Un mortero automatizado que dispara, se oculta y se adapta al campo de batalla moderno
La artillería ligera sobre vehículos dejó hace tiempo de ser un lujo. En conflictos donde la movilidad se convierte en supervivencia, los sistemas capaces de proporcionar fuego inmediato, preciso y protegido ganan peso. El Patria NEMO, con su mortero de 120 mm integrado en una torre automática, es una de esas piezas que cambia las reglas del juego… o al menos, las estira.
Desarrollado en Finlandia, este sistema lleva años transitando entre presentaciones comerciales, contratos discretos y pruebas operativas. Sin sustituir al sistema AMOS, puede considerarse una evolución ligera del mismo: hereda parte de su tecnología de automatización y capacidades de fuego, pero en una versión más simple, de un solo tubo, con menor peso y mayor versatilidad en cuanto a plataformas. El NEMO ha terminado consolidándose comouna solución pragmática para unidades mecanizadas y flotas ligeras, buscando un equilibrio entre volumen de fuego, velocidad de despliegue y protección de la tripulación.
Qué lleva dentro el NEMO
A simple vista, el NEMO es una torre de acero con un cañón liso de 120 mm. Pero en realidad, es un mortero de nueva generación que no requiere que el artillero asome la cabeza ni abandone el casco blindado del vehículo para operar. Todo —carga, puntería, disparo y comunicación con sistemas superiores— se realiza desde el interior, con una automatización que reduce al mínimo el número de operadores.
Su torreta gira 360° y permite tanto fuego indirecto como disparo directo, útil para autodefensa. Puede disparar hasta 10 proyectiles por minuto en ráfagas, manteniendo un ritmo sostenido inferior. Pero lo verdaderamente interesante es su capacidad MRSI, que permite lanzar varias granadas con distintas trayectorias para que impacten en el objetivo al mismo tiempo. Eso no sólo complica la defensa del enemigo, sino que acorta el tiempo de exposición del vehículo.
Funciona sobre vehículos blindados de ruedas (6×6 o 8×8), chasis de orugas e incluso barcos patrulleros costeros. La torre puede adaptarse, desmontarse, integrarse en contenedores ISO o evolucionar con nuevos sistemas de puntería y mando. La modularidad no es un eslogan aquí: forma parte del diseño.

Nemo sobre solución 6×6. Foto: Patria
El mortero que dispara y desaparece
No basta con tener buena pegada. El NEMO está pensado para actuar, moverse y volver a disparar antes de que el enemigo localice la posición de fuego. Su tiempo de preparación es de segundos, y la munición viaja almacenada dentro del vehículo, protegida y lista para ser empleada sin necesidad de descargar.
A nivel de protección, la tripulación trabaja bajo blindaje contra armas ligeras, esquirlas, minas y amenazas NBQ. No es un carro de combate, pero está pensado para estar allí cuando la infantería lo necesita y desaparecer cuando empiezan a caer las respuestas.
El sistema, además, se conecta con redes de mando, permite recibir coordenadas desde observadores avanzados o drones, y participar en operaciones coordinadas con otras plataformas. Es decir, no sólo dispara: colabora, comparte y sobrevive.
Quién lo usa y quién lo estudia
A día de hoy, Arabia Saudita lo opera sobre vehículos LAV, integrados en su Guardia Nacional. Eslovenia fue uno de los primeros clientes del sistema, aunque no hay confirmación pública reciente sobre su despliegue activo ni cifras verificadas sobre su incorporación en unidades operativas. Emiratos Árabes Unidos apostó por su versión naval para patrulleras costeras. Y Suecia ha firmado para equipar varias embarcaciones rápidas con el sistema, ampliando su apuesta por soluciones de fuego indirecto embarcadas.
Hungría lo ha incorporado a sus Lynx KF41, y Alemania ha dado luz verde a su integración como parte del programa CAVS, aunque sin plazos de entrega inmediatos. Mientras tanto, Estados Unidos lleva años probándolo: lo ha montado en plataformas Stryker, lo ha llevado a ejercicios con fuego real… pero de momento, no lo ha adoptado oficialmente.

Nemo embarcado. Foto: Patria
Y Polonia, pese a producir el vehículo Rosomak compatible con el sistema, no parece haber confirmado públicamente su uso con NEMO. No hemos encontrado declaraciones oficiales ni evidencia de que el sistema esté en servicio operativo en sus fuerzas armadas; las referencias disponibles apuntan sólo a compatibilidad potencial y estudios industriales. En este caso, la industria, con sus propuestas, iría por delante del planeamiento.
Un arma pensada para quedarse y competir duro en el mercado
El Patria NEMO no es un substituto de la artillería pesada, ni pretende competir con lanzadores de cohetes o cañones autopropulsados. Su papel está en otro lugar: cubrir la brecha entre la infantería y la artillería, ofreciendo a los batallones mecanizados una capacidad propia de fuego indirecto que puedan mover, operar y ocultar sin apoyo externo inmediato.
El sistema está maduro, ha sido probado en varios teatros operativos —desde el desierto saudí al Báltico—, y su modularidad le garantiza actualizaciones futuras. Si hace falta iluminar una ladera o silenciar una posición fortificada, un NEMO está demostrando que puede ser una solución segura y competitiva.
Redacción
defensayseguridad.es


4 respuestas
Escribano presento una torre similar en prestaciones en FINDEF. 10km de alcance, 10 disparos por minuto y 4 sostenido. Espero verlo pronto sobre los VAC y lo vehículos sobre ruedas que sustituyan a los BMR.
Te refieres a la GMOS. Tiene unas características muy similares a la torreta del Nemo.
En principio, está previsto (aunque no decidido, aún) que se integre en el Dragón 8×8.
Complementariamente, también podría montarse en el MRAP 6×6 Ferox de Escribano (de origen emiratí).
Veremos si se montaría en el eventual «BMR» 6×6 que Indra estaría diseñando. A mí me parece más interesante sobre Dragón.
Este portamortero podría formar también parte de un sistema antidron, operando en red (Aracne) en apoyo a la solución VSHORAD específica. Podría disparar granadas programables para destruir enjambres de drones.
La solución VSHORAD específica debería incluir un vehículo con cañón de 30 o 40 mmmm. El Skyranger alemán usa uno rápido, de tipo revolver, de 30 mm. Nuestros Bushmaster de 30 mm son actualizables a 40 mm, sin modificar la torre. Un cañón de 40 mm con munición Airburst sería preferible a uno rápido de 30 mm.
A esto se añadirían misiles Mistral y Fox.
Más una torre Guardian 2.0 con cañón de 12.7 para autodefensa contra infantería y un lanzador de granadas programables de 40 mm para defensa antidron cercana.
Podría ser una solución mejor que el Skyranger alemán. Sobre todo si se consigue operar en red con el portamortero de 120 o 81 mm.
La GMOS que comentas, en su formato de 81 mm, montada en un Ferox 6×6 MRAP de Escribano quedaría muy chula.
Podría formar parte de un grupo de escoltas de convoyes:
-Un Ferox con cañón de 30 mm (no el del Dragón, sino el del Apache que ya presentó Escribano en su Ferox (o el del Tigre, alternativamente)). Este cañón admite también munición de tipo Airburst, muy útil contra drones e infantería atrincherada.
El Ferox que presentó Escribano lleva, además, 4 lanzadores Spike. Yo aquí cambiaría esto por un lanzador modular de efectores múltiples, que se insertarían en casetes (con dos casetes en cada lado, donde ahora van los dos tubos para los Spike), con las siguientes opciones por casete: 1 Spike/Akeron MP, 6 Fox, 6 Q-Slam 40, o 4 cohetes guiados de 70 mm. Con cuatro ranuras (donde ahora van los cuatro Spike) por Ferox, permite configurar libremente el vehículo para la misión (y llevar en el interior casetes para recargar, aunque la recarga tendría que hacerse desde el exterior).
Por ejemplo, en una configuración de escolta, este Ferox llevaría una combinación de Fox (contra drones e infantería), q-slam 40 y cohetes guiados (contra objetivos más robustos).
-Y el Ferox portamortero, con la GMOS de 81 mm. Podría disparar sin pararse, lo cual es importante para la misión de escolta. Aparte de contra infantería, el mortero, con una granada programable, se podría usar contra enjambres de drones. Aquí ya sería cuestión de enlazar todo en red para que la acción sea coordinada
-Para el calibre de 120 mm, usaría el sistema Alakran, aunque este no permite disparar en marcha. Sería para un caso de uso diferente. (El GMOS de 120 mm lo montaría en el Dragón).
-El Ferox anterior, con ese cañón de 30 mm que ya presentó Escribano, podría servir también como base de un Vehículo de Exploración de Caballería ligero. No sustiturise un VEC Dragón con esto, sino que lo complementaria.
Para esa misión, llevaría dos misiles Spike/Akeron, y dos casetes de misiles Fox para lidiar mejor con drones.
Podría llevar un mástil telescópico para los sensores y/o un dron cautivo. (El dron cautivo también es buena idea para el Ferox de escolta, pues a velocidad media puede seguir al vehículo en marcha).
Dentro, en la versión VEC, llevaría la electrónica avanzada de escucha electromagnética.
-Por último, para acabar con el tema de los Ferox, estaría la versión de transporte de tropas. No sustituiría a los Dragones VCI, sino que los complementaria: un A400M podría transportar fácilmente un Ferox y un Vamtac ST5 en orden de combate.
Este Ferox de transporte llevaría una Guardian 2.0 con cañón de 12.7 mm y lanzagranadas de 40 mm con granadas programables, que son efectivas contra drones (son parte de la solución Cervus III).
De esta manera, un transporte de tropas iría bien protegido:
-buen blindaje de serie gracias a qué el vehículo es un MRAP
-el propio transporte de tropas tiene capacidad hardkill antidron (a diferencia de los Boxer APC y Patria 6×6 alemanes)
-el mismo tipo de vehículo los escoltaría por delante, simplificando la logística: me refiero al Ferox con cañón de 30 mm y misiles Fox
-más otro Ferox, el de la torre GMOS de 81 mm, para ampliar la pegada contra drones e infantería.
Todo ello en complemento a los Dragones.