Alemania prepara la adquisición del Knifefish, el Piranha 5 de guerra electrónica
El programa liderado por Países Bajos combina protección blindada, movilidad y capacidad para perturbar las comunicaciones enemigas. Un primer lote de 32 vehículos para ambos países, todavía sin reparto confirmado públicamente, podría escalar hasta los casi 200

Redacción
Alemania podría someter a próxima aprobación parlamentaria la adquisición de los vehículos blindados de guerra electrónica Knifefish durante el cuarto trimestre de 2026. Según publica Hartpunkt, citando fuentes conocedoras del programa, la Bundeswehr incorporaría dos variantes sobre la plataforma Piranha 5: una destinada a interferir comunicaciones en las bandas VHF/UHF y otra para actuar en HF. La operación se desarrollaría en cooperación con Países Bajos, que lidera el proyecto.

El blindado con la antena desplegada. Imagen: Ministerio de Defensa de Países Bajos
El Knifefish integra un sistema de perturbación electrónica sobre el Piranha 5 8×8 de General Dynamics European Land Systems, con Hensoldt como contratista principal. Su cometido es dificultar o impedir que el adversario utilice determinadas comunicaciones y sistemas dependientes del espectro electromagnético, incluidos enlaces empleados por drones y medios de mando y control. Los responsables neerlandeses lo describen como una capacidad móvil para obtener superioridad local y temporal en ese entorno.
La elección de una plataforma blindada de considerables prestaciones, como el Piranha 5 responde a una necesidad de llevar la guerra electrónica al terreno donde maniobran las fuerzas terrestres. COMMIT, el mando neerlandés de material y tecnologías de la información, señala que la movilidad fue determinante para seleccionar el Piranha 5. Cuando un perturbador emite, también facilita su detección; poder entonces desplazarse capazmente por el terreno resulta, por tanto, esencial para su supervivencia. La protección del vehículo añade una capacidad necesaria para operar en un entorno expuesto.
En cuanto a las cantidades, Hartpunkt sitúa el posible primer lote en 32 vehículos, a repartir entre las fuerzas armadas alemanas y neerlandesas, pero no publica cuántos corresponderían a cada país. El medio también menciona una necesidad potencial de aproximadamente 190 unidades, de las que 108 serían para Alemania y las restantes para Países Bajos y Dinamarca. Hablamos, no obstante, de previsiones de adquisición y necesidades futuras en lo referente a esots casi dos centenares de vehículos.
Lo que sí ha confirmado el Ministerio de Defensa neerlandés es que COMMIT firmó los contratos del proyecto con la filial neerlandesa de Hensoldt a comienzos de junio de 2026, en Berlín, aunque la información oficial consultada no detalla el número de vehículos contratado. El calendario contempla sistemas de pruebas en 2028 y los primeros equipos para el 101 CEMA-bataljon del Ejército neerlandés desde 2029. Su incorporación permitirá renovar una capacidad actual que los propios responsables consideran técnica y operativamente envejecida, adaptándola a un campo de batalla cada vez más dependiente de las comunicaciones digitales.
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