Berlín estudia un contrato marco para hasta 500 lanzadores EuroPULS, reservándose alrededor de la mitad y dejando el resto abierto a aliados, con la mirada puesta en la aprobación parlamentaria en 2026

Alemania estaría preparando una jugada grande en artillería cohete: un contrato marco con KNDS para hasta 500 lanzadores MARS 3 (EuroPULS), con la idea de pedir aprobación parlamentaria en la segunda mitad de 2026. No es un anuncio oficial, pero tanto hartpunkt como Defence Blog lo dan por suficientemente maduro como para hablar de calendario y estructura de compra.
Lo más llamativo no es sólo el “500”, sino el reparto. Según hartpunkt, aproximadamente 250 serían para la Bundeswehr y el resto quedaría abierto a países aliados, que podrían sumarse bajo el mismo paraguas contractual y condiciones similares. Es una forma de acelerar compras sin obligar a cerrar hoy todas las cifras de mañana, y también de empujar cierta homogeneidad entre ejércitos europeos.
El MARS 3 se está vendiendo como plataforma flexible. Consta de un lanzador moderno, con margen para integrar distintos “efectores” a medida que haya munición y dinero, claro. De hecho, uno de los titulares que mejor lo ilustra fue la prueba de tiro del Naval Strike Missile (NSM) desde EuroPULS/MARS 3, una demostración de integración que busca precisamente reforzar ese argumento de “misma rampa –lanzador-, distintos misiles”.
El trasfondo encaja con lo que viene publicando hartpunkt, que Alemania no sólo piensa en lanzadores, también en contratos grandes de munición, empezando por cohetes de 150 km y dejando entrever escalones posteriores hacia 300 km y, más adelante, opciones mayores si cuajan los desarrollos y las integraciones. Todo ésto, obviamente, con una condición que se da por descontada, cual es que el Bundestag y el presupuesto mandan.
Si de verdad Alemania se reserva “sólo” la mitad y deja otra mitad para aliados, ¿podría España encajar como comprador oportunista?… Decimos ésto, claro está, únicamente si el SILAM acaba dejando huecos, retrasos o necesidades no cubiertas (algo que hoy no sabemos…). En ese escenario, un contrato marco alemán podría ofrecer una vía rápida para sumarse con condiciones ya negociadas. Si el SILAM va bien y a tiempo, la lógica sería otra.
Créditos: KNDS
Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es

