El segundo portaaviones de la clase Gerald R. Ford ha vuelto a la mar desde Newport News para afrontar las Acceptance Trials, siguiente gran hito del programa tras completar en febrero sus primeras pruebas de mar

Redacción
El futuro USS John F. Kennedy (CVN 79) ha abandonado las instalaciones de Newport News Shipbuilding, en Virginia, para comenzar sus pruebas de aceptación en el mar —Acceptance Trials—, uno de los últimos grandes hitos antes de su entrega a la Marina de Estados Unidos. El portaaviones, segundo integrante de la clase Gerald R. Ford, salió del astillero el 12 de agosto para una nueva campaña destinada a comprobar y evaluar en condiciones reales de navegación sus sistemas y equipos principales.
Vídeo de HII sobre las pruebas de mar de febrero
HII, matriz de Newport News Shipbuilding y único constructor estadounidense de portaaviones de propulsión nuclear, confirmó la salida del buque señalando que las pruebas permitirán evaluar sistemas y componentes importantes en el mar. Esta nueva campaña llega poco más de 6 meses después de que el John F. Kennedy completara con éxito sus Builder’s Sea Trials, su primera navegación desde el inicio de la construcción.
No se trata, por tanto, de unas segundas pruebas de aceptación, sino de la segunda gran fase de ensayos en el mar del CVN 79. Entre el 28 de enero y el 4 de febrero, el portaaviones permaneció 8 días en el Atlántico durante las Builder’s Trials, con personal de la US Navy, Newport News Shipbuilding, NAVSEA, la oficina de supervisión de construcción naval y el Program Executive Office Aircraft Carriers. Aquella campaña permitió someter por primera vez a funcionamiento en navegación los sistemas, equipos y capacidades operativas del buque y realizar los ajustes necesarios antes de avanzar hacia la aceptación.
Tras su regreso a Newport News, en febrero, el astillero continuó con los trabajos de terminación, activación y corrección de las incidencias detectadas durante las primeras pruebas. La US Navy identificó entonces las Acceptance Trials como el siguiente gran hito del programa, insistiendo en que el objetivo era completar el portaaviones con todas las capacidades requeridas antes de su entrega.
Un portaaviones considerablemente más maduro
El John F. Kennedy, en calidad de segundo de la serie, incorpora desde su construcción buena parte de las tecnologías introducidas con el primer buque de la clase, el USS Gerald R. Ford (CVN 78), y se beneficia, además, de la experiencia acumulada durante la prolongada puesta a punto de este último. La clase fue concebida para mejorar la supervivencia y capacidad ofensiva respecto a los Nimitz, reducir la carga de trabajo de sus dotaciones e incrementar la eficiencia durante una vida operativa prevista de unos 50 años.
Entre los sistemas que caracterizan a la nueva generación se encuentran las avanzadas catapultas Electromagnetic Aircraft Launch System (EMALS), el Advanced Arresting Gear (AAG) y los nuevos elevadores de armas -o ascensores de armamento-, Advanced Weapons Elevators (AWE), además de una arquitectura eléctrica y un grado de automatización significativamente superiores a los de la generación precedente.

Fotografía el marinero Jayden Howard
Precisamente los ascensores de armamento continúan siendo objeto de trabajos de maduración. El Naval Surface Warfare Center Philadelphia Division ha explicado recientemente que marineros destinados al John F. Kennedy han participado directamente en pruebas de los AWE, reproduciendo condiciones reales de utilización para mejorar tanto su funcionamiento como los procedimientos y el entrenamiento asociados al sistema. La Marina pretende aplicar igualmente las lecciones obtenidas a los futuros Enterprise (CVN 80) y Doris Miller (CVN 81).
El CVN 79 llegará además a la flota bajo una estrategia de entrega única, después de que la US Navy abandonara el planteamiento inicial de dividir su entrega en 2 fases. El cambio permitió trasladar al periodo de construcción trabajos y capacidades que inicialmente iban a incorporarse después de la entrega, buscando que el portaaviones sea recibido por la Marina con una configuración operacional más completa.
Hacia la entrega en 2027
La nueva salida al mar acerca al John F. Kennedy a una entrega que, después de sucesivas revisiones del calendario, está actualmente prevista para marzo de 2027. NAVSEA ha utilizado expresamente esa fecha al referirse a los trabajos que se realizan sobre los ascensores avanzados de armamento del portaaviones.
Las Acceptance Trials tienen precisamente una importancia distinta a la campaña realizada a comienzos de año. Las Builder’s Trials permitieron al constructor y a la Marina comprobar por primera vez el comportamiento del buque y detectar los ajustes necesarios; esta segunda fase aproxima al CVN 79 al proceso mediante el cual la US Navy deberá determinar que el portaaviones reúne las condiciones requeridas para su aceptación por la Institución naval y su posterior entrega.
El inicio de las pruebas del 12 de agosto representa así otro paso importante para un programa particularmente largo y complejo, no exento de problemas y retrasos. Después de navegar por primera vez en enero y completar aquella campaña el 4 de febrero, el John F. Kennedy vuelve ahora al Atlántico considerablemente más cerca de convertirse formalmente en el segundo portaaviones de la clase Gerald R. Ford de la Marina estadounidense.
Redacción
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