Integrar el NSM en la defensa de costa española sigue siendo una opción muy positiva
El ensayo, revelado por Janes, amplía las posibilidades de despliegue del misil adquirido por España para sus fragatas F-100 y F-110. Su empleo desde tierra ofrece también una vía de modernización para el RACTA 4, mientras la Armada prepara su posible integración en los submarinos S-80

Redacción ![]()
Kongsberg ha probado el lanzamiento de un vehículo de ensayos del Naval Strike Missile (NSM) desde un contenedor marítimo, según ha informado Janes. La prueba se realizó el 1 de octubre en un campo militar cuya ubicación no se ha divulgado, utilizando un lanzador cuádruple alojado en un contenedor de 20 pies. El techo se abre para permitir el disparo.

Imagen de las pruebas de lanzamiento del NSM desde el primer lanzador de fabricación australiana para el misil Naval Strike Missile (NSM). Es una imagen de 2024 de KONGSBERG, no corresponde a la prueba de este mes sobre contenedor.
La información fue confirmada al medio por Ståle Mortensson, vicepresidente de Desarrollo de Negocio y Estrategia de la división de misiles de Kongsberg, durante la feria Land Forces, celebrada en Perth, Australia. El proyectil empleado era un vehículo de pruebas BTV, equivalente en tamaño y peso al misil, pero sin cabeza de guerra activa. El ensayo es un importante paso en la validación del lanzamiento desde esta configuración.
Mortensson señaló su utilidad para despliegues discretos y operaciones expedicionarias, así como para misiones de ataque terrestre. Aunque la información se dio a conocer en Australia, la localización del lanzamiento, como decimos, no está confirmada.
El NSM en España
La evolución del NSM tiene un interés directo para las Fuerzas Armadas españolas. Como se recordará, España seleccionó el misil en 2022 y Kongsberg anunció el 15 de diciembre de 2023 un contrato por 305 millones de euros, tramitado a través de la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN —NSPA—. El fabricante señaló a las nuevas fragatas F-110 como la primera clase española que lo incorporaría y citó su instalación en las F-100 dentro de la modernización de media vida (MLU) de estos buques, según su comunicado oficial.
Las primeras entregas de misiles para España están previstas para 2027, conforme al calendario que la Armada comunicó en 2023.
Así, las dos series de buques destinatarias, por el momento, del misil son las siguientes:
| Serie | Buques previstos |
|---|---|
| F-100, clase Álvaro de Bazán | Álvaro de Bazán (F-101), Almirante Juan de Borbón (F-102), Blas de Lezo (F-103), Méndez Núñez (F-104) y Cristóbal Colón (F-105). |
| F-110, clase Bonifaz | Bonifaz (F-111), Roger de Lauria (F-112), Menéndez de Avilés (F-113), Luis de Córdova (F-114) y Barceló (F-115). |
Los estudios para incorporarlo a los S-80
La Armada también prepara la posible incorporación de una variante del NSM lanzable desde submarino a los S-80. Esta línea de trabajo está plenamente documentada en contratos oficiales con Navantia, aunque se desconocen los detalles de su evolución a día de hoy.
El BOE de 2 de diciembre de 2024 recogía la adjudicación a Navantia de la Fase I del estudio técnico para preparar esa integración, correspondiente al expediente 2024/AR40U/00002465E. La adjudicación se produjo el 14 de noviembre de aquel año y el valor de la oferta seleccionada fue de 198 347,11 euros.
Posteriormente, el BOE de 21 de noviembre de 2025 publicó la formalización del contrato de la Fase II, expediente 2025/AR40U/00001845E, adjudicado el 17 de octubre de 2025, también a Navantia. En este caso, el valor de la oferta seleccionada ascendió a 749 637 euros. El anuncio justifica la participación de la empresa por su condición de autoridad de diseño del S-80, responsable de aprobar las modificaciones de la plataforma.

El S-81, Isaac Peral . Imagen: Armada
La memoria justificativa de necesidad de esta segunda fase, emitida por la Sección de Submarinos y Actividades Subacuáticas de la Dirección de Sostenimiento de la Armada y publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público, precisó el alcance de los trabajos, que se concretarían en definir los requisitos finales de la variante submarina, elaborar diseños preliminares de los subsistemas y desarrollar las especificaciones del sistema y sus interfaces. También se contemplaba analizar el apoyo logístico integrado y evaluar los riesgos técnicos y del proyecto.
Todos ellos son trabajos preparatorios para fundamentar una decisión sobre el inicio formal del proyecto y la participación industrial. Por tanto, se acreditaba contractualmente una iniciativa específica de la Armada para disponer del misil integrado y operativo en los S-80.
Otra variable de uso: la oportunidad para el RACTA 4
El interés español por este misil podría extenderse a la defensa del litoral español, un segmento de la defensa realmente necesitado de actualizarse con efectores modernos que se vean complementados por la actual capacidad artillera de los obuses SIAC. En ese sentido, el NSM dispone ya de un sistema terrestre de defensa costera, el NSM Coastal Defence System, que Kongsberg ofrece con mando y control en red, capacidad de enfrentamiento contra varios objetivos y empleo de información de blancos más allá del horizonte. La configuración en contenedor ensayada ahora, si bien añade otra posibilidad de instalación a la familia de misiles noruegos, no sería la que hemos venido proponiendo en DYS, y que se basaría en la que ya incluye lanzadores sobre vehículos.
Para el Regimiento de Artillería de Costa n.º 4 (RACTA 4), objetivo de nuestra propuesta, la incorporación de baterías móviles de misiles antibuque supondría un salto considerable. La unidad mantiene entre sus materiales los obuses SIAC 155/52, dotados de un respetable alcance de unos 40 kilómetros. Por contra, Kongsberg anuncia actualmente para el NSM un alcance superior a 300 kilómetros, lo que, para un regimiento artillero de costa como el RACTA 4, supondría una cobertura formidable, muy por encima de sus actuales capacidades.

En todo caso, la mejora no se limitaría a la distancia de tiro. Desde el punto de vista operativo, disponer de lanzadores móviles permitiría ampliar las opciones de despliegue y dispersión, dificultar la localización de las baterías y reforzar la capacidad de negar a una fuerza naval adversaria el acceso a determinadas áreas. En un espacio de la importancia del Estrecho de Gibraltar, esa capacidad constituiría un refuerzo sustancial de la disuasión, pero no solo. Las posibilidades para la defensa costera de los archipiélagos, con aguas mucho más abiertas que las del Estrecho, por ejemplo, se verían incrementadas de manera exponencial.
Como decimos, en DYS ya hemos abordado expresamente esta posibilidad. En «Modernización del RACTA-4. Una propuesta», Mario López Vittori planteó incorporar baterías de NSM sobre camión para aumentar el alcance, la movilidad y la capacidad antibuque del regimiento. Su trabajo proponía aprovechar, con toda lógica, la elección del mismo misil por la Armada como punto de partida para una mayor comunidad de medios entre ambos ejércitos. Se trata de una interesantísima propuesta del autor que, por lo que sabemos, goza de apoyos en el Ministerio de Defensa.

El StrikeMaster. Lanzador doble de NSM
Posteriormente, en el artículo «StrikeMaster en Europa. El RACTA-4 merece recursos actuales (y II)», retomamos la cuestión a propósito de la configuración australiana del NSM sobre el vehículo protegido Bushmaster. Aquel análisis relacionaba esta solución con el sistema NMESIS de los Marines estadounidenses y con la creciente importancia de las baterías costeras móviles.
Una capacidad completa para la defensa del litoral
La existencia de distintas plataformas ofrece alternativas reales y muy válidas para estudiar una eventual incorporación española. El nuevo contenedor constituye, cómo no, una opción adicional, pero su aparición no determina que sea la configuración más adecuada para, en el caso que nos ocupa, el RACTA 4. La elección exigiría comparar sus prestaciones con las de vehículos lanzadores dedicados, atendiendo a la movilidad, los tiempos de despliegue, el sostenimiento y el coste del conjunto.

RACTA-4
En cualquier caso, dotar al regimiento de misiles exigirá adquirir e integrar una capacidad completa: lanzadores, munición, medios de reconocimiento y adquisición de objetivos, comunicaciones, dirección de tiro, apoyo logístico y formación. Al mismo tiempo, compartir la familia de misiles con la Armada ofrecería oportunidades de cooperación en sostenimiento y formación, cuyo alcance dependería de las configuraciones elegidas. El contrato naval contempla desarrollar la participación industrial española e incluye una propuesta para establecer capacidad de mantenimiento del NSM durante su ciclo de vida en la base naval de Rota, lo que sin duda ayudará a establecer una base industrial nacional que evolucione y permita ampliar las capacidades soberanas.
El NSM sería un candidato de gran valor para modernizar la artillería de costa española. Su adquisición para las fragatas y su previsible incorporación a los submarinos proporcionan un punto de partida favorable para estudiar una solución terrestre, aunque requiera de su propio programa y financiación. Para el RACTA 4, necesitado de ampliar sus medios de respuesta frente a amenazas navales modernas, unas baterías móviles de este misil representarían una mejora sustancial de alcance, flexibilidad y capacidad de disuasión.
Redacción
DYS

