Varios vehículos sufrieron fallos mecánicos durante las pruebas para devolverlos a la actividad, un nuevo contratiempo para un programa de 6300 millones de libras que continúa sometido a fuertes controles de seguridad

Redacción
El programa Ajax del Ejército británico vuelve a acumular problemas. Varios de los vehículos empleados en las pruebas destinadas a devolver progresivamente la flota a la actividad sufrieron averías después de permanecer almacenados durante meses, según ha informado The Telegraph. Los incidentes obligaron a retirar temporalmente algunos vehículos para efectuar reparaciones, aunque el Ministerio de Defensa británico sostiene que se trató de problemas mecánicos menores, solucionados rápidamente y sin relación con los conocidos episodios de ruido y vibraciones que han condicionado el programa durante los últimos años de este accidentado programa.

La noticia llega en un momento especialmente delicado, además. Tras los incidentes registrados durante el ejercicio Titan Storm, en noviembre, y luego de que Londres suspendiera nuevamente la actividad de la flota, abrió distintas investigaciones para determinar qué había provocado los síntomas sufridos por los militares participantes. El Comité de Cuentas Públicas del Parlamento británico constató posteriormente que el ejercicio fue interrumpido después de que 33 soldados comunicaran síntomas relacionados con ruido y vibraciones, de los cuales 5 continuaban bajo supervisión médica cuando el Ministerio compareció ante el comité en marzo de 2026.
Precisamente por esos antecedentes, las nuevas averías adquieren una relevancia que probablemente no tendrían en otro programa. Según The Telegraph, los últimos problemas aparecieron durante unas pruebas realizadas con 6 vehículos que habían permanecido almacenados durante aproximadamente 8 meses. El Ejército británico, por su parte, ha querido cerrar la polémica lo antes posible, y sostiene que los fallos fueron corregidos con rapidez y que los ensayos pudieron reanudarse al día siguiente.
El Ministerio de Defensa ha insistido igualmente en que los incidentes no estaban relacionados con los problemas anteriores de ruido y vibración y que las pruebas previstas pudieron completarse. General Dynamics Land Systems UK, fabricante de la plataforma, ha defendido también que la finalización de estos ensayos constituye un paso importante para recuperar la confianza en el vehículo.
Una reincorporación extremadamente controlada
La vuelta del Ajax a la actividad no constituye todavía una recuperación plena de la capacidad operativa. Como se recordará, el Gobierno británico anunció el pasado 28 de abril que la reincorporación se realizaría mediante un proceso escalonado. La primera fase contemplaba precisamente ensayos con un número reducido de vehículos y bajo condiciones y regímenes de mantenimiento estrictamente controlados. Una segunda fase debía incorporar mejoras relacionadas, entre otros elementos, con la filtración de aire, la calefacción del compartimento de la tripulación y el sistema de generación eléctrica.
Desde entonces, las investigaciones han avanzado, es cierto. El Gobierno confirmó el pasado 14 de julio que el panel independiente compuesto por 51 especialistas había concluido su trabajo. Su conclusión coincidió sustancialmente con la investigación del Army Safety Investigation Team: el Ajax puede considerarse seguro si se opera y mantiene dentro de los parámetros establecidos, aunque siguen siendo necesarias medidas adicionales para mejorar las condiciones experimentadas por sus tripulaciones.
El panel formuló 41 recomendaciones, agrupadas en cuestiones técnicas y de mantenimiento, formación, factores ambientales y cinetosis, así como ruido y vibraciones. El Gobierno ha aceptado, en principio, las recomendaciones prioritarias y continúa trabajando en su implantación progresiva.
La precisión resulta importante llegados a este punto, porque el último incidente comunicado no permite concluir que hayan reaparecido los problemas estructurales que provocaron la crisis de 2025, pero lo que sí demuestra es que el regreso del Ajax continúa siendo un proceso técnicamente delicado y sometido a una vigilancia extraordinaria, precisamente por el largo historial de problemas en que sigue envuelto el programa.
Un programa que DYS viene siguiendo desde 2025
En DYS hemos abordado extensamente la evolución del Ajax y sus sucesivas crisis. Ya en noviembre de 2025 recogíamos los problemas sufridos por las tripulaciones y las serias dudas que los incidentes planteaban sobre la madurez alcanzada por una plataforma cuya entrada en servicio se había retrasado durante años.
Posteriormente, en marzo de este año, explicábamos que Londres había decidido mantener la producción pese a las investigaciones y a la suspensión de determinadas actividades, preservando un programa valorado actualmente en 6300 millones de libras y destinado a proporcionar 589 vehículos en 6 variantes.
La cuestión ha trascendido además los problemas puramente técnicos. Hace apenas unos días, DYS recogía las recomendaciones del 878 Institute, que propone al Gobierno británico fijar una fecha límite para demostrar definitivamente la viabilidad operativa del Ajax y, si esta no pudiera garantizarse, estudiar una plataforma alternativa. La preocupación fundamental es el impacto que un nuevo retraso tendría sobre la capacidad de reconocimiento y combate profundo de la 3.ª División británica.
El programa tiene difícil sustitución inmediata. El Reino Unido contrató 589 vehículos Ajax distribuidos en 6 variantes, concebidos para convertirse en una pieza fundamental de sus formaciones acorazadas y sustituir una capacidad de reconocimiento sobre cadenas cuya plataforma precedente se remontaba a comienzos de la década de 1970.

Por eso, el problema para Londres ya no consiste únicamente en determinar si determinados fallos pueden corregirse. Se trata de conseguir que un programa esencial para la reorganización del Ejército británico alcance finalmente una disponibilidad operativa fiable, sostenida y segura después de años de retrasos, investigaciones, sobrecostes y modificaciones.
Las averías detectadas ahora pueden ser, como sostiene el Ministerio, incidentes menores derivados de meses de almacenamiento. De acuerdo que por sí solas no permiten cuestionar nuevamente la seguridad estructural de la plataforma. Pero en el Ajax cualquier anomalía pesa mucho más que en un programa ordinario: después de todo lo ocurrido, cada nueva prueba constituye también una prueba de confianza.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
Esto pone en duda la idoneidad de la plataforma ASCOD para futuros proyectos en los que cada vez se piden más cosas: más armas, más sensores, protección activa, más blindaje…
Yo pienso que tal vez habría que cambiarse al KF41 de Rheinmetall (si el acuerdo con Indra es bueno). Es muy grande, sí, pero precisamente por eso permite integrar todo lo que se le tiende a pedir.
Me preocupa el VAC, por cierto.