Según Spiegel, Merz y Macron habrían acordado cancelar el desarrollo del caza común franco-alemán tras el bloqueo entre Dassault y Airbus, aunque la arquitectura de combate en red del sistema seguiría adelante

Redacción
Según ha publicado Spiegel, el proyecto franco-hipano-alemán para desarrollar un avión de combate común de nueva generación dentro del programa FCAS habría fracasado. El medio alemán sostiene que el canciller Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron han acordado cancelar el desarrollo conjunto del caza, después de que Dassault y Airbus no lograran cerrar un acuerdo sobre el reparto industrial y los derechos de patente.

Portada del Spiegel
La información, atribuida por Spiegel a fuentes del Gobierno alemán, supone un golpe de primer orden para uno de los programas de defensa más ambiciosos de Europa. A pesar de los meses en que se ha venido barruntando, y por mucho que cada reunión no hiciera sino resignarnos a aceptar este final (aún sin confirmar), la noticia no puede ser más lamentable. El Future Combat Air System nació como una apuesta para mejorar la cooperación europea en armamento, reducir dependencias exteriores y preparar el relevo del Eurofighter alemán y del Rafale francés a partir de 2040.
Este es el enlace al medio alemán de la información
El punto decisivo, según Spiegel, ha sido la falta de acuerdo entre los socios industriales, como no podía ser de otra manera. Dassault y Airbus mantenían discrepancias sobre la división del trabajo y la propiedad de los desarrollos tecnológicos, como todos nuestros lectores saben. Francia y Alemania habría intentado en vano, durante meses, desbloquear la situación mediante mediadores, pero esas gestiones no prosperaron. De acuerdo con el relato del medio alemán, Macron y Merz habrían decidido paralizar definitivamente el proyecto del caza común.
Conviene precisar el alcance de lo anunciado, antes de dar por cierta la sentencia, a pesar de que tenga visos de ser real. Spiegel distingue entre el avión de combate conjunto (NGF) y el concepto más amplio del FCAS. El desarrollo del caza común quedaría cancelado, pero no necesariamente toda la arquitectura del sistema. La interconexión de plataformas, sensores, armas y drones en una “nube de combate” seguiría adelante. Es decir: cae el núcleo político e industrial más visible del programa, pero no se descarta la continuidad de algunos elementos de combate en red.
La noticia tiene una dimensión europea evidente. El FCAS había sido presentado durante años como símbolo de la soberanía europea en defensa y de la capacidad de Francia y Alemania para liderar grandes programas militares conjuntos. Como se recordará, el FCAS fue impulsado en 2017 por Emmanuel Macron y la entonces canciller alemana Angela Merkel. Su ruptura, de confirmarse en los términos publicados por el medio alemán, deja tocada muchas cosas en Europa, pero, en especial, la credibilidad de la cooperación industrial continental en uno de los sectores más sensibles: el combate aéreo de sexta generación.
El artículo de Spiegel también apunta a una divergencia operativa de fondo. Merz habría señalado recientemente que Francia y Alemania no buscaban exactamente el mismo avión. Francia necesita un caza con capacidad nuclear y apto para operar desde portaaviones, mientras que las fuerzas armadas alemanas no tienen actualmente ese requerimiento. Alemania habría planteado una solución con dos aviones dentro del programa, opción que Francia rechazó.
En cuanto a España, el medio no desarrolla la posición ni el papel españoles, más allá de la mención a Indra como líder indistrual español en el programa.
La gravedad de la noticia está en que no afecta sólo a un avión. Afecta a la capacidad de Europa para sostener proyectos militares de gran escala cuando entran en conflicto los intereses industriales, los requisitos nacionales y las ambiciones políticas. Si el relato de Spiegel se confirma oficialmente, el fracaso del caza FCAS dejaría una pregunta incómoda: cómo pretende Europa construir autonomía militar si no logra ponerse de acuerdo en el programa que debía simbolizarla.
Redacción
defensayseguridad.es


2 respuestas
Bien, es un verdadero fracaso y, además, un montón de tiempo perdido, aunque parte de los desarrollos se puedan continuar.
Al final nos quedamos como convidados de piedra, éramos un socio con voz pero sin voto.
Me pregunto, en el caso que los otros pilares del FCAS continúen, cómo se redistribuirán los porcentajes en cada pilar para compensar la inexistencia de la aeronave común que tenía que portarlos
Y ahora qué?,
tiene el MINISDEF un Plan B?,
van a seguir callados a la espera de lo que decidan hacer Francia y Alemania con los restos del FCAS?
(si es que queda intención de desarrollar algo conjuntamente)
Ahora, más que nunca, necesitamos que el gobierno decida cómo va a tapar el gap de capacidades del EA y sustituir los 36 EF18M ….
Dirán también cuál es el plan de transición?
(y por favor, dejar de proponer que la solución está en comprar más Eurofighter, porque ni es viable por tiempo ni por las capacidades que aporta, buenas pero insuficientes; eso no lo hace ni Turquía … porque ya sabemos que nuestros socios en el Eurofighter tampoco)
Cuánto tardarán los alemanes en pedir más F35A?
Que a ti no te parezca como solución para sustituir a los F18M por el Eurofighter, no quiere decir que no sea la mas acertada para España. Francia va a sustituir a sus Mirage 2000 que le quedan por Rafale. Un avión menos capaz que el Eurofighter. No veo a los franceses rasgarse las vestiduras. Otra cosa es si hablamos cuando toque sustituir a los primeros Eurofighter. Ahí vamos a tener que buscar una solución pronto.