Turquía eleva su presupuesto de defensa para 2026: cifras y fuentes

El escenario presupuestario OTAN no descansa de escalar a cifras verdaderamente trascendentes. Ahora ha llegado el turno de Ankara. Así, Turquía arrancará 2026 con un aumento sustancial en su presupuesto destinado a defensa y seguridad interna, reforzando una posición -ya consolidada- como uno de los principales contribuyentes en materia militar dentro de la OTAN. Según datos oficiales turcos, el gasto total asignado a ambos sectores asciende a 2,155 billones de liras turcas (TRY), es decir, aproximadamente 66.000 millones de euros, lo que supone un incremento del 33,9 % respecto al ejercicio anterior.
De acuerdo con el medio especializado TURDEF, en su artículo “Turquía eleva su gasto en defensa a 2 billones de liras” (del pasado 17 de octubre de 2025), el reparto se desglosa en 1,202 billones de liras para defensa nacional (unos 36.700 millones de euros) y 953.000 millones de liras para seguridad interna (unos 29.100 millones de euros).
Una cifra que coincidió con la publicada por DefenceTurk (“Presupuesto de 2 billones para el sector de defensa y seguridad desde Turquía”, también de octubre del pasado año), que situaba el presupuesto total en 2,155 billones de liras (aproximadamente 66.000 millones de euros): 1,202 billones destinados al ámbito militar (36.700 millones de euros) y el resto asignado a organismos de seguridad interior (29.100 millones de euros).
El proyecto presupuestario fue aprobado por la Gran Asamblea Nacional de Turquía el 21 de diciembre de 2025, según recoge la 2026 Yılı Merkezi Yönetim Bütçe Kanunu (Ley de Presupuesto de Administración Central para el Año 2026), publicada en el Resmî Gazete (Diario Oficial) el 31 de diciembre de 2025. El documento está disponible en el portal oficial de la Presidencia de Estrategia y Presupuesto (SBB).
El marco legal contempla, a través del Fondo de Apoyo a la Industria de Defensa (Savunma Sanayii Destekleme Fonu), el financiamiento de adquisiciones prioritarias para las Fuerzas Armadas Turcas (TSK), la Jandarma y la Guardia Costera (Sahil Güvenlik). El artículo 10 de la ley menciona expresamente las siguientes categorías:
- Armas modernas, vehículos y equipos: autorizados para reforzar la capacidad operativa de las fuerzas turcas, con decisiones bajo la responsabilidad del Comité Ejecutivo de la Industria de Defensa (Savunma Sanayii İcra Komitesi).
- Sistemas de defensa: incluidos en las líneas de inversión prioritaria.
- Inversiones en infraestructura de la OTAN: autorizadas con el objetivo de mantener la interoperabilidad con fuerzas aliadas.
La ley no especifica programas concretos ni desglose por plataformas o sistemas, y las fuentes turcas citadas no aportan detalles sobre adquisiciones individuales más allá del monto total, pero nuestros lectores conocen de los numerosos planes turcos de adquisición y desarrollo de armamento, tanto extranjero como propio, y cabe razonablemente suponer que será un año de importantes incorporaciones al arsenal turco.
Con esta ampliación presupuestaria, Turquía respalda su ambición de consolidar su base industrial y tecnológica de defensa puntera, al tiempo que garantiza la continuidad de sus programas de modernización. Resta por ver, como decimos, en qué se traducirá este volumen de recursos en capacidades concretas a lo largo del ejercicio, que suele ser, con mucho, la parte más jugosa de las informaciones.
Redacción
defensayseguridad.es

