistir al Congreso Económico Europeo en Katowice.
Programa oficial. Carga simbólica
La agenda comenzará con una visita al Cementerio Militar Francés en Siedlce (Gdańsk), descrito como la mayor necrópolis francesa fuera de Francia, donde reposan soldados de la era napoleónica y prisioneros de la II Guerra Mundial, que recibirán los honores de las autoridades. Ha trascendido que Macron depositará flores en el Monumento a los Caídos de los Astilleros de 1970 y visitará el Centro Europeo de Solidaridad, donde mantendrá un encuentro con el expresidente polaco Lech Wałęsa, toda una leyenda política de la Polonia de los años setenta y ochenta, en la que saltó a la popularidad mundial tras co-fundar y liderar el Sindicato Solidaridad y conseguir, en 1.990, presidir el país.
La cumbre se celebrará en el Dwór Artusa y concluirá con una conferencia de prensa conjunta con Donald Tusk. También está prevista la entrega de la primera edición del Premio Bronisław Geremek, concedido conjuntamente por los ministerios de Exteriores de ambos países a una personalidad destacada en las relaciones bilaterales.
Hasta donde sabemos, no está prevista una reunión con el presidente polaco Karol Nawrocki.
Seguridad, defensa y disuasión nuclear
El núcleo de las conversaciones tendrá que ver con la cooperación en materia de defensa y seguridad, tanto en el plano bilateral como en el marco de la OTAN y la Unión Europea.
En ese sentido y según el análisis publicado por Defence24.pl el viernes pasado, y firmado por Jędrzej Graf, uno de los asuntos a tratar será la conocida fórmula de disuasión nuclear ampliada anunciada por Macron a comienzos del mes pasado, y que tanto eco está teniendo en el continente. Polonia aparece en ese esquema como uno de los posibles participantes, junto a Reino Unido, Alemania y otros aliados europeos. La iniciativa, como es sabido, buscaría complementar el reparto nuclear de la OTAN y establecer una protección ampliada del paraguas nuclear francés sobre otros socios europeos de la Organización Atlántica.
Artículo de Defence24 sobre cumbre Polonia-Francia
A más de ello, Graf sostiene que “durante las conversaciones se debatirán diversas maneras de reforzar su presencia (francesa) en Polonia” y añade que una eventual participación polaca podría reforzar la posición de Varsovia en sus conversaciones con Washington sobre el reparto nuclear aliado.
En el terreno convencional, Defence24.pl apunta a posibles adquisiciones polacas de misiles franceses, al desarrollo conjunto dentro del programa ELSA desde 2024 y a la integración de misiles de crucero SCALP Naval NCM, con un alcance superior a 1.000 kilómetros, en los futuros submarinos polacos de la clase Orka.

También se espera avanzar en la compra de aviones de reabastecimiento en vuelo Airbus A330 MRTT. Polonia ya ha manifestado interés en, al menos, 2 unidades iniciales dentro del fondo SAFE, con el objetivo de alcanzar 4. A ello se suma la cooperación industrial con KNDS y Eurenco en el ámbito de la munición y los componentes.
Otros medios generalistas polacos también recogen las previsiones de los encuentros que tendrán lugar a partir de hoy, que apuntan en la misma dirección de los contenidos y posibles acuerdos. Así, Rzeczpospolita, en un artículo publicado el día 16 por Robert Biskupski, señala que las conversaciones con Tusk se centrarán en la “seguridad y cooperación de defensa”. Polsat News, en una información firmada por Maciej Olanicki ese mismo día, y Polskie Radio subrayan igualmente la política de disuasión nuclear, los proyectos conjuntos de defensa y el papel de ambos países en la OTAN.
Energía nuclear y cooperación económica
Otro de los asuntos relevantes será la energía nuclear. Business Insider, en una información de ayer domingo, firmada por Sonia Sobczyk-Grygiel, sostenía que EDF competirá por la construcción de la segunda central nuclear polaca, con Bełchatów o Konin como posibles ubicaciones, en un procedimiento competitivo que se espera resolver antes de las elecciones parlamentarias de 2027.
Fuentes diplomáticas francesas citadas por ese medio afirman: “Somos un candidato motivado y creíble, listos para ofrecer soluciones completas e integradas”. La presencia de la delegación empresarial francesa apunta, sin duda, a reforzar ese interés y respaldar fuertemente su candidatura.
Junto a todo lo anterior, que supone sin duda lo principal en las materias de seguridad y energía, figuran otras áreas de cooperación igualmente importantes, como satélites, comunicaciones militares y la reconstrucción de Ucrania. En todas ellas, polacos y franceses tratarán de establecer posiciones comunes o, cuando menos, cercanas; al igual que en el seno de la UE sobre cuestiones en las que conseguir puntos de acuerdo, como Mercosur, la Política Agrícola Común, el paquete de red y la Ley de Aceleración Industrial.
El prólogo de una nueva forma de relación
El Tratado de Nancy prevé la celebración de cumbres anuales, por lo que esta reunión inaugura un formato bilateral institucionalizado que deberá alumbrar un ciclo de reuniones que consolide el acuerdo y lo prolongue en el tiempo de manera indefinida y sólida.
Como recoge Defence24.pl, “en la actual situación política y estratégica, Francia se está convirtiendo en un aliado cada vez más importante para Polonia”. Por su parte, fuentes diplomáticas francesas sostienen que la visita confirma “el consenso bipartidista en Polonia para profundizar las relaciones sobre la base del tratado”.
Las declaraciones sobre lo trascendental que puede ser esta reunión son numerosas, como puede verse. En ese sentido, la experta Beata Górka-Winter, del Centro de Relaciones Internacionales, señala que “ambos países comparten hoy un duro interés de seguridad: la necesidad de disuadir a Rusia y fortalecer el flanco oriental de la OTAN”.
Nada de todo lo que sucederá hoy entre Varsovia y París debería despacharse sólo como una mera sucesión de gestos protocolarios o fotografías oficiales. Si el entendimiento entre Francia y Polonia se traduce en decisiones estables, proyectos concretos y una relación cuidada, estrecha, en el tiempo, ambos países saldrán ganando. También porque ese bilateralismo que tanto se invoca y tan poco se trabaja con constancia sigue siendo, en demasiados casos, una pieza infravalorada del armazón europeo. No estaría de más que en España, poco inclinada a conceder a las alianzas y acuerdos bilaterales la atención que merecen, se mirara con algo más de interés este tipo de movimientos.
A la espera del comunicado final y de la comparecencia conjunta prevista en Gdańsk, la cumbre representa un paso muy a tener en cuenta, no sólo en la aplicación estricta del Tratado de Nancy, sino en lo que de verdad significa para una relación bilateral que es consolidar un nuevo y fértil marco de relación entre París y Varsovia en un momento de alta presión sobre la seguridad europea.
Redacción
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