Estados Unidos busca recuperar el cañón antiaéreo

Los sistemas que encajan en la nueva petición de la USAF

La Fuerza Aérea estadounidense ha abierto una consulta al mercado para localizar sistemas terrestres de cañón de calibre medio capaces de combatir drones y misiles de crucero con un coste por interceptación asumible. TRIDON Mk2, Skynex y Skyranger 30 aparecen, debido a sus características, entre las soluciones actualmente existentes que mejor responderían al perfil buscado

Redacción

La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) ha abierto una consulta al mercado para identificar posibles soluciones terrestres de cañón automático de calibre medio destinadas a reforzar la defensa próxima de sus bases e instalaciones. El Air Force Life Cycle Management Center (AFLCMC) publicó el pasado 3 de septiembre una petición de información a la industria —Request for Information, RFI— para un futuro Ground-Based, Medium-Caliber Gun Weapon System.

 

Cañón Mk3 de Rheinmetall

 

El procedimiento publicado en SAM.gov es un Sources Sought Notice mediante el cual la USAF pretende conocer qué puede proporcionar actualmente la industria y emplear esa información para definir una eventual estrategia de adquisición posterior.

El planteamiento, sin embargo, resulta extraordinariamente revelador de lo que pretende la USAF.

La Fuerza Aérea busca un sistema con un abanico amplio, ambicioso, de opciones de uso que incluya munición asequible, que pueda proporcionar defensa persistente a sus instalaciones y que sea capaz inicialmente de enfrentarse tanto a misiles de crucero subsónicos como a vehículos aéreos no tripulados de prácticamente todo el espectro, desde los pequeños UAS del Grupo 1 hasta los grandes aparatos del Grupo 5.

Además, el conjunto deberá ser ligero, modular, transportable y rápidamente desplegable, incluyendo la posibilidad de operar desde escenarios austeros. Las respuestas de la industria deberán presentarse antes del próximo 9 de octubre.

Mucho más que derribar drones

La descripción publicada por el AFLCMC permite comprender que Washington no está buscando simplemente una pieza automática sobre un vehículo.

La Fuerza Aérea ha establecido 15 parámetros básicos para comparar las soluciones disponibles:

Parámetro
1 Probabilidad de destrucción por salva frente a misiles de crucero
2 Probabilidad de destrucción frente a UAS de los grupos 1 a 5
3 Alcance oblicuo efectivo
4 Cobertura en elevación
5 Capacidad de munición
6 Capacidad para afrontar ataques múltiples o de saturación
7 Sensores integrados
8 Integración con sistemas de mando y control
9 Interoperabilidad
10 Coste por enfrentamiento
11 Necesidades de personal
12 Sistemas integrados de diagnóstico
13 Transportabilidad
14 Seguridad del sistema de armas
15 Capacidad de enfrentamiento multidominio

A todo ello se añaden 3 áreas en las que la USAF admite explícitamente compromisos entre prestaciones; para ser exactos, entre rendimiento y coste de la munición, del mismo modo que entre capacidad de los sensores orgánicos y facilidad de despliegue.

El mensaje es bastante claro, en el sentido de que el Pentágono reclama recuperar la economía del cañón antiaéreo sin renunciar a la arquitectura digital y en red de una defensa aérea moderna.

Vuelve el cañón

El problema al que responde el programa es de sobra conocido. Utilizar misiles interceptores cuyo precio puede alcanzar centenares de miles o incluso millones de dólares para destruir pequeños drones producidos por una fracción de esa cantidad constituye una ecuación difícil de sostener durante campañas prolongadas.

La artillería automática dispone, además, de una característica especialmente valiosa frente a ataques numerosos, y es su profundidad de cargador y rapidez de reataque.

De ahí que conceptos aparentemente propios de otra época —cañones de 30, 35 o 40 mm— estén regresando asociados ahora a radares AESA, cámaras electroópticas, municiones programables y sistemas digitales de mando y control.

 

ADQUIRIR CAPACIDADES: PROTECCIÓN CONTRA UAS EN INSTALACIONES CRÍTICAS: LOS ESCUADRONES DE VIGILANCIA AÉREA.

 

A priori, las necesidades publicadas por la USAF permiten identificar varias soluciones industriales que, sin que exista constancia de que hayan respondido formalmente al RFI, presentan una coincidencia particularmente elevada con los requisitos descritos.

TRIDON Mk2: quizá el encaje más directo

Entre los sistemas actualmente disponibles, el TRIDON Mk2 de BAE Systems Bofors presenta uno de los perfiles que más literalmente se aproximan a lo solicitado por la Fuerza Aérea estadounidense.

Se trata de un sistema antiaéreo autopropulsado y controlado remotamente, que utiliza el conocido cañón Bofors de 40 mm junto con munición programable 3P.

Según BAE Systems, el TRIDON Mk2 está diseñado para enfrentarse a drones, misiles de crucero y aeronaves, además de objetivos terrestres. El fabricante publica también un alcance efectivo de hasta 12 kilómetros, aunque advierte que esa cifra depende, como es natural, del blanco, la munición utilizada, los sensores disponibles y las condiciones del terreno.

 

Imagen de un TRIDON Mk2 sobre camión 6×6

 

Cada sistema dispone además de sensores propios de adquisición diurna y nocturna y de control de tiro. Su diseño modular permite instalarlo sobre distintas plataformas, combatir desde el propio vehículo o incluso descargar el módulo y operarlo remotamente desde otra posición.

El sistema ya se ha abierto mercado, y en abril de 2026, BAE Systems anunció un contrato de aproximadamente 180 millones de dólares con la agencia sueca FMV para suministrar TRIDON Mk2. Suecia y Dinamarca habían adquirido asimismo sistemas para Ucrania.

El TRIDON Mk2 aporta alta precisión, coste contenido, fácil despliegue y mantenimiento sencillo, 4 características que reproducen buena parte de las prioridades recogidas en el documento estadounidense.

La integración demostrada por Saab de TRIDON Mk2 con el radar Giraffe 1X y un sistema SHORAD de mando y control demuestra asimismo que puede integrarse dentro de arquitecturas distribuidas de sensores y efectores, aunque una eventual propuesta estadounidense exigiría naturalmente adaptar interfaces, comunicaciones y estándares a la arquitectura de la USAF.

Por prestaciones publicadas, TRIDON Mk2 puede considerarse uno de los candidatos conceptualmente más próximos al RFI, especialmente por reunir cañón de calibre medio, munición programable, movilidad, sensores, bajo coste relativo por enfrentamiento y una capacidad específicamente declarada contra misiles de crucero.

Skynex: 35 mm: defender instalaciones

Otra solución particularmente interesante es el Skynex, de Rheinmetall.

Aquí la filosofía es algo diferente del sistema anterior. Skynex no es únicamente un vehículo antiaéreo, sino una arquitectura formada por sensores, puestos de mando y efectores de 35 mm conectados en red.

Sus cañones automáticos Oerlikon emplean la conocida munición programable AHEAD, que genera delante del objetivo una nube de subproyectiles diseñada para incrementar considerablemente la probabilidad de impacto contra blancos pequeños y rápidos.

Rheinmetall publica para sus efectores Skynex una cadencia próxima a 1.100 disparos por minuto y un alcance efectivo máximo de alrededor de 4.000 metros. Como ejemplos de objetivos, la matriz alemana indentifica tanto drones como misiles de crucero.

 

Un sistema eficiente y probado, el de Rheinmetall

 

La munición constituye precisamente uno de sus mayores argumentos, ya que, frente a un misil interceptor, el proyectil de 35 mm representa un coste notablemente menor y, una vez disparado, no resulta susceptible a interferencias electrónicas. Es habitual que Rheinmetall destaque esta combinación de coste y efectividad en los sucesivos contratos internacionales que ha conseguido para Skynex.

El sistema ofrece, además, capacidad de conexión entre diversas unidades tácticas y su integración dentro de escalones superiores de mando y control, otro requisito explícitamente valorado por la Fuerza Aérea estadounidense.

Su principal interrogante respecto al RFI probablemente estaría en la transportabilidad y velocidad de despliegue de la arquitectura completa.

Skynex puede desplazarse sobre camiones, pero una configuración distribuida compuesta por sensores, centro de control y varios cañones puede requerir una huella logística superior a la de un sistema completamente integrado sobre un único vehículo.

Quizás eso no lo descarta, sino que simplemente constituya uno de los compromisos que precisamente la USAF pretende estudiar.

Skyranger 30: orientado al mercado estadounidense

El tercer sistema que merece atención especial es el Skyranger 30.

Del mismo fabricante alemán, Rheinmetall ha desarrollado esta torre antiaérea alrededor de un cañón 30×173 mm KCE, capaz de emplear igualmente munición programable AHEAD.

La versión actualmente promovida dispone de un alcance efectivo de aproximadamente 3.000 metros y puede combinar el cañón con misiles antiaéreos de corto alcance.

 

El Skyranger 30 montado sobre blindado 8×8

 

Sus sensores electroópticos y el radar de búsqueda permiten que el sistema genere su propia imagen aérea y opere de manera autónoma o integrado dentro de una red de defensa aérea.

Pero existe una característica que hace particularmente interesante al Skyranger para Estados Unidos, porque American Rheinmetall ya ha desarrollado una configuración orientada expresamente a las fuerzas armadas estadounidenses.

En 2023 la empresa mostró el Skyranger 30 instalado sobre el vehículo terrestre no tripulado Ripsaw M5 de Textron Systems, combinando un cañón de 30 mm con una cadencia de hasta 1.250 disparos por minuto, munición AHEAD, vigilancia aérea de 360 grados y capacidad para integrarse mediante arquitectura abierta con FAAD C2, el sistema estadounidense Forward Area Air Defense Command and Control.

El fabricante afirmó entonces específicamente su utilización tanto junto a fuerzas móviles como para la protección de instalaciones y activos fijos.

La integración en sistemas estadounidenses de mando y control suele convertirse en uno de los grandes obstáculos para adaptar equipos extranjeros. Pero, en el caso del Skyranger, éste ha sido concebido y promovido contemplando esa posibilidad.

Rheinmetall ofrece actualmente el Skyranger 30 a las Fuerzas Armadas estadounidenses como solución SHORAD/C-UAS adaptada al mercado nacional.

En todo caso, la información pública del fabricante no permite establecer hasta qué punto el cañón de 30 mm alcanzaría por sí mismo los valores de probabilidad de destrucción frente a misiles de crucero y UAS de los grupos superiores que eventualmente determine la USAF.

Será precisamente ese tipo de información —alcances, salvas necesarias y comportamiento frente a ataques múltiples— la que los fabricantes deberán proporcionar al Gobierno estadounidense.

La alternativa estadounidense: XM914 y M-SHORAD

Estados Unidos dispone asimismo de tecnologías nacionales capaces de conformar otra solución.

El vehículo SGT Stout, anteriormente denominado M-SHORAD Increment 1, integra sobre un Stryker A1 una torre RIwP de Moog equipada, entre otros efectores, con el cañón XM914 de 30×113 mm, misiles Stinger y sensores radar y electroópticos.

El sistema utiliza además FAAD C2, proporcionando ya una arquitectura completamente integrada dentro de la defensa aérea estadounidense. El XM914 se encuentra igualmente instalado en sistemas estadounidenses C-UAS como M-LIDS. Además, el Ejército ha desarrollado progresivamente municiones específicas para enfrentarse a pequeños drones, incluyendo proyectiles de proximidad y airburst.

 

Un Stout sobre vehículo Striker

 

Sin embargo, adaptar directamente el SGT Stout al requerimiento de la Fuerza Aérea no parece tan sencillo, porque el sistema fue concebido fundamentalmente para acompañar a las fuerzas terrestres mecanizadas y protegerlas frente a helicópteros, aeronaves y UAS. Un Stryker 8×8 completo supone además una solución relativamente pesada para un requisito que enfatiza expresamente una arquitectura ligera y rápidamente transportable.

Más probable sería aprovechar componentes estadounidenses ya disponibles —cañón, municiones, sensores, torre y FAAD C2— para desarrollar una configuración específica de defensa de bases.

Slinger: formidable contra drones, pero todavía lejos del conjunto del requisito

También existen sistemas más ligeros que podrían resultar atractivos, aunque quizás sólo para algunos apartados del requerimiento.

El Slinger de la australiana EOS, por ejemplo, combina un cañón M230LF de 30×113 mm, radar AESA Echodyne, sensores electroópticos y munición especializada de proximidad.

La torre pesa menos de 400 kilogramos y puede instalarse sobre plataformas relativamente pequeñas, lo que ofrece una extraordinaria ventaja desde el punto de vista de transporte y despliegue.

 

El EOS no dispone de la potencia del resto de sistemas tratados aquí, pero puede ocupar un lugar en las capas que hay que cubrir

 

EOS publica capacidad para seguir y destruir drones a distancias superiores a 800 metros.

Con la información pública que puede consultarse, EOS no atribuye al Slinger una capacidad equivalente contra misiles de crucero ni contra todo el espectro UAS de los grupos 1 a 5.

Puede satisfacer de manera sobresaliente la parte inferior de la amenaza y el requisito de transportabilidad, pero no puede considerarse actualmente un equivalente directo de TRIDON, Skynex o Skyranger para el conjunto del RFI.

Los sistemas que mejor encajan

Tomando únicamente las capacidades públicamente declaradas por organismos oficiales y fabricantes, el panorama puede resumirse de la siguiente manera:

Sistema Calibre Misiles de crucero UAS Sensor orgánico Movilidad/despliegue Encaje aparente
TRIDON Mk2 40 mm Sí, declarada Alta Muy alto
Skynex 35 mm Sí, declarada Arquitectura integrada Media/alta Muy alto
Skyranger 30 30 mm Capacidad SHORAD general Muy alta Alto
SGT Stout/M-SHORAD 30 mm No acreditada públicamente para el cañón Alta táctica, menor estratégica Medio
EOS Slinger 30 mm No publicada Muy alta Parcial

Queremos anotar que esta clasificación no implica que ninguna de estas empresas haya presentado formalmente una respuesta a la USAF. No existe por ahora una lista oficial de competidores. Es simplemente una valoración técnica basada en el grado de coincidencia entre las características públicamente conocidas de cada sistema y los parámetros que la Fuerza Aérea estadounidense ha decidido investigar.

TRIDON, Skynex y Skyranger parten con argumentos muy serios

Si se toma literalmente el anuncio estadounidense, TRIDON Mk2 puede ser probablemente el sistema existente que reúne de manera más equilibrada las características solicitadas.

La combinación de 40 mm, munición programable, capacidad específicamente declarada contra drones y misiles de crucero, sensores propios, modularidad, movilidad y coste reducido por enfrentamiento coincide de forma muy directa con la filosofía del RFI.

Skynex ofrece por su parte una solución especialmente convincente para la defensa permanente o semipermanente de instalaciones, con una arquitectura de sensores y cañones de 35 mm expresamente concebida para combatir drones y misiles de crucero.

Y Skyranger 30 presenta probablemente el mayor grado de adaptación previa al ecosistema estadounidense gracias a su arquitectura abierta, su posible integración con FAAD C2 y el trabajo ya realizado por American Rheinmetall para promoverlo en Estados Unidos.

Una nueva capa para proteger las bases estadounidenses

Más allá del modelo finalmente elegido, el RFI confirma una evolución importante, porque Estados Unidos parece asumir que la protección de aeródromos, depósitos, centros logísticos y otras instalaciones frente a ataques masivos de drones y misiles de crucero no puede descansar exclusivamente en interceptores de elevado coste, como hasta ahora. La solución deberá ser estratificada.

Los misiles continuarán ocupándose de los objetivos más exigentes y distantes. La guerra electrónica y las armas de energía dirigida añadirán otras capas. Pero, en el último cinturón de defensa, el cañón automático vuelve a ofrecer algo extraordinariamente difícil de sustituir, como es una munición abundante, alta cadencia, reacción inmediata y un coste de interceptación más que razonable frente a soluciones mucho más onerosas y disponibles en menor número.

Sólo que el cañón antiaéreo que busca ahora Estados Unidos tiene poco que ver con los sistemas del siglo pasado. Es cierto que la tecnología básica es antigua, pero la arquitectura que la rodea, no.

Redacción

defensayseguridad.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR NOTICIA

NOTICIAS DESTACADAS

La Armada incorporará un nuevo buque multipropósito
La Marina licita por 30 millones un tercer navío de la clase Carnota. El nuevo buque deberá combinar...
Seguir leyendo
Estados Unidos busca recuperar el cañón antiaéreo
Los sistemas que encajan en la nueva petición de la USAF La Fuerza Aérea estadounidense ha abierto una...
Seguir leyendo
Marruecos: el poder aéreo y sus límites
La Real Fuerza Aérea marroquí ha experimentado una profunda modernización con los F-16, los Apache y...
Seguir leyendo
Saab prepara el futuro del GlobalEye: alerta temprana tripulada y no tripulada
Saab detecta interés entre potenciales clientes por operar conjuntamente su GlobalEye y el nuevo LoyalEye...
Seguir leyendo
Reino Unido conoce el Hürjet
Un instructor británico de F-35B ha volado el entrenador turco dentro de la ronda de familiarización...
Seguir leyendo

COMPARTIR NOTICIA

defensalogo
Resumen de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por él. De estas cookies, las que se clasifican como necesarias se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funciones básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador sólo con su consentimiento. También tiene la opción de excluirse de estas cookies. Sin embargo, la exclusión de algunas de estas cookies puede afectar a su experiencia de navegación.