Irlanda mira a KNDS Francia para relevar su flota blindada: una compra “de varios cientos” y más de 1.000 millones

El Griffon
Irlanda lleva años en los márgenes más delgados de la defensa, pero el escaso inventario de su material militar podría tener grandes noticias en cuanto a adquisiciones a no mucho tardar. Según La Tribune Dimanche, en el periodo 2015–2024 Dublín apenas habría contratado 53,1 millones de euros en sistemas de origen francés. Pero ese patrón podría cambiar de manera brusca: el medio francés sostiene que el Gobierno irlandés prevé encargar “varios cientos” de vehículos blindados a KNDS Francia para renovar, antes de 2030, una flota que se estaría volviendo cara y difícil de sostener por antigüedad y mantenimiento.
La información publicada apunta a un interés claro por plataformas del programa francés Scorpion, con prioridad para el Jaguar (de reconocimiento y combate) y el Serval (un blindado ligero/multirrol).
Pero también, y en cantidades más limitadas, estrían el Griffon (transporte de tropas/multirrol) y el obús ATP CAESAR (artillería sobre camión).
Siempre según La Tribune Dimanche, el pedido se estructuraría en varios tramos y estaría valorado en más de 1.000 millones de euros.
La formalización del contrato podría coincidir con una visita a Dublín —todavía en planificación— de la ministra francesa Catherine Vautrin, probablemente a finales de marzo o principios de abril.
Contratación: opción gobierno a gobierno y el espejo belga
Dublín querría cerrar la compra mediante un acuerdo G2G (gobierno a gobierno), inspirado en el modelo CaMo implementado entre Francia y Bélgica. La lógica del esquema es conocida: mismos vehículos, doctrina operativa alineada, organización de unidades comparable y arquitectura digital común.
En el caso belga, La Tribune Dimanche recuerda que Bruselas encargó más de 650 vehículos en 2 lotes a la Dirección General de Armamento (DGA), que adquirió los sistemas a la industria en nombre de Bélgica.
La exclusiva añade que Irlanda podría intentar encajar la operación en el instrumento europeo SAFE (Security Action for Europe), el mecanismo de 150.000 millones de euros destinado a facilitar compras de armamento mediante préstamos en condiciones atractivas. Pero, Irlanda aún tendría que solicitar ese préstamo —y no estaría claro que lo haya hecho—. Para ser elegible, el país debería firmar un contrato con la DGA antes del 31 de mayo, y las entregas tendrían que completarse antes de finales de 2030.
El interés por sistemas franceses, con Thales como precedente
La nota sugiere que el giro irlandés no se limitaría al ámbito terrestre. Irlanda estaría mirando también a equipos franceses en áreas donde tradicionalmente han pesado proveedores estadounidenses. Entre los ejemplos, el artículo menciona radares y sonares de Thales.
Como antecedente, se cita que en junio el Ministerio de Defensa irlandés firmó un contrato “multimillonario” con Thales DMS France para suministrar un sistema de sonar de última generación, orientado a detección de submarinos y a mejorar la vigilancia de cables submarinos para la Armada irlandesa.
Si se confirma, la operación tendría un valor que va más allá del número de vehículos. Irlanda no estaría comprando un “blindado” aislado, sino una familia completa (Jaguar/Serval/Griffon y potencialmente CAESAR) asociada a un concepto de fuerza digitalizada e interconectada (Scorpion) y a un marco de relación G2G con Francia.
Para un país como Irlanda, en el rango bajo de capacidades militares, y en un tiempo europeo donde los plazos de entrega, el sostenimiento y la interoperabilidad pesan tanto como las prestaciones puras del material que realmente se quiere, con un paquete de este tamaño —y con arquitectura común— Dublín estaría priorizando capacidad real, mantenimiento asumible y coherencia de flota.
Fuente: La Tribune Dimanche (exclusiva de Michel Cabirol), 21/02/2026.
Redacción
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