Atenas da luz verde a la vía italiana para reforzar su flota de superficie con 2 fragatas FREMM de segunda mano y una opción por otras 2, mientras prepara su encaje con las FDI HN y la modernización de las MEKO 200HN

Redacción
El Consejo de Asuntos Exteriores y Defensa de Grecia (KYSEA) aprobó el pasado 18 de mayo avanzar en la adquisición de fragatas FREMM clase Bergamini procedentes de la Marina Militare italiana, bajo una fórmula escalonada 2+2. La decisión no equivale aún a la firma del contrato definitivo, pero sí despeja el camino político para cerrar una operación que Atenas venía negociando con Roma desde 2025.
La base del acuerdo se encuentra en los memorandos de cooperación naval firmados el 29 de septiembre de 2025 en La Spezia, durante la visita del ministro griego de Defensa, Nikos Dendias, a su homólogo italiano, Guido Crosetto. Aquel marco abrió la puerta a la transferencia de 2 fragatas FREMM italianas, con opción a incorporar, como decíamos, otras 2 unidades adicionales.

La Virginio Fasan (F591)
Las 2 primeras unidades señaladas por la prensa griega e italiana son la Carlo Bergamini (F590), en configuración de propósito general, y la Virginio Fasan (F591), orientada a guerra antisubmarina. Ambos son buques en servicio, con una década larga de operación en la Marina Militare y con margen para recibir trabajos de revisión, adaptación y actualización antes de su entrega a la Armada Helénica.
El calendario manejado por las informaciones disponibles hasta el momento sitúa la llegada de las primeras unidades en el entorno de 2028-2029, tras las necesarias tareas de reacondicionamiento. Las otras 2 fragatas quedarían como opción, sujeta a nuevas decisiones presupuestarias, operativas y administrativas por parte de Atenas.
Fincantieri actuará, lógicamente, como actor industrial principal en la transferencia y en el paquete de apoyo asociado. El coste final no ha sido anunciado oficialmente, aunque referencias publicadas en Grecia han situado la primera fase, correspondiente a 2 buques, en torno a los 700 millones de euros, sin que esté plenamente detallado el alcance del soporte, la modernización o la integración de sistemas.
Para Grecia, las Bergamini cubrirían una necesidad inmediata: reforzar la flota de superficie mientras avanzan las FDI HN contratadas a Francia y la modernización de las MEKO 200HN. La prioridad de Atenas es que las FREMM italianas puedan operar de forma coherente con el resto de su futura flota, incluida la posible adaptación a sistemas comunes y a nuevas capacidades de misiles, entre ellas la familia ELSA, todavía pendiente de desarrollo e integración definitiva.
Para Italia, la operación permitiría liberar unidades en servicio sin renunciar a largo plazo a la renovación de su propia línea de fragatas, apoyada en la evolución FREMM EVO. El punto sensible será el calendario: Roma deberá equilibrar la entrega de buques a Grecia con sus propias necesidades de disponibilidad naval sino quiere incurrir en un deterioro de la operatividad de su Marina.
La decisión del KYSEA encaja, además, en la Agenda 2030 de defensa griega y confirma una apuesta por una solución pragmática: adquirir plataformas ya probadas, de alta capacidad oceánica y con recorrido técnico, en lugar de esperar únicamente a nuevas construcciones. El cierre definitivo dependerá ahora de la negociación intergubernamental, los trámites contractuales y las aprobaciones administrativas correspondientes.
Redacción
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