La Dirección General de Armamento francesa encarga a Naval Group la realización del demostrador submarino no tripulado, que comenzará sus pruebas en el mar en 2028. El programa incorpora autonomía decisional controlada y contempla misiones de vigilancia, reconocimiento y neutralización

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Francia continúa el desarrollo de sus capacidades de combate submarino no tripulado. La Direction générale de l’armement (DGA) y la Agence de l’innovation de défense (AID) han adjudicado a Naval Group la realización del demostrador UCUV (Unmanned Combat Underwater Vehicle), una plataforma submarina autónoma de gran tamaño destinada a desarrollar y evaluar nuevas capacidades operativas para la Marine nationale.
La adjudicación fue notificada el 3 de noviembre, coincidiendo con la celebración de Euronaval 2026 en París, y supone el paso desde las actividades preliminares de investigación, integración tecnológica y experimentación hacia la construcción de un demostrador específico.

Imagen: Naval Group
Según el anuncio de Naval Group, las primeras pruebas en el mar del UCUV están previstas para 2028, cuando deberán comenzar a validarse las soluciones tecnológicas elegidas y su posible aplicación a nuevas modalidades de combate submarino.
El anuncio viene a confirmar la continuidad de un programa que Francia desarrolla desde 2023 y que persigue dotar a su marina de una primera capacidad XL-UUV, denominación empleada para los vehículos submarinos no tripulados de gran tamaño.
De los primeros demostradores al nuevo UCUV
El programa francés de Naval Group no parte de cero. No en vano, el astillero galo lleva varios años trabajando en tecnologías de autonomía submarina y desarrolló, con recursos propios, un demostrador industrial XL-UUV que fue cualificado en el mar en 2023.
Aquella plataforma sirvió para evaluar tecnologías relacionadas con la autonomía de misión, la navegación submarina segura, la resistencia operativa y la integración de determinadas cargas útiles especializadas.
En DYS abordamos esta evolución tecnológica en mayo de 2026, en el artículo «XLUUV: autonomía, sigilo y persistencia», dedicado a los principales programas europeos de grandes vehículos submarinos autónomos. En aquel trabajo señalamos que el UCUV francés destacaba especialmente por su orientación explícita hacia el combate submarino no tripulado, a diferencia de otros programas europeos inicialmente centrados en la vigilancia, el reconocimiento o la experimentación.
La novedad anunciada esta semana es precisamente el avance contractual e industrial con el que Francia depositca la confianza en estos años de trabajo de Naval Group y decide finalmente encargar la realización del demostrador UCUV, que deberá materializar las tecnologías previamente investigadas.
Autonomía decisional controlada: el núcleo del sistema
Uno de los componentes principales del proyecto será Steeris OB, el sistema de autonomía decisional controlada desarrollado por Naval Group. La empresa lo ha presentado como el elemento central de la inteligencia embarcada de sus plataformas autónomas, concebido para permitir misiones prolongadas sin necesidad de teleoperación continua.
Anotar que se trata de una característica especialmente útil en el medio submarino, donde las comunicaciones presentan unas limitaciones físicas y operativas mucho mayores que en la superficie.
Según Naval Group, Steeris OB es capaz de modificar y actualizar los planes de misión mediante el análisis continuo de la situación táctica y la información obtenida del entorno. El sistema, además, está diseñado para que el vehículo pueda adaptarse a circunstancias imprevistas, como cambios ambientales o posibles averías, tanto de manera individual como en colaboración con otras plataformas tripuladas o no tripuladas.
La compañía mantiene expresamente el concepto de autonomía decisional controlada bajo supervisión humana, una precisión que consideramos importante para comprender el planteamiento tecnológico que rige el sentido del programa. En todo caso, no estamos hablando de una autonomía del vehículo asimilable a una capacidad ilimitada para decidir y ejecutar acciones militares por iniciativa propia.
De la vigilancia submarina a las misiones ofensivas
Las funciones previstas para el UCUV incluyen misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, las más habituales en este tipo de sistemas, pero la documentación oficial francesa contempla también acciones de carácter ofensivo y neutralización. Esta orientación servirá para aumentar considerablemente el alcance del abanico operacional de la plataforma respecto a los sistemas submarinos concebidos exclusivamente para obtener información o inspeccionar infraestructuras.
Entre los escenarios de interés se encuentran la vigilancia de espacios marítimos sensibles, la protección de infraestructuras submarinas críticas y las operaciones en zonas donde la presencia de medios convencionales pueda resultar especialmente exigente.
No obstante, y como cabía esperar, Naval Group no ha detallado públicamente el armamento concreto del futuro demostrador, ni sus prestaciones definitivas de velocidad, profundidad o autonomía de navegación.
En ese sentido, tampoco se ha comunicado un calendario de adquisición de unidades operativas que pueda adelantar las previsiones numéricas de una futura flota de UCUV ya contratada. Lo que sabemos hasta ahora es que el acuerdo corresponde a un programa de demostración tecnológica y operativa cuya evolución dependerá, como es natural, de los resultados obtenidos durante las pruebas.
Facilitar su despliegue
En cuanto a lo que Francia pide a la plataforma, el Ministerio de las Fuerzas Armadas francés ha indicado que el futuro demostrador deberá ser aerotransportable y susceptible de despliegue desde un muelle o un buque de superficie. Estos requisitos apuntan a un concepto de empleo que busca facilitar el traslado del sistema entre diferentes escenarios operativos sin depender necesariamente de una infraestructura submarina especializada.
En cuanto a la categoría del UCUV, éste se instala en la de grandes drones submarinos oceánicos, aunque las características físicas definitivas del demostrador contratado no han sido detalladas en el anuncio.
Naval Group consolida su oferta de sistemas autónomos
El desarrollo del UCUV forma parte de una estrategia industrial con la que Naval Group está organizando su oferta de sistemas autónomos navales alrededor de varias familias tecnológicas: SEAQUEST, para plataformas de superficie; SEAGENT, para sistemas submarinos; STEERIS, para inteligencia embarcada y sistemas de misión; y SEALKEN, destinada a las soluciones de puesta en el agua y recuperación.

Firma del acuerdo
Se trata de un catálogo cuya estructura busca proporcionar diferentes componentes para la integración de sistemas autónomos en fuerzas navales convencionales. Naval Group afirma que el propósito es complementar las capacidades de los buques y submarinos tripulados mediante plataformas capaces de realizar misiones especializadas, obtener información y ampliar la presencia operativa en determinados espacios marítimos.
El programa UCUV contará además con la participación de empresas industriales francesas de diferentes tamaños, entre ellas pequeñas y medianas empresas y compañías especializadas en tecnologías de defensa.
Nueva etapa para el combate submarino europeo
La designación francesa del UCUV llega en un momento de creciente inversión europea en vehículos submarinos no tripulados. Como recogíamos en nuestro análisis de mayo, son cada vez más los países que están comprometidos con este tipo de plataformas. Reino Unido, Alemania, Suecia y Turquía también desarrollan soluciones de autonomía submarina, aunque con planteamientos tecnológicos, objetivos y grados de madurez diferentes.
Francia avanza ahora hacia una fase particularmente importante, al vincular el desarrollo de su UCUV a un programa institucional de demostración que contempla expresamente posibles aplicaciones de combate. El calendario anunciado fecha en 2028 el comienzo de las pruebas marítimas, que deberán determinar hasta qué punto las tecnologías desarrolladas por Naval Group pueden responder a las exigencias del entorno submarino.
Llegados a este punto, el astillero deberá no solo ser capaz de construir un vehículo que demuestre navegar sin tripulación, sino probar que puede cumplir misiones militares prolongadas con seguridad, autonomía y utilidad operativa.
Redacción
DYS

