Hyundai Rotem y Yuzhnoye exploran lanzadores, motores avanzados y una posible hoja de ruta comercial hacia 2030

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Krystian Pograniczny
La cooperación entre entidades de Corea del Sur y Ucrania en el ámbito de las tecnologías espaciales se ha hecho cada vez más visible en los últimos años. El principal foco de interés se encuentra en los vehículos de lanzamiento reutilizables y en los sistemas de propulsión asociados. El objetivo de los socios pasa por combinar experiencias y capacidades tecnológicas para desarrollar soluciones cohete modernas, con posibles aplicaciones tanto en programas civiles como en un contexto tecnológico más amplio.
El papel de Hyundai Rotem y los socios ucranianos
Por parte surcoreana, la entidad clave en estos trabajos es Hyundai Rotem, compañía con experiencia en tecnologías mecánicas avanzadas y sistemas de alta complejidad. La empresa colabora con socios tecnológicos ucranianos, entre ellos Yuzhnoye, una compañía conocida por su larga experiencia en el diseño y desarrollo de vehículos de lanzamiento.
Esta cooperación permite complementar competencias. La parte surcoreana aporta conocimiento en integración de sistemas y producción, mientras que la parte ucraniana contribuye con experiencia en tecnología de propulsión y diseño de cohetes. La combinación de ambas capacidades constituye la base sobre la que se están estudiando futuros desarrollos conjuntos.

Imagen: vehículo de lanzamiento KSLV-2
Principales áreas tecnológicas
La cooperación se centra principalmente en el desarrollo de vehículos de lanzamiento reutilizables. Entre los asuntos analizados figuran la optimización de la construcción, la reducción de costes operativos y el aumento de la capacidad de carga útil.
Los motores ocupan un lugar especialmente relevante, incluidos sistemas de empuje de mayor potencia que podrían servir como base para futuros cohetes más avanzados. Además, las partes están estudiando oportunidades para desarrollar lanzadores pequeños y medianos, que podrían complementar la oferta en el segmento de misiones orbitales más ligeras.
El denominador común es el aprovechamiento de soluciones tecnológicas ya probadas en nuevas configuraciones. También se mantienen conversaciones sobre módulos de aterrizaje destinados a operaciones de inteligencia.
Lanzadores reutilizables y demostradores
Uno de los elementos centrales de las conversaciones es el desarrollo de vehículos de lanzamiento reutilizables. Los socios analizan distintas líneas de evolución para estos sistemas, incluida la incorporación de tecnologías que permitan reutilizar varias veces sus componentes principales.
También se estudia la posibilidad de desarrollar demostradores tecnológicos, que permitirían ensayar soluciones clave en condiciones próximas a las reales. En este contexto, los motores de metano ocupan un papel importante, ya que por sus características pueden constituir una alternativa atractiva frente a soluciones de propulsión más tradicionales.

El KSLV-1. Imagen: Korea Aerospace Research Institute
Motores y tecnologías de propulsión
La cooperación incluye también trabajos relacionados con motores de un empuje del orden de 35 toneladas. Las partes abordan tanto cuestiones técnicas ligadas a su integración en sistemas de mayor tamaño como oportunidades para optimizar unidades de propulsión ya existentes.
Al mismo tiempo, se está tratando el desarrollo de propulsión para misiles interceptores. Aunque se trata de un ámbito parcialmente diferenciado, encaja de forma natural con las competencias en tecnologías avanzadas de propulsión y podría contribuir a una transferencia de conocimiento más amplia entre los socios.
Negociación de un acuerdo MOU
Una pieza clave de la fase actual es la negociación de un acuerdo marco, o MOU, que establezca el alcance y los principios de la cooperación futura. Las partes trabajan en aspectos como la propiedad intelectual, el reparto de tareas y los mecanismos de ejecución de proyectos conjuntos.
El objetivo es crear un marco institucional claro y duradero que permita desarrollar iniciativas tecnológicas ambiciosas. Las negociaciones tienen carácter estratégico y buscan desembocar en la firma de un documento exclusivo.
Dimensión internacional y cooperación con Estados Unidos
Un elemento relevante de la iniciativa es la cooperación con socios de Estados Unidos. La participación estadounidense aportaría experiencia tecnológica adicional y ayudaría a integrar soluciones procedentes de distintas fuentes.
Esta cooperación trilateral —Corea del Sur, Ucrania y Estados Unidos— permitiría a las partes principales, surcoreana y ucraniana, acceder a tecnologías avanzadas y mejorar su posición dentro de la cadena global de suministro del sector espacial.
Planes de comercialización y horizonte 2030
Otro elemento importante es la preparación de planes de comercialización para pequeños lanzadores. Las partes analizan opciones para iniciar una producción en serie y crear cadenas de suministro adecuadas.
El objetivo es alcanzar la disponibilidad operativa de las soluciones hacia 2030. Para ello, se estudia la creación de un sistema estable de cooperación operativa que permita coordinar con eficacia los trabajos de desarrollo, pruebas y producción.
Una cooperación que empieza a tomar forma
La cooperación surcoreano-ucraniana en tecnologías coheteriles, apoyada por socios estadounidenses y liderada por Hyundai Rotem en colaboración con Yuzhnoye, está tomando forma concreta. El marco de trabajo abarca el desarrollo de lanzadores reutilizables, motores avanzados y sistemas de propulsión.
Las negociaciones del MOU y los planes conjuntos de comercialización con horizonte 2030 ofrecen una base para una asociación de largo recorrido. Si se consolida, podría reforzar la posición de Corea del Sur y Ucrania en la industria espacial internacional, especialmente en un segmento donde la reutilización, la reducción de costes y la autonomía tecnológica serán factores cada vez más importantes.
Krystian Pograniczny
defensayseguridad.es

