Los contactos se encuentran en una fase preliminar y coinciden con las dificultades que atraviesa el programa de fragatas antisubmarinas desarrollado conjuntamente por Países Bajos y Bélgica

Redacción
Países Bajos y Francia mantienen conversaciones preliminares sobre futuras fragatas, según ha informado este miércoles el portal naval neerlandés especializado Marineschepen.nl, citando fuentes conocedoras de los contactos.
La información disponible indica que las discusiones se encuentran todavía en una fase muy temprana. Por el momento, no se han hecho públicos sus objetivos concretos, el calendario de los contactos ni los posibles diseños o programas industriales que podrían abordarse.
El artículo publicado por el medio neerlandés es de acceso restringido y la información difundida públicamente se limita a confirmar la existencia de las conversaciones. La noticia aparece ilustrada con una imagen tomada en abril de 2026 en la que el destructor francés Chevalier Paul navega junto a la fragata neerlandesa Zr.Ms. Evertsen.

Representación artística de las fragatas del programa belga-holandés
El programa ASWF, bajo presión
Los contactos franco-neerlandeses se conocen en un momento especialmente delicado para el programa binacional Anti-Submarine Warfare Frigate (ASWF), desarrollado por Países Bajos y Bélgica para sustituir a sus fragatas de la clase Karel Doorman o M.
Como informó ayer DYS en el artículo «Bélgica amenaza con abandonar las fragatas antisubmarinas de Damen», el proyecto afronta retrasos significativos, un fuerte incremento de costes y una creciente presión política en Bélgica.
La Marina belga opera actualmente las fragatas Leopold I y Louise-Marie, adquiridas de segunda mano a Países Bajos durante la década de 2000. Ambas unidades se aproximan al final de su vida operativa, lo que incrementa la urgencia de encontrar un sustituto dentro de unos plazos asumibles.
El ministro de Defensa de Bélgica, Theo Francken, ha señalado que el coste previsto habría aumentado desde aproximadamente 600 millones hasta cerca de 1.300 millones de euros por fragata. Además, la primera unidad destinada a Bélgica no estaría disponible antes de 2033, frente a los calendarios anteriores, que situaban su entrega alrededor de 2030.
«Actualmente todavía tenemos fragatas, pero se encuentran completamente al final de su vida útil», afirmó Francken, quien añadió que Bélgica necesita nuevos buques «con urgencia».
Bélgica estudia alternativas
Ante esta situación, Bélgica ha anunciado su intención de consultar a astilleros y gobiernos de varios países europeos para conocer las alternativas disponibles. Entre las posibles procedencias mencionadas se encuentran España, Francia, Alemania, Italia y Turquía.
Bruselas prevé adoptar una decisión sobre la continuidad del programa en octubre de 2026. Francken ha indicado que Bélgica prefiere mantener la cooperación con Países Bajos, aunque ha advertido sobre las consecuencias de aceptar las condiciones actuales.
«Si es posible, continuaremos con los neerlandeses», afirmó el ministro. Sin embargo, añadió que, «si tiene que hacerse en las condiciones actuales, tenemos un gran problema».
Países Bajos, responsable de liderar el programa, también ha reconocido los retrasos y los ha calificado de “frustrantes”.
El proyecto contempla inicialmente la construcción de cuatro fragatas, dos para cada país. Damen Naval actúa como contratista principal, mientras que Thales Nederland es responsable de los sistemas de combate y sensores. Parte de la construcción de los cascos estaba prevista en las instalaciones de Damen en Galați, Rumanía.
Las futuras fragatas están concebidas principalmente para operaciones de guerra antisubmarina en el Atlántico Norte y el mar del Norte, así como para su integración en las estructuras navales de la OTAN.
Un artículo anterior de DYS, publicado en mayo de 2026 bajo el título “Las fragatas holandesas ASW se retrasan a 2033”, ya explicaba que el desplazamiento del calendario estaba relacionado con la prolongación de la fase de diseño, la complejidad técnica del proyecto y la necesidad de incorporar márgenes de crecimiento para futuras capacidades.
Nuevas presiones sobre Damen
La situación del programa ASWF se produce después de que Alemania cancelase oficialmente, el 24 de junio de 2026, el programa de fragatas F126, del que Damen Schelde Naval Shipbuilding había sido designada inicialmente contratista principal.
El Ministerio de Defensa alemán justificó la decisión por el incumplimiento de los plazos y de los límites financieros establecidos. Berlín pretende sustituir el programa por la adquisición de hasta ocho fragatas MEKO A-200 DEU.
La cancelación del F126 supone una presión adicional para Damen y aumenta la atención sobre la evolución del proyecto ASWF y sobre el futuro de la cooperación naval entre Bélgica y Países Bajos.
Un diálogo todavía sin alcance definido
Las conversaciones entre Francia y Países Bajos se producen dentro de un panorama europeo marcado por la necesidad de renovar algunas de las envejecidas flotas de escolta, reforzar las capacidades de guerra antisubmarina y mejorar la interoperabilidad entre las marinas de la OTAN.

La FDI de Naval Group podría estar en el centro de las conversaciones
Sin embargo, no existe por ahora información pública que permita vincular directamente estos contactos con una alternativa al programa ASWF, con las consultas iniciadas por Bélgica o con un diseño francés concreto.
Tampoco se ha confirmado si las conversaciones se refieren a una cooperación industrial, al desarrollo conjunto de una nueva clase de buques, a los futuros sustitutos de otras fragatas neerlandesas o simplemente a un intercambio preliminar de requisitos y posibilidades.
Por tanto, cualquier conclusión sobre el posible alcance de la iniciativa resulta todavía prematura. DYS seguirá informando sobre su evolución a medida que se conozcan nuevos datos oficiales o información especializada suficientemente contrastada.
Redacción
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