José Corrochano Ponte
La evolución de Indra en su camino a convertirse en el campeón nacional de la industria de defensa en España llega a un nuevo nivel, ya que en las últimas semanas se ha ido fortaleciendo su posición dominante por varios factores y compras de empresas de defensa y armamento, donde las últimas y más relevantes han sido:

La búsqueda de un campeón nacional que consolide a la industria de defensa española en el ámbito nacional y europeo es prioritaria para el Gobierno
A) La planta de El Tallerón (Gijón) a Duro Felguera (por 3,6 millones de euros); La idea es integrarla dentro de su división `Indra Land Vehicles´ creada este mismo año, al Tallerón y Escribano, para que sean sus centros de fabricación de vehículos de ruedas y cadenas (como el VCR 8×8). Aquí también se podría meter la parte de trabajo que Indra haría del consorcio europeo que controlará la compra de la división de vehículos militares de la italiana Iveco, que se acaba de adjudicar a la italiana Leonardo y la alemana Rheinmetall.
B) Radares y salvas militares; la empresa de Coslada asegura en su plan estratégico que desarrollará en Córdoba 2 centros de producción, que supondrán 56 millones de euros y crearán más 250 empleos directos para la fabricación de novedosos radares militares AESA, como el NEMUS para vehículos militares, y otra de ‘shelter’ para centros de mando y control (infodefensa-córdoba-centros de producción).
También se hace con un nuevo y novedoso sistema de autoprotección para aeronaves, que detecta más rápido los misiles. Este sistema de autoprotección para cazas y helicópteros, completamente digital, reduce el tiempo de detección de ataques de misiles y las salvas para evitar el ataque de los éstos. Y, además, la participada por la SEPI ya finalizó las fases de diseño y ha comenzado la de producción con las primeras unidades (infodefensa sistemas autoprotección).
C) Adquiere una participación del 37% en SPARC; el Consejo de Ministros ha decidido invertir más de 17 millones € en la start-up tecnológica gallega, especializada en fotónica integrada, (que generará más de 750 empleos entre directos e indirectos) A través de la conocida ‘SEPI digital’, la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) es la responsable de la inversión, dentro del conocido marco del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de microelectrónica y semiconductores (Perte Chip).
En esta línea, Indra Group se convierte en el primer accionista de esta start-up, especializada en la producción de chips, con casi un 40%, y según la nota de prensa, «se pone al frente en España del diseño y producción de chips, una tecnología cada vez más demandada y crítica para garantizar la soberanía tecnológica y la autonomía estratégica de Europa».
Esta aportación, que supone casi la mitad (43,9 %) de la ampliación de capital de la compañía, permitirá a Sparc acelerar la puesta en marcha de su planta de fabricación de semiconductores fotónicos en el Parque Tecnológico de Valladares (Vigo), que incluirá una sala blanca de última generación. Esta instalación será pionera en la producción en Europa de 20.000 obleas al año, claves para sectores de alta demanda tecnológica. Además, se prevé que Sparc cuente con un centro tecnológico para la transferencia de tecnología y un centro de formación.

Sede de Indra. Foto: Indra
Los chips fotónicos que producirá Sparc son fundamentales para aplicaciones en telecomunicaciones, automoción, computación cuántica, medicina, electrónica de consumo y defensa. Esta tecnología permite mayor ancho de banda, eficiencia energética y miniaturización, lo que responde a las nuevas demandas industriales. El proyecto contribuirá al desarrollo de tecnologías duales con aplicación civil y militar, en consonancia con la Estrategia Industrial Europea de Defensa (EDIS) y el Plan de Acción en Defensa de la Unión Europea.
D) Indra compra a Aertec para su división de drones; como no podía ser de otra forma, otra unidad con gran futuro para ser la empresa tractora del sector, es la creada gracias a la compra de Aertec, especializada en la fabricación de dispositivos autónomos o drones, que desarrolla y produce la familia de UAV Tarsis para el servicio en el Ejército de Tierra. Además, esta empresa, que en 2024 tuvo una facturación de 50 millones de euros, participa en diversos programas de defensa tan importantes para nuestro país como el A400M, el A330 MRTT, o el C295 (todos de Airbus, conglomerado del que Indra forma parte).
E) Y, por fin, dominar TESS Defence; hace casi dos meses, el pasado 13 de junio, se anunció el acuerdo para controlar el consorcio que fabrica los vehículos militares de última generación, los futuros blindados del 8×8 Dragón para el Ejército español (uno de los principales programas del Ministerio de Defensa). En esta operación consiguió ampliar sus posiciones en esta UT desde el 25% hasta el 51%, de esta forma, Indra controla el consorcio, mientras que el resto de socios (GDELS-Santa Bárbara Sistemas, EM&E Group y SAPA) ven cómo su capital queda relegado a un 16,33% de cada firma.
Una operación estratégica, que supuso un desembolso de 107 millones de euros , a cuyo frente han puesto a Manuel Escalante (director de tecnología de la compañía presidida por Ángel Escribano desde finales del pasado febrero), quien sustituyó a Ibon Aperribay, uno de los dueños de Sapa Placencia, que llevaba en el cargo desde octubre de 2024, como presidente del consejo de administración de TESS Defence. La principal razón de estas actuaciones es agilizar la entrega de las unidades del blindado 8×8 Dragón, un ingente proyecto que acumula numerosos problemas y retrasos, y del que hasta el pasado abril solo se habían entregado 11 de las 348 unidades comprometidas con el Ejército de Tierra. El contrato de los 8×8 está valorado en unos 2.000 millones, una cifra similar a la del contrato del Vehículo de Apoyo a Cadenas (VAC), que el Ministerio de Defensa también adjudicó a TESS.
José Corrochano Ponte
defensayseguridad.es

