El nuevo submarino del programa Barracuda refuerza la renovación de la fuerza submarina francesa y sustituirá progresivamente a los veteranos Rubis

Redacción
Naval Group ha entregado en Cherbourg, ayer, 24 de junio, el submarino nuclear de ataque De Grasse, cuarto de los 6 previstos dentro del programa Barracuda para la Marine Nationale. La entrega se produce apenas 4 meses después del inicio de sus primeras pruebas en el mar, realizadas el 24 de febrero de este año 2026.
El De Grasse se beneficia de la experiencia acumulada con los Suffren, Duguay-Trouin y Tourville, los 3 primeros submarinos del programa. Esa continuidad industrial ha permitido acortar plazos, estabilizar procesos de construcción y reducir incertidumbres en la fase de pruebas. Los 3 anteriores ya están en servicio activo: Suffren desde junio de 2022, Duguay-Trouin desde abril de 2024 y Tourville desde julio de 2025.

El Suffren, primero de su clase
Según Naval News, los submarinos de la clase Suffren, también conocida como Barracuda, destacan por su propulsión nuclear, su propulsión por bomba de chorro —pump-jet—, sus sistemas de combate de nueva generación y su capacidad para emplear misiles de crucero navales, torpedos F21 y misiles antibuque Exocet SM39. Están diseñados para operar más de 270 días al año y cuentan con una vida útil superior a 30 años, con servicio previsto hasta, al menos, 2060.
El programa Barracuda está gestionado por la Dirección General de Armamento —DGA—, en asociación con el Comisariado de Energía Atómica y Energías Alternativas —CEA— y Naval Group. Su objetivo es reemplazar a los 6 submarinos de la clase Rubis, puestos en servicio entre las décadas de 1980 y 1990, por una nueva generación de submarinos nucleares de ataque con mayor sigilo acústico, autonomía, movilidad y capacidad de armamento.
El De Grasse fue transferido a su dispositivo de puesta a flote en Cherbourg en mayo de 2025. Posteriormente, su reactor nuclear alcanzó la divergencia en diciembre de 2025, antes de iniciar las pruebas en muelle y, más tarde, las pruebas en el mar.
Los 2 últimos submarinos del programa, Rubis y Casabianca, se encuentran actualmente en construcción en distintas fases de avance en los astilleros de Cherbourg. Sus entregas están previstas durante el resto de la década, con el objetivo de completar la nueva flota antes de 2030.
Con esta entrega, Francia consolida la renovación de una capacidad central para su política naval. Los SNA clase Suffren aportan a la Marine Nationale medios de escolta, inteligencia, acción en profundidad, apoyo a fuerzas especiales y protección de unidades de alto valor, incluidos los grupos aeronavales y los submarinos nucleares lanzamisiles.
Para Naval Group, el avance del programa refuerza su posición como integrador de sistemas y como uno de los pocos actores europeos capaces de cubrir el ciclo completo de un submarino nuclear, desde el diseño y la construcción hasta el sostenimiento y la retirada final.
La entrega del De Grasse supone, por tanto, un paso relevante en la modernización submarina francesa y en la sustitución progresiva de la clase Rubis, en un contexto de creciente competencia naval y mayor presión sobre los espacios marítimos de interés para Francia.
Redacción
defensayseguridad.es

