El grupo surcoreano pretende adquirir la totalidad del negocio estadounidense de Austal, incluido uno de los activos industriales navales más relevantes de Estados Unidos. La propuesta no afecta a las operaciones australianas del constructor y abre ahora un periodo de cuatro semanas de due diligence (proceso de revisión detallada de la empresa)

Redacción
La surcoreana Hanwha ha presentado una oferta indicativa de entre 1.050 y 1.200 millones de dólares para adquirir el astillero norteamericano Austal USA, una operación que, de prosperar, ampliaría considerablemente la presencia industrial del grupo asiático dentro del sector naval estadounidense.
Según comunicó oficialmente Austal el 11 de agosto, la propuesta ha sido formulada por Hanwha Defence USA, Inc. y contempla la adquisición del 100 % de las acciones de las sociedades que controlan Austal USA, o una estructura equivalente que acuerden finalmente las partes. La valoración planteada es sobre una base libre de caja y deuda y queda sujeta, entre otros aspectos, a ajustes habituales de capital circulante.
Subrayar que no se trata todavía de una compraventa acordada. La oferta es expresamente no vinculante y condicional. El consejo de Austal considera, no obstante, que merece una evaluación adicional y ha autorizado a Hanwha un periodo de 4 semanas para realizar la correspondiente due diligence (proceso de revisión detallada de la empresa), que incluirá el análisis de los contratos estadounidenses de Austal y de su situación económica.
La operación tampoco supondría la adquisición de Austal Limited en su conjunto. Quedan fuera de la propuesta tanto las acciones cotizadas de la compañía como sus actividades principales en Australia, Filipinas y Vietnam. De este modo, el acuerdo estratégico de construcción naval firmado con el Gobierno australiano —que contempla un marco de 15 años para la construcción de buques de defensa en Henderson— permanecería intacto.

Un activo especialmente sensible
El interés de Hanwha se dirige hacia uno de los negocios industriales más importantes de Austal. Austal USA construye buques para la US Navy y la US Coast Guard y ha ampliado progresivamente su actividad desde los tradicionales cascos de aluminio hacia la construcción naval en acero y la fabricación de estructuras vinculadas a los programas de submarinos nucleares estadounidenses.
Entre sus actividades figuran actualmente los Offshore Patrol Cutter (OPC, patrulleros oceánicos de la Guardia Costera), diferentes buques auxiliares para la Marina estadounidense y, de especial relevancia estratégica, la fabricación de módulos para los submarinos nucleares de las clases Virginia y Columbia.
La oferta llega además en un momento financiero complejo para la filial. Austal prevé que Austal USA registre en el ejercicio 2026 unas pérdidas EBIT aproximadas de 175 millones de dólares australianos, fundamentalmente como consecuencia de provisiones asociadas a determinados contratos heredados de los programas T-ATS (Towing, Salvage, and Rescue Ship), AFDM (Auxiliary Floating Dry Dock Medium) y LCU (Landing Craft Utility). La empresa insiste en que se trata fundamentalmente de un efecto contable derivado de la recuperación prevista de costes contractuales y no de un deterioro de la capacidad industrial del astillero.
Austal USA ha iniciado además los procedimientos contractuales correspondientes para reclamar compensaciones y mantiene abiertos los mecanismos formales de negociación con las autoridades estadounidenses. Según la propia compañía, otras áreas de la filial, incluida precisamente la fabricación de módulos submarinos, mantienen una elevada rentabilidad.
Hanwha acelera en Estados Unidos
Para Hanwha, Austal USA encajaría directamente en una estrategia que viene desarrollándose desde hace varios años y que sigeu apuntando a una implantación progresiva en la estructura productiva naval estadounidense.
El grupo ya adquirió Philly Shipyard en 2024 por 100 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los primeros grandes grupos navales asiáticos en establecer una infraestructura industrial propia de construcción naval en Estados Unidos. Hanwha definió entonces la compra como una plataforma para ampliar sus actividades internacionales tanto en construcción naval como en sistemas navales.
La apuesta ha aumentado desde entonces. En agosto de 2025, Hanwha anunció un plan de inversión de 5.000 millones de dólares en el astillero de Filadelfia, destinado a ampliar sus instalaciones, introducir procesos de fabricación avanzada y elevar sustancialmente su capacidad de producción. Entre los objetivos declarados por el propio grupo figura fabricar allí, a largo plazo, buques militares, módulos navales y grandes buques comerciales.
La adquisición de Austal USA supondría, por tanto, un salto cualitativo muy sobresaliente respecto de aquella primera implantación. Hanwha pasaría de disponer de una plataforma estadounidense fundamentalmente orientada a la construcción mercante y en proceso de expansión hacia el mercado naval, a controlar una compañía que ya participa directamente en importantes programas de la US Navy, la US Coast Guard y la base industrial de submarinos nucleares estadounidense.
Hanwha ha explicado públicamente que su estrategia estadounidense pretende combinar capital, tecnología de construcción naval y métodos de producción procedentes de Corea con una expansión de la capacidad industrial dentro del propio territorio norteamericano. El grupo plantea elevar la producción de Philly Shipyard desde menos de 2 buques anuales hasta un máximo de 20 a largo plazo, incorporando automatización, tecnologías digitales y nuevos medios de producción.
Una operación sometida a Washington
Precisamente por la naturaleza de Austal USA, el proceso será especialmente exigente desde el punto de vista regulatorio.
La propuesta queda expresamente condicionada, entre otras cuestiones, a las autorizaciones que puedan resultar necesarias del Committee on Foreign Investment in the United States (CFIUS), de la Defense Counterintelligence and Security Agency (DCSA) y del procedimiento antimonopolio estadounidense establecido bajo la Hart-Scott-Rodino Act. También será necesario alcanzar acuerdos contractuales definitivos entre las partes.
Durante las próximas 4 semanas Hanwha podrá examinar en profundidad Austal USA y mantener contactos con actores fundamentales como la US Navy, la US Coast Guard y las autoridades estadounidenses, así como, si fuera necesario, con el Departamento de Defensa australiano.
A partir de ahí deberá presentar, en su caso, una propuesta con un mayor grado de certeza. Austal advierte expresamente de que no existe garantía de que Hanwha formule finalmente una nueva oferta ni de que esta desemboque en un acuerdo definitivo.
Lo que sí queda claro es el alcance industrial de la maniobra. Después de convertir Philadelphia en la primera gran cabeza de puente de su estrategia naval estadounidense, Hanwha pretende ahora hacerse con un constructor que ya se encuentra plenamente integrado en algunos de los principales programas navales de Estados Unidos. La incógnita deja de ser, por tanto, la voluntad surcoreana de entrar en ese mercado. La cuestión es hasta qué punto Washington estará dispuesto a permitir que esa presencia alcance ahora una dimensión completamente diferente.
Redacción
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