Polonia ha anunciado al vencedor del concurso para dotar a su Armada de nuevos submarinos convencionales en el marco del programa Orka

AIP: pocas opciones de victoria en cualquier concurso tendrán los S-80, hasta que no sean capaces de demostrar su operatividad con el AIP instalado
El ganador es Saab, con su modelo A26, que sumará tres unidades para reforzar la presencia polaca bajo el mar.
El contrato, valorado en unos 10.000 millones de zlotys (aproximadamente 2.730 millones de dólares), incluye además mecanismos de cooperación industrial y defensa conjunta con Suecia. Saab se ha comprometido a adquirir armamento polaco y a proporcionar un submarino temporal “gap filler” con el fin de mantener la formación y capacidades de la Marina polaca mientras se concretan las entregas del A26.
La decisión pone fin al largo proceso de selección en el que competían varias ofertas: entre ellas las del alemán ThyssenKrupp Marine Systems (con su Type 212CD), la italiana Fincantieri, la francesa Naval Group, la española Navantia con su S‑80 Plus, y la surcoreana Hanwha Ocean.
La propuesta sueca ha resultado decisiva al conjugar «tiempo de entrega, capacidad operativa —especialmente en el Báltico— y los términos del paquete industrial», según declaraciones del gobierno polaco.
Con esta adjudicación, Polonia lanza una nueva etapa en su política naval. El objetivo es sustituir al veterano submarino de origen soviético ORP Orzeł, único activo actualmente, y recuperar una capacidad submarina robusta, adaptada a las exigencias del Báltico. El contrato con Saab prevé que la firma definitiva se culmine antes del segundo trimestre de 2026 y la primera entrega esté prevista hacia 2030.
Este anuncio tiene implicaciones trascendentes: no sólo para la proyección marítima de Polonia, sino también para el equilibrio en la región báltica, potenciando tanto la disuasión como la interoperabilidad con aliados en el marco de la alianza atlántica.
El desenlace del concurso ha supuesto un revés para Navantia, que había puesto en valor las capacidades del S-80 Plus como producto nacional de alta autonomía, especialmente tras su reciente entrada en servicio con la Armada. Pese al esfuerzo industrial desplegado para convencer a los polacos, la oferta no logró imponerse en Varsovia.
Medios
defensayseguridad.es


3 respuestas
Mientras tengamos al régimen criminal y corrupto no ganaremos ningún contrato. Las Democracias no se alinean con dictaduras.
Jo macho, te has pasado un montón. No será porque el AIP del S-80 no está todavía en servicio?
Los submarinos suecos no están en servicio y van con retrasos. Así pues le vas a contar a los ladrones y etarras de tus acólitos las mentiras que quieras, CRIMINAL COMUNISTA LADRON Y ASESINO DEL PUEBLO.