Informe: la USAF ante su gran reconstrucción

La Fuerza Aérea de los Estados Unidos: 1098 cazas hoy y un objetivo de 1558 en 2035

Un nuevo informe del Congressional Research Service ofrece una radiografía especialmente clara de la fuerza de caza de la Fuerza Aérea de Estados Unidos: una flota envejecida, más pequeña de lo previsto y sometida a fuertes exigencias de disponibilidad, que deberá simultanear la retirada de A-10, F-15 y parte de los F-22 con la expansión del F-35 y el F-15EX, la llegada del F-47 y la incorporación de aviones de combate colaborativos no tripulados

Redacción

La Fuerza Aérea de Estados Unidos afronta probablemente la transformación más profunda de su componente de caza desde el final de la Guerra Fría. Un informe publicado el 4 de septiembre de 2026 por el Congressional Research Service (CRS), de acceso público, permite reunir en una sola imagen las principales cifras, problemas y objetivos de una fuerza que sigue siendo formidable, pero que ha reducido considerablemente su tamaño mientras sus aviones envejecían y aumentaban tanto las exigencias operativas como el coste de mantenerlos.

 

El caballo de batalla principal aún es el F-16

 

Queremos dejar constancia desde el principio de que la información en que basamos esta columna no es un inventario general de toda la USAF —por tanto, no incluye de forma sistemática bombarderos, aviones cisterna, transporte, inteligencia o entrenamiento—, sino un análisis de su fuerza de cazas tácticos. Es, precisamente por ello, una referencia especialmente útil para comprender cómo pretende Estados Unidos mantener y reconstruir uno de los pilares fundamentales de su poder aéreo.

El punto de partida puede expresarse en 3 grandes cifras: la actual, la pretendida a corto plazo, y la prevista a medio plazo.

1098 cazas de misión primaria en 2026.
1369 aviones de combate codificados como objetivo intermedio para 2030.
1558 cazas tripulados en 2035.

El salto entre unas cifras y otras, sin embargo, requiere una explicación dedicada.

Una fuerza que ha encogido durante décadas

La reducción del inventario estadounidense no es, efectivamente, algo reciente.

En 1968, en plena Guerra Fría, la USAF disponía de 4729 cazas activos. Más de 20 años después, en 1991 todavía mantenía aproximadamente 3939. En 2003 eran unos 2431, mientras que en 2013 la cifra había descendido hasta aproximadamente 2091 aparatos.

En mayo de 2026, el secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, comunicó formalmente al Congreso que la USAF disponía de 1098 cazas dentro de su inventario de misión primaria, por debajo del mínimo legal de 1145 establecido por el Congreso.

La fuerza de cazas continuará reduciéndose hasta 2030

La reducción histórica ha ido acompañada de un cambio fundamental, ya que los aviones actuales son incomparablemente más capaces que sus predecesores, pero también más complejos, caros y difíciles de producir y sostener en las grandes cantidades del pasado reciente.

El mismo CRS señala además que el Congressional Budget Office prevé que la fuerza de cazas continúe reduciéndose hasta 2030, antes de comenzar nuevamente a crecer.

1098 o 1271 cazas: por qué aparecen 2 cifras diferentes

Uno de los elementos más importantes del nuevo planteamiento de la USAF es un cambio en la forma de contar sus aviones.

Tradicionalmente se utiliza el PMAI —Primary Mission Aircraft Inventory—, que contabiliza fundamentalmente los aparatos asignados a las unidades para ejecutar directamente su misión de guerra.

La Fuerza Aérea propone utilizar para la planificación futura el denominado CC TAI —Combat-Coded Total Aircraft Inventory—.

Este último suma:

-Los aviones de misión primaria.

-Los aparatos de reserva o sustitución empleados para sostener las unidades.

-Los aviones destinados a cubrir pérdidas y desgaste.

Según la USAF, el sistema PMAI dejaba fuera, de media, aproximadamente un 15 % de los aviones necesarios para sostener realmente una unidad de combate.

De ahí una diferencia que puede resultar inicialmente desconcertante:

Concepto FY2026 Número
PMAI: aviones de misión primaria 1098
CC TAI: inventario completo de las unidades de combate 1271
Mínimo legal PMAI establecido por el Congreso 1145

La USAF estaba, por tanto, 47 aviones por debajo del mínimo PMAI exigido por la legislación, pero su inventario más amplio de aviones asociados a unidades de combate alcanzaba aproximadamente 1271 aparatos, lo que la situaba, atendiendo a este guarismo, por encima de ese mínimo.

El inventario: el F-16 continúa siendo la columna vertebral

La proyección incluida en el informe original de la Fuerza Aérea permite observar con bastante detalle la composición de esa fuerza.

Para el presente año fiscal (FY2026), el inventario CC TAI contemplaba:

Modelo CC TAI FY2026
F-16C/D 488
F-35A 344
F-22 134
F-15E 133
A-10 103
F-15C/D 42
F-15EX 27
Total 1271

Estas cifras son particularmente ilustrativas y permiten extraer algunas rápidas conclusiones. Acaso la más llamativa sea que el veterano F-16 sigue constituyendo por sí solo cerca del 40 % del inventario de combate considerado por la USAF, mientras que el F-35 representa ya el segundo gran bloque de la fuerza.

Pero esta fotografía va a cambiar muy rápidamente.

De aquí a 2030: menos aviones viejos, muchos más F-35 y F-15EX

La planificación de 2025 dibujaba para 2030 una fuerza CC TAI de 1304 aparatos, distribuida aproximadamente del siguiente modo:

Modelo FY2026 Plan FY2030
A-10 103 0*
F-15C/D 42 21
F-15EX 27 111
F-15E 133 78
F-16C/D 488 488
F-22 134 134
F-35A 344 472
Total 1271 1304

La previsión original ha quedado parcialmente superada: como se recordará, en mayo de 2026 el secretario de la Fuerza Aérea decidió mantener 36 A-10 hasta 2030. Por tanto, la tabla debe entenderse como fotografía de la planificación original FY2026 y no como un inventario definitivamente cerrado para 2030.

 

El icónico A-10 continúa ganando batallas, en este caso en los despachos, para seguir operativo. Imagen: USAF

 

La evolución prevista revela la filosofía general de la USAF de reducir progresivamente los tipos más antiguos, conservar y modernizar parte de los cazas de cuarta generación y aumentar rápidamente el peso de los modelos de nueva construcción.

A-10: una retirada ahora más gradual

El veteranísimo pero eficaz A-10 Thunderbolt II, en servicio desde 1976 y especializado en apoyo aéreo cercano, estaba destinado originalmente a desaparecer por completo al finalizar el FY2026.

La decisión, como recuerdan nuestros lectores, ha cambiado. En mayo de 2026, Meink comunicó que 36 A-10 permanecerán en servicio hasta 2030. Es cierto que no cambia la tendencia de fondo —el A-10 terminará abandonando la fuerza—, pero sí prolonga varios años la transición.

F-15: adiós progresivo a los C/D y crecimiento del EX

La familia F-15 vive simultáneamente 2 procesos opuestos, de regeneración y de retiro.

Los antiguos F-15C/D deben ir abandonando progresivamente el servicio, con una retirada que se extenderá aproximadamente hasta 2030.

Los F-15E Strike Eagle se encuentra en un estadio intermedio, pues todavía continuarán siendo un elemento importante de la capacidad de ataque estadounidense, aunque las unidades más antiguas también están sometidas a un proceso de reducción. El Congreso ha limitado temporalmente esas bajas: no pueden retirarse F-15E en FY2026, y las retiradas quedan limitadas a 21 aparatos en FY2027 y otros 30 en FY2028.

Al mismo tiempo, en el otro extremo, crece el F-15EX Eagle II, destinado a proporcionar capacidad de combate, carga de armamento, alcance y disponibilidad mientras se produce la transición hacia la siguiente generación.

 

Los F-15 disponen aún de muchos años por delante para cumplir sus misiones. Imagen: USAF

 

La capacidad industrial de Boeing debía alcanzar aproximadamente 24 F-15EX anuales, aunque el programa acumula cierto retraso. El planteamiento de 2025 contemplaba 129 aparatos programados y 126 entregados para finales de 2030.

El presupuesto FY2027 ha seguido reforzando el programa, mientras que la Cámara de Representantes ha planteado incluso elevar la futura adquisición total a más de 267 F-15EX. Esta última cifra, no obstante, forma parte del proceso legislativo y no debe entenderse todavía como una flota definitivamente aprobada.

El F-16 seguirá durante muchos años

Quizá uno de los datos más relevantes del documento sea la permanencia del F-16C/D. Porque, lejos de desaparecer a corto plazo, la planificación mantiene alrededor de 488 aparatos CC TAI hasta 2030.

La razón es sencilla. Estados Unidos no puede sustituir simultáneamente centenares de aviones mientras moderniza el resto de su fuerza. Por ello, los F-16 Block 40 y 50 recibirán mejoras progresivas de radar, guerra electrónica, enlaces de datos y hardware y software de misión.

La USAF estudió incluso la posibilidad de desarrollar una versión estadounidense equivalente al F-16 Block 70/72, aunque estimó que hacerlo exigiría entre 4 y 5 años de desarrollo y unos 925 millones de dólares antes de comenzar una eventual producción.

El F-16 continuará, por tanto, siendo durante buena parte de la próxima década el gran componente cuantitativo de la aviación de combate estadounidense.

F-22: 185 aparatos, protegidos temporalmente por el Congreso

El F-22 Raptor constituye un caso diferente.

En agosto de 2026 la USAF disponía de 185 F-22, y la legislación impide reducir el inventario por debajo de 184 aparatos hasta el 30 de septiembre de 2027.

La intención de la Fuerza Aérea continúa siendo retirar parcialmente los Block 20, principalmente empleados en tareas de entrenamiento, mientras moderniza los Block 30/35. Estos últimos deberán actuar como puente hasta la llegada del F-47. La consecuencia es que el Raptor no desaparece inmediatamente: seguirá constituyendo durante años el núcleo especializado de superioridad aérea de quinta generación de Estados Unidos.

F-35: la verdadera columna vertebral de la futura USAF

Si el F-16 significa todavía el presente en los grandes términos numéricos, el F-35A representa claramente el futuro inmediato.

El Departamento de la Fuerza Aérea define al F-35 como la base de la futura estructura de cazas estadounidense. La previsión FY2026 contemplaba 344 F-35 dentro del CC TAI, cifra que deberá crecer hasta 472 en 2030 con la programación entonces existente.

Pero alcanzar la fuerza que la USAF considera necesaria obligaría a acelerar mucho más.

 

Presente y futuro de la USAF. El nuevo F-16 de esta y las próximas décadas. Imagen: USAF

 

El análisis de fuerza concluye que podría ser necesario alcanzar una cadencia máxima de aproximadamente:

100 F-35A anuales en 2030.

Es esta una de las mayores incógnitas de todo el plan, porque para FY2027, la Fuerza Aérea ha solicitado financiación para 24 F-35 mediante fondos discrecionales y otros 14 mediante financiación obligatoria: 38 aparatos en total. Las proyecciones presupuestarias a largo plazo contemplaban unos 48 F-35 en 2030, muy lejos todavía de los 100 anuales que representarían la hipótesis máxima para alcanzar rápidamente la fuerza objetivo.

En otras palabras, la ambición de estructura de fuerza y la programación presupuestaria todavía no coinciden plenamente.

El gran objetivo: 1558 cazas tripulados en 2035

La cifra central de toda la planificación estadounidense es la gran cifra objetivo de 1558.

Según los análisis, simulaciones y evaluaciones de riesgo utilizados por la USAF, esa es la cantidad de cazas tripulados CC TAI que permitiría alcanzar en 2035 una situación considerada de bajo riesgo operativo.

Hasta esa fecha, existe un escalón intermedio, que son los 1369 aparatos en 2030.

El problema es que la planificación FY2026 representada por la propia Fuerza Aérea únicamente alcanzaba 1304 CC TAI en 2030.

Eso deja, sobre aquella planificación inicial, una diferencia de 65 aparatos respecto del objetivo intermedio.

Y el punto de partida es aún más exigente:

-1271 CC TAI en FY2026.

-1369 deseados en 2030.

-1558 deseados en 2035.

Es decir, para alcanzar la cifra final habría que incorporar un incremento neto de aproximadamente 287 cazas respecto de la fuerza FY2026, y hacerlo además mientras se retiran numerosos aviones antiguos. El reto es, sin lugar a dudas, mayúsculo.

F-47: el relevo de sexta generación

El F-47, desarrollado dentro de la iniciativa Next Generation Air Dominance, es el elemento que debe cambiar cualitativamente la composición de la fuerza durante la década de 2030. La USAF considera el F-47 y a los Collaborative Combat Aircraft como su principal prioridad de modernización dentro de la aviación de caza.

El F-47 deberá suceder progresivamente al F-22 como plataforma de superioridad aérea para los escenarios más exigentes, especialmente frente a defensas antiaéreas avanzadas, en el segmento de la guerra electrónica, ante las amenazas de largo alcance, y desempeñarse en las grandes distancias del teatro Indo-Pacífico.

 

Imagen idealizada del nuevo F-47. Boeing

 

Las cantidades, calendario detallado y despliegues previstos permanecen en un anexo aún clasificado, pero lo que sí conocemos es la dimensión de la inversión, porque el presupuesto FY2027 solicita aproximadamente 5000 millones de dólares en I+D, pruebas y evaluación para el F-47.

YQF-42 y YQF-44: los aviones no tripulados que acompañarán a los cazas

La próxima USAF tampoco será exclusivamente tripulada.

Los Collaborative Combat Aircraft (CCA) —identificados como los programas YQF-42 y YQF-44— deberán operar conjuntamente con cazas tripulados.

Sus funciones podrán incluir:

-Incrementar el número de plataformas disponibles.

-Ampliar el alcance de sensores.

-Portar armas.

-Distribuir capacidades de guerra electrónica.

-Aumentar la supervivencia de los cazas tripulados.

-Introducir masa de combate a un coste inferior al de nuevos cazas tripulados.

Pero el documento establece una distinción fundamental, ya que los CCA complementarán a los cazas, no los sustituirán. Por ese motivo, los 1558 aparatos previstos para 2035 son cazas tripulados y no incluyen los CCA.

La solicitud presupuestaria FY2027 contempla aproximadamente 1400 millones de dólares de I+D para el programa CCA.

Una flota envejecida; una disponibilidad a la baja

El tamaño de la fuerza no es el único problema. El informe de 2025 describía los cazas estadounidenses como una flota intensamente utilizada, con una edad media aproximada de 27,4 años.

Por comparación, en 1994, la flota completa de la Fuerza Aérea tenía una edad media de 17,2 años y una disponibilidad del 72,9 %.

En 2024, la edad media de la flota global había alcanzado 31,7 años, mientras que la disponibilidad había descendido al 53,9 %.

Es cierto que la edad no explica por sí sola toda la pérdida de disponibilidad, pero la USAF identifica una relación directa entre envejecimiento, mayores necesidades de mantenimiento, costes superiores y menor capacidad para generar salidas.

El coste de mantener aviones cada vez más viejos

Desde FY2019, los costes anuales de sostenimiento de la fuerza han aumentado aproximadamente 950 millones de dólares. El coste medio por avión ha crecido más de un 18 %. Y, pese a ello, la Fuerza Aérea identifica todavía un déficit anual aproximado de 400 millones de dólares entre las necesidades previstas y la financiación disponible para sostenimiento de sistemas de armas.

Año Edad media de la flota Disponibilidad
1994 17,2 años 72,9 %
2024 31,7 años 53,9 %
Variación +14,5 años −19 puntos porcentuales

 

Para FY2027 se han solicitado 4400 millones de dólares únicamente en repuestos para el conjunto de la flota de la USAF.

La transición hacia nuevos aviones es, por consiguiente, tanto una cuestión de capacidad militar como de sostenibilidad económica.

El problema no son únicamente los aviones: faltan pilotos

Una fuerza aérea no puede medirse simplemente contando células disponibles.

La USAF necesitaba 19 136 pilotos para satisfacer sus requerimientos globales, pero en FY2024 mantenía un déficit aproximado de 1900, casi un 10% de las necesidades.

Su objetivo es formar alrededor de 1500 nuevos pilotos al año, una cifra que todavía no se había conseguido mantener de manera consistente.

El informe advierte de una cuestión esencial, a la vez que evidente: comprar más cazas no aumenta automáticamente la capacidad militar si no aumentan paralelamente los pilotos, mantenedores, horas de vuelo, infraestructura y capacidad de formación.

Es, posiblemente, uno de los límites menos visibles, pero más importantes, del objetivo de 1558 aparatos.

Guardia Nacional y Reserva: 24 escuadrones que también necesitan nuevos aviones

La transformación afecta asimismo a la Air National Guard (ANG) y a la Air Force Reserve.

La Guardia Nacional mantiene 24 escuadrones de caza, cuya continuidad está prevista mucho más allá de 2045, y su recapitalización deberá realizarse mediante una combinación de F-35, F-15EX y F-16 Block 40/50 modernizados.

 

Un F-16 de la Guardia Nacional

 

La intención es retirar prácticamente todos los F-15C/D y sustituir los modelos más antiguos sin provocar que algunos escuadrones pierdan temporalmente sus aviones y, con ellos, su misión.

La Reserva, por su parte, debía retirar 2 unidades de A-10 en 2026 y mantener otras tantas unidades de F-35.

La industria, otro límite para alcanzar los 1558

Incluso si el Congreso proporciona todo el dinero necesario, todavía queda una cuestión tan importante como todas las anteriores, o incluso más: fabricar los aviones.

Para aproximarse al objetivo de fuerza, el escenario máximo estudiado por la USAF contempla hacia 2030 ritmos de aproximadamente 100 F-35A y 24 F-15EX al año, respectivamente.

Y, además, habría que añadir la fabricación del F-47.

El problema es que las mismas líneas atienden también otras necesidades. Boeing comparte la producción del F-15 con clientes internacionales, mientras que Lockheed Martin fabrica F-35 para la USAF, US Navy, Marines y numerosos países aliados.

En 2025 Lockheed Martin entregó 191 F-35 de todas las variantes y para el conjunto de clientes estadounidenses e internacionales.

Una demanda estadounidense sustancialmente mayor podría, por tanto, exigir ampliar la capacidad industrial o alterar el reparto de entregas entre Estados Unidos y sus clientes extranjeros.

La USAF de 2035 quiere ser más grande y profundamente distinta

La imagen final que ofrece el informe es bastante clara.

La Fuerza Aérea estadounidense quiere detener 3 décadas de contracción de su fuerza de cazas y volver a aumentar el inventario, pero sin reconstruir una aviación semejante a la los grandes números de la Guerra Fría.

El resultado previsto será una fuerza escalonada donde los F-16 modernizados y F-15EX aportarán números, carga útil y disponibilidad; el F-35A irá convirtiéndose progresivamente en la plataforma principal de quinta generación; el F-22 mantendrá la capacidad de superioridad aérea hasta que pueda ser relevado por un F-47 que, acompañado por aviones CCA, deberá formar el extremo superior de la fuerza en los escenarios más exigentes.

En cifras, la transición puede resumirse finalmente así:

Indicador Situación/objetivo
PMAI FY2026 1098
Mínimo legal PMAI 1145
CC TAI FY2026 1271
Objetivo CC TAI 2030 1369
Plan CC TAI FY2030 de referencia 1304
Objetivo CC TAI 2035 1558
F-22 existentes en agosto de 2026 185
A-10 previstos hasta 2030 tras revisión 36
Máxima cadencia contemplada F-35A 100/año
Máxima cadencia contemplada F-15EX 24/año
Déficit de pilotos citado 1900
Necesidad total de pilotos 19 136
Objetivo anual de formación 1500 pilotos
Aumento del coste de sostenimiento desde FY2019 ≈950 M$/año
Déficit anual estimado de sostenimiento ≈400 M$
I+D F-47 solicitada FY2027 5000 M$
I+D CCA solicitada FY2027 1400 M$

La principal conclusión no es únicamente que Estados Unidos quiera disponer de más cazas. Es que pretende invertir la tendencia de reducción de la fuerza al mismo tiempo que sustituye una parte considerable de su inventario, introduce una nueva generación tecnológica y reconstruye la masa necesaria para un conflicto de alta intensidad.

El objetivo de 1558 cazas tripulados en 2035 está razonado desde el punto de vista de las necesidades militares, pero alcanzarlo dependerá de variables que la propia USAF no controla por completo, como son presupuesto, producción industrial, disponibilidad de repuestos, ritmo del F-35, desarrollo del F-47, incorporación de los CCA y, sobre todo, capacidad para disponer de suficientes pilotos y personal de mantenimiento.

El plan existe. La cuestión de la próxima década será si Estados Unidos puede traducirlo todo en aviones, unidades y disponibilidad real.

Redacción

defenayseguridad.es

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