La DGA francesa entrega a la Marina sus 2 primeros aviones de vigilancia marítima Albatros
Francia inicia la renovación de su aviación de vigilancia e intervención marítima con una flota de 12 Falcon 2000LXS dotados de radar SearchMaster, sistema electroóptico EuroFLIR 410 y una autonomía muy superior a la de sus predecesores

Xavier Vavasseur
La Dirección General de Armamento francesa (Direction générale de l’armement, DGA) ha entregado oficialmente a la Marina Nacional francesa (Marine nationale) los dos primeros aviones de vigilancia e intervención marítima Falcon 2000LXS Albatros. Las aeronaves, entregadas los días 27 y 31 de julio de 2026, se encuentran ya destinadas en la Flotilla 24F, con base en la estación aeronaval de Lann-Bihoué.
Este hito culmina un riguroso proceso de desarrollo que comenzó con el primer vuelo de la aeronave, realizado el 24 de enero de 2025 en las instalaciones de Dassault Aviation en Burdeos-Mérignac. Tras completar satisfactoriamente las campañas de ensayos en vuelo y certificación supervisadas por la DGA en Istres, los aviones llegaron a Lann-Bihoué para someterse a las evaluaciones militares del centro de experimentación de la Aviación Naval CEPA 10/S.

Un avión de vigilancia marítima Albatros en vuelo sobre la costa sur de Francia, mostrando sus winglets y su configuración derivada de la plataforma civil Falcon 2000 de Dassault Aviation. Fotografía de DGA / Anthony Pecchi.
El programa AVSIMAR (Avions de Surveillance et d’Intervention Maritime, Aviones de Vigilancia e Intervención Marítima) comprende un total de doce aeronaves, encargadas en dos lotes: un pedido inicial de siete aparatos formalizado en diciembre de 2020 y otro de cinco adicionales en septiembre de 2025. Sustituirán a las veteranas flotas de Falcon 50M y Falcon 200 Gardian.
Derivado del Falcon 2000LXS civil de Dassault, el Albatros proporciona una mejora extraordinaria de prestaciones respecto a sus predecesores. Equipado con los eficientes motores Pratt & Whitney PW308C, ofrece un alcance de 4000 millas náuticas y una permanencia en patrulla de siete horas a 200 millas náuticas de la costa.
Esta capacidad multiplica por más de dos el alcance operativo de plataformas anteriores como el Falcon 200 Gardian y permite al Albatros enlazar sin escalas zonas francesas de mando muy alejadas entre sí, como Nueva Caledonia y Tahití, en el Pacífico.
Vista frontal del Albatros en la que destaca el radomo instalado bajo el morro, que alberga el radar SearchMaster de Thales. Detrás puede observarse el sistema electroóptico EuroFLIR 410 de Safran. Imagen: G. Gosset/Dassault Aviation.
La ventaja táctica del avión reside en su avanzado conjunto de aviónica y sensores. El radomo situado bajo el morro alberga el radar de banda X con antena activa SearchMaster de Thales, un sistema que comparte elementos comunes con el instalado en los aviones de patrulla marítima Atlantique 2 modernizados. A este se suma el sistema electroóptico e infrarrojo EuroFLIR 410 de Safran.
A diferencia de versiones internacionales, como las utilizadas por la Guardia Costera de Japón, el Albatros incorpora un sistema de misión específico integrado por el constructor naval francés Naval Group.

Vista frontal del Albatros, donde se aprecia su radomo montado en la parte inferior del fuselaje, que alberga el radar SearchMaster de Thales. Obsérvese el sistema electroóptico Safran EuroFLIR 410 situado detrás. G. Gosset / Dassault-Aviation
Asimismo, dispone de avanzados sistemas de navegación inercial (INS), GPS protegido frente a interferencias, comunicaciones por satélite (SATCOM) y un enlace de datos Link 22, elementos que le permiten operar eficazmente en entornos disputados.
El Albatros conserva las capacidades tradicionales de búsqueda y salvamento (SAR) y puede lanzar balsas salvavidas y marcadores de humo directamente desde su cabina. Su diseño mantiene además unas excelentes cualidades de vuelo a baja velocidad y baja altitud, esenciales para efectuar inspecciones visuales a corta distancia y coordinar operaciones de rescate.
Está previsto que un tercer Albatros sea entregado antes de que termine 2026. A partir de entonces, las entregas continuarán a un ritmo de dos aeronaves por año.
Aunque la actual fase de doce aviones cubrirá el conjunto de las necesidades de intervención, una segunda etapa incorporará medios complementarios, entre ellos aeronaves no tripuladas, con el objetivo de alcanzar una cobertura integral de vigilancia.

Xavier Vavasseur
defensayseguridad.es
Este artículo ha sido traducido y republicado con autorización

