El Gobierno sueco autoriza la adquisición de alrededor de diez lanzadores y sus municiones por unos 630 millones de euros. Las primeras entregas están previstas para 2027

Redacción
Suecia incorporará el sistema estadounidense de artillería de cohetes M142 HIMARS, fabricado por Lockheed Martin, como parte del proceso de modernización y ampliación de las capacidades de fuego de largo alcance de sus Fuerzas Armadas.
El Gobierno sueco anunció el 7 de septiembre que había autorizado formalmente a las Fuerzas Armadas a proceder con la adquisición. La operación tendrá un coste aproximado de 7 000 millones de coronas suecas (630 millones de euros) se financiará mediante el plan ordinario de inversiones militares, dentro de una fórmula que Estocolmo define como una compra de oportunidad.

HIMARS. Imagen: Lockheed Martin
Las primeras entregas están previstas para 2027, un plazo relativamente reducido que responde a la intención sueca de incorporar con rapidez una capacidad de artillería de cohetes actualmente ausente de su estructura terrestre.
El comunicado oficial no detalla el número de lanzadores ni el desglose de las municiones incluidas. No obstante, Reuters, citando las declaraciones realizadas por el ministro de Defensa, Pål Jonson, durante la presentación de la operación, afirmó que la compra podría alcanzar alrededor de diez sistemas HIMARS, acompañados de munición.
Una nueva capacidad de fuego para el Ejército sueco
La adquisición permitirá a las Fuerzas Armadas suecas disponer de fuegos de alcance superior, cubrir áreas más extensas y atacar objetivos a distancias superiores a las alcanzadas por sus actuales sistemas de artillería convencional.
El Ejército sueco dispone del obús autopropulsado Archer, desarrollado por BAE Systems Bofors, pero carece de una capacidad propia equivalente a la proporcionada por un sistema moderno de artillería de cohetes. HIMARS complementará, por tanto, a los medios de artillería de tubo y aportará mayor movilidad y capacidad de ataque de precisión a larga distancia.
El Gobierno sueco considera que la artillería de cohetes desempeña una función cada vez más importante tanto en el combate a larga distancia como en las operaciones de precisión. Estocolmo también ha destacado la necesidad de disponer de sistemas que puedan incorporarse con rapidez y sean compatibles con los utilizados por otros países de la OTAN.
El sistema HIMARS emplea módulos intercambiables de munición y puede lanzar diferentes tipos de cohetes y misiles. La configuración concreta seleccionada por Suecia todavía no ha sido confirmada públicamente, por lo que no puede establecerse aún qué familias de municiones formarán parte del primer paquete ni cuáles serán sus verdaderos alcances operativos.
Cooperación con Finlandia
La decisión sueca está vinculada a un acuerdo de cooperación con Finlandia en materia de artillería de cohetes. Los ministros de Defensa de ambos países, Pål Jonson y Antti Häkkänen, han firmado una declaración conjunta destinada a coordinar el desarrollo de capacidades, la instrucción, el mantenimiento, la producción y la seguridad de suministro.
Finlandia no opera el M142 HIMARS, sino la versión de cadenas M270 MLRS, un sistema que utiliza numerosas municiones y componentes comunes con el lanzador estadounidense seleccionado por Suecia. Esta compatibilidad facilitará la cooperación logística y operativa entre ambos países, especialmente en el norte de Europa.
Según el ministro de Defensa sueco, la introducción de la artillería de cohetes constituye una demostración de la responsabilidad asumida por Suecia en la seguridad europea. Jonson señaló también que la cooperación con Finlandia pretende reforzar la generación de capacidades, el mantenimiento y la seguridad del abastecimiento, contribuyendo al dispositivo de defensa colectiva de la OTAN.
La elección del sistema estadounidense permitirá además que Suecia se integre en una comunidad de usuarios en expansión y que pueda operar con aliados que emplean HIMARS o M270. Ambos sistemas comparten buena parte de su arquitectura de municiones, aunque utilizan plataformas diferentes. HIMARS está instalado sobre un vehículo de ruedas, mientras que el M270 emplea un chasis de cadenas y dispone de mayor capacidad de lanzamiento.
Saab y Lockheed Martin estudiarán la integración del GLSDB
Paralelamente al programa, Saab y Lockheed Martin firmarán una declaración conjunta para estudiar la posible integración de la munición Ground-Launched Small Diameter Bomb —GLSDB— de la compañía sueca en HIMARS.
El acuerdo contempla igualmente la cooperación en la producción de municiones destinadas a HIMARS y a otros sistemas estadounidenses utilizados por Suecia, entre ellos el sistema de defensa aérea Patriot.
La colaboración industrial buscará reducir la dependencia de las cadenas de suministro exteriores y aumentar la disponibilidad de munición en territorio sueco. Esta cuestión ha adquirido una importancia creciente para los países europeos tras comprobarse las dificultades para mantener ritmos elevados de producción y reponer con rapidez los arsenales.
Incorporación prevista desde 2027
La compra de HIMARS forma parte de las medidas contempladas en la política de Defensa Total de Suecia para el periodo 2025-2030. Su incorporación supondrá un cambio notable para el Ejército sueco, que pasará a disponer de una capacidad móvil de fuego terrestre de largo alcance e interoperable con los principales sistemas aliados.
Aunque, como decimos, el Gobierno ha confirmado la decisión de compra, el presupuesto aproximado y el comienzo de las entregas, todavía quedan por conocerse aspectos concretos del programa, como el número definitivo de lanzadores, la composición exacta del paquete de municiones, las unidades que operarán el sistema y el calendario para alcanzar la capacidad operativa inicial.
Por ahora, la cifra de alrededor de diez lanzadores procede de las declaraciones recogidas por Reuters, mientras que el comunicado oficial sueco se limita a confirmar la adquisición del sistema, su coste aproximado y el inicio previsto de las entregas en 2027.
Redacción
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